Viernes, 23 Abril 2021
BREAKING NEWS
Jueves, 25 Abril 2019 10:33

Cuál es, en fin, el templo de Dios

Ayer mi amigo, le hablaba de la operación “limpieza”. Esa limpieza que el Señor Jesús hizo del templo de Jerusalén. En ese día el Señor, armado de un látigo de cuerdas, y de una santa ira, genuina ira de Dios, echó del templo a los mercaderes.

Y los apostrofó diciendo: “Mi casa, casa de oración será llamada, pero ustedes la han hecho cueva de ladrones”. Los judíos, naturalmente, se ofendieron. La acción de Jesús les tocaba en lo más vivo: sus intereses materiales. Entonces le dijeron a Jesús: “¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?” Ellos exigían de Jesús alguna señal divina, que atestiguara que El era enviado de Dios, y con derecho a limpiar el templo.

Jesús les dice: “Destruid este templo, y yo en tres días lo reedificaré.” Los judíos quedaron muy extrañados. Herodes había tardado 46 años en construirlo, y Jesús lo iba a reedificar en solo tres días?. ¡Imposible!.

Pero Jesús no estaba refiriéndose al templo hecho de piedras y maderas. Cuando Jesús dijo, “templo”,estaba hablando de su propio cuerpo. Ese cuerpo que sería quebrado y roto en la cruz, y que luego sería colocado en un sepulcro, y tres días después Él lo levantaría de la tumba.

Ni aún sus discípulos entendieron, en el primer momento, a qué templo se refería Jesús. Solo cuando el Señor resucitó de entre los muertos comprendieron ellos la gran verdad. El verdadero templo de Dios no está hecho de materiales terrenales. El templo verdadero de Dios, el templo eterno, el único templo que El bendice y llena de gloria es el cuerpo de cada ser humano que se entrega de corazón a Jesucristo.

Nuestro mundo está lleno de templos de toda clase, y perteneciendo a toda clase de iglesias y denominaciones, ¡cómo necesitamos, mi amigo, recuperar el verdadero concepto de templo de Dios!. El templo de Dios, el templo que Cristo habita, puede ser, DEBE SER el corazón de cada hombre, de cada mujer.

Cuando esto ocurra, cuando cada hombre y mujer sea templo de Cristo, se habrá dado un paso gigantesco hacia la solución de todos los males espirituales y morales que sufre nuestra enferma sociedad presente.
 
ORACION: Te ofrezco mi cuerpo Señor, para que sea el templo de tu Espíritu Santo. Mora en mí; habita en mí, espíritu del Dios omnipotente. Lléname de tu gloria...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 18 Abril 2019 09:22

Belén y calvario: Dos misterios

Nació en un pesebre, entre pajas y tablas. Murió en un madero, clavado a una tabla en forma de cruz. Entre Belén y Calvario transcurre una de las vidas más breves, pero, la más formidable, de todas las vidas humanas que fueron vividas en este mundo.

Una vieja copla española dice: “En un portal de Belén / Hay un clavel encarnado / Que por salvar a la gente / Se hizo lirio morado”. En su sencillez revela, o menciona, dos misterios profundísimos: el nacimiento de Cristo y la muerte de Cristo.

No hay en toda la literatura humana que se ha escrito; una historia semejante a la de Jesucristo. Los pueblos que han creado dioses y han escrito historias acerca de ellos, los han presentado como guerreros, como titanes, como reyes ajenos y extraños a los seres humanos.

La Biblia dice que Cristo nació en un pesebre, el lugar más humilde, y murió en una Cruz, el sitio más ignominioso. Y en los 33 años que transcurren del pesebre a la Cruz, Jesús lleva una vida desconocida la mayor parte del tiempo. Unos pocos años, siendo un infante, los pasa en Egipto. Su niñez, adolescencia y juventud, las pasa en Nazaret, pequeña ciudad de Galilea. Muere a manos de verdugos romanos, crucificado entre dos ladrones.

El clavel encarnado, “hecho carne”, del portal de Belén, se hace lirio morado, “vestido con los paños funerales”, y todo esto  “para salvar a la gente”. Para darle a la gente, muerta en sus delitos y pecados; muerta en sus esperanzas muertas, muerta en su limitación, y su impotencia y su mortalidad, una vida eterna. Una vida que ya no termina, que ya no cesa. ¿Cuál de los dos misterios es más grande? ¿Cuál de los dos milagros es el mayor? ¿Belén o el Calvario? Los dos son un solo milagro: el milagro de Dios haciéndose hombre para salvar al hombre.

Otra vez estamos en tiempos de Semana Santa, o Semana Mayor. ¿En qué vamos a meditar en estos días? Meditemos en Cristo, y su obra perfecta de Salvación. Miremos a Cristo crucificado por nosotros y en lugar de nosotros. Y la Biblia dice: “Mirad a Mí, y sed salvos, todos los pueblos de la tierra”.

ORACION: Es lo que hoy quiero hacer, Señor. A través de todo este día, voy a mirarte a Ti...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 11 Abril 2019 09:33

Seguridad en cada día

Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.

A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.

Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.

Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.

El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

ORACION: Durante todo este día, Señor, te ruego me sigan el bien y la misericordia. Te necesito mucho Señor. Quiero verte a Ti en cada detalle de ¡mi vida...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 04 Abril 2019 08:41

Una vida plena

Esta oración, como otras que he venido comentando en estos mensajes. la tomo del Salmo 23. En pocas palabras se está diciendo mucho. El testimonio del rey David aquí es que Dios le da tantas bendiciones, que éstas sobresalen de la copa porque son más de lo que la copa puede contener. Esta copa significa la vida misma, la cual es como un receptáculo que recibe las bendiciones. Todas las cosas buenas proceden de Dios. El es fiel y generoso y su providencia es su cuidado sobre sus criaturas.

Mi amable amigo, ¿podría usted decir lo mismo que dijo el salmista David? “Mi copa está rebosando.” ¿,Y cuáles cosas consideraría usted bendiciones en su vida? Razonemos un poco.

Por regla general, la gente llama bendiciones a las posesiones materiales, a haber conseguido un empleo, a la salud misma y otras cosas semejantes. ¿Son, en verdad, estas cosas bendiciones? De sí mismas no lo son, pero pueden llegar a serlas si redundan en crecimiento espiritual de la persona que las recibe, y si ellas son un medio de acercarse más al Señor. Las cosas materiales, Dios, como nuestro Creador y Sustentador que es, nos las da a todos. Son la expresión de su amor universal y de su providencia. Jesucristo dijo en el llamado Sermón del Monte, que Dios es nuestro Padre celestial y que El hace que su sol salga sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Sin embargo, al hacer esto, Dios tiene no sólo el propósito de proveernos de todo como sus criaturas que somos, sino que El quiere también que nosotros lo reconozcamos, que nos acerquemos a El, que creamos en El. Porque haciéndolo así es como estas cosas se convierten en verdaderas bendiciones, y es cuando podemos decir: “Mi copa está rebosando.”

Pero, ¿cuál consideraría usted, mi amigo, la bendición más grande en su vida? No sé lo que usted respondería a esta pregunta, pero, en lo que concierne a mí, permítame decirle que, la bendición más grande que usted y todos podemos recibir es la salvación del alma, del perdón de los pecados, de la seguridad de vida eterna y la paz de mente. Y esta bendición se puede obtener mediante la fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios.

Si usted permite la entrada de Cristo en su vida, todas las cosas buenas las recibirá también. La Biblia dice: “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” Le invito a tener esta gloriosa experiencia y si ya lo ha recibido, entonces, su copa estará rebosando. ¿Quiere hacerlo?
 
ORACION: Sí Señor. Muchas veces mi copa ha estado vacía. Pero hoy la pongo en Tus manos. ¡Llénala Señor! Llénala con lo que Tú creas mejor...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 28 Marzo 2019 08:29

Una unción fresca

¡El aceite! ¡El petróleo! Quién no habla de esto? Todos sabemos que hoy por hoy, el petróleo es una de las principales fuentes de energía, y ha llegado a ser un factor tremendamente importante en la política y las relaciones internacionales. Pero yo quiero hablarle, mi amigo y mi amiga. de un aceite diferente, que no es para producir energía. Se trata del aceite común y corriente, del aceite de olivas, que tanto se usaba en los antiguos tiempos.

En el Salmo 23 de David, el cantor de Israel, dice así: “Unges mi cabeza con aceite”. En aquellos tiempos, por supuesto, ni siquiera se sospechaba que el aceite pudiera servir para impulsar la fuerza motriz y el aceite se usaba no sólo para prender las lámparas, sino también como ingrediente medicinal, como acompañante de alimentos, y para dar brillantez, suavidad y hermosura al cabello. Pero tenía también un uso religioso.

En Israel, y por precepto divino dado a Moisés, se ungía la cabeza con aceite, especialmente para inaugurar oficialmente en sus respectivos puestos al rey. al profeta y al sacerdote de la sociedad judía. El ungir o derramar aceite en la cabeza vino a ser, por consiguiente, la ceremonia o el símbolo de conferir o transmitir autoridad. Sin este ungimiento, no se confería autoridad. Y estos tres funcionarios el sacerdote, el rey y el profeta eran o se suponía que fueran los servidores del pueblo.

Pero hay algo más: tal ungimiento era símbolo de respeto, de alegría y de regocijo. Así es que cuando el rey David decía: “Unges mi cabeza con aceite.” él se estaba refiriendo a la bendición de Dios en su vida, a que el Señor era el motivo de su gozo.

Este concepto, además de ser hermoso y sugestivo, es sumamente importante. Es Dios, y solamente Dios, quien nos puede proporcionar un gozo verdadero. En El, el hombre y la mujer de fe encuentran plena satisfacción. Realmente, no hay razón para vivir triste en la vida. Cuando surgen los problemas, debemos enfrentarnos a ellos. Pero la tranquilidad de espíritu, la alegría de corazón deben persistir. La presencia de Jesucristo en el corazón trae gozo y paz a la vida. Quien le recibe por la fe como su Salvador, experimentará un gozo profundo. Amigo, ¿,quiere usted que el Señor le unja con aceite? No aceite literal, pero sí con el aceite de Su gracia y Su bendición.

ORACION: ¡Claro que sí, Señor! Yo quiero que me unjas siempre y a cada momento con Tu aceite de gracia y bendición...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 14 Marzo 2019 08:38

El apoyo divino

La expresión que sirve de tema a nuestro mensaje de hoy, está tomada del Salmo 23, pequeña y preciosa joya literaria de la pluma de David, el joven pastor de Belén, la verdad que él escribió el testimonio fehaciente de todo un ejército de hombres y de mujeres que han confiado en Dios.

El escritor sagrado emplea aquí dos términos que aluden al equipo sencillo de un pastor de ovejas. La vara, o sea, un palo cualquiera, le servía al pastor para apartar las malezas y abrirse camino en el campo; y le servía también para guiar y a veces castigar a las ovejas díscolas y desobedientes. El cayado le servía para apoyarse y evitar así el caer a tierra. Instrumentos toscos y, sin embargo, muy útiles. El joven David hizo una aplicación de índole espiritual, de este hecho, a su vida de relación con Dios. ¡Cuántas veces, en su vida real, él reconoció que era oveja de Dios! Y de él recibía aliento en los momentos difíciles de su existencia.

Para los cristianos, la vara y el cayado son la Palabra de Dios, la Biblia y ella desempeña un ministerio semejante. Como “vara”,es un instrumento de guía y reprensión. Sus enseñanzas son pautas en el camino que debemos seguir, y cuando hacemos lo malo, este Libro nos reprende. Todo pecado lo condena. Toda falta la desaprueba. Sus palabras hieren muy hondo y redarguyen a la conciencia culpable. Mi amigo, ¿no le parece que este ministerio es de suma importancia? En estos tiempos cuando aun los llamados moralistas se han aflojado y cuando la corrupción es como una sombra que se va extendiendo más y más, la Palabra de Dios se destaca casi como el único baluarte de defensa de lo decente, de lo puro y de lo verdadero.

La Biblia, también, es como un “cayado” en el que nos apoyamos para no caer. Porque nosotros, ademas de rebeldes somos débiles, y los caminos por donde muchas veces transitamos son difíciles y tortuosos. Y las experiencias constantes de los hombres son las caídas en los muchos escollos de la vida. Y esto produce un desánimo muy grande, pero, “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. De modo que las Sagradas Escrituras, con su cúmulo de maravillosas verdades, son un poderoso auxilio a los hombres y mujeres de fe. Le invito a que ponga a prueba esto.

ORACION: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Gracias Señor por Tu Palabra. Sé que me puedo apoyar en Ti. Gracias Señor...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 07 Marzo 2019 09:45

Tu estarás conmigo

El hombre es un ser gregario, es decir, fue hecho para vivir en sociedad. Aunque la soledad en ocasiones es necesaria, sin embargo, estar en soledad no es el estado normal. Esto es especialmente cierto en tiempos de peligro, porque en la vida nos necesitamos y nos auxiliamos unos a otros. ¡Cuán grato es estar con nuestros familiares, con nuestros amigos, con nuestros compañeros de trabajo! En muchísimas situaciones, la separación de nuestros seres queridos nos acarrea tristeza y sufrimiento. Pero, es indudable, que hay una compañía que sí nos debe ser indispensable, y esa es la compañía de Dios. Claro, hay varios sentidos en los que la compañía de Dios nos es inseparable, por la razón de que El es el Ser supremo está en todas partes, y nada podría ser ni sostenerse aparte de Dios. Pero es una inmensa bendición cuando uno puede decir en forma muy personal: “Tú estarás conmigo”. Esta es una relación de fe, de piadosa dependencia.

El afamado cantor de Israel, de nombre David, escribió tales palabras: “Tú estarás conmigo”. Esta fue la razón de que él viviera sin temor. El podía sufrir algunos reveses, pero su fe en Dios le haría emerger triunfante. Dios se hace accesible al hombre en la Persona de su santo Hijo Jesucristo.

Razón tuvo Jesús para decir: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Fue también el Señor Jesús quien en otra ocasión expresó: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, En un mundo en el que hay tanta desilusión, en el que es arriesgado poner nuestra confianza en el hombre; en un mundo en el que aun encontrándonos solos y desconectados de realidades tangibles, es en extremo consoladora la verdad de que hay Uno que sí está a nuestro lado, que se acerca a nosotros en actitud de Amigo, y que tiene todo poder para hacernos bien. Cuando por la fe establecemos una relación así con Jesucristo, ya no nos invade la desesperación ni nos aterra el temor.

ORACION: Gracias Señor porque has llenado mis soledades. Ya no camino solo. Tú estás conmigo...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 28 Febrero 2019 09:47

El negro valle de la muerte

“Valle de sombra de muerte”, tal es la frase que sirve de tema al mensaje de hoy. ¿Y qué le sugiere a usted esta frase, mi amigo? La palabra muerte, al sólo enunciarla, transmite un cierto sentimiento de preocupación y angustia. ¿A quién le gusta pensar en la muerte? Y, sin embargo, este es un tema ineludible, un hecho inevitable, y una realidad aterradora, al menos para muchos individuos.

“Valle de sombra de muerte”, en el Salmo bíblico del rey David, se refiere a uno de esos lugares escondidos en la selva o en el campo, tan tupidos de vegetación, tan solitarios y tan oscurecidos de sombras, que el que anda por allí siente como si fuera el valle mismo de la muerte. En la vida de David, situaciones y ocurrencias como ésta las había habido muchas veces. El se había encontrado en terribles situaciones de peligro, aun a punto de perder su vida. Pero aun en tales casos, David no se dejó vencer por el temor. No lo aniquiló la desesperación, el pesimismo; al contrario, su fe se agigantó. Echó mano de poderosas reservas espirituales. Pensó en la victoria aun en medio de la derrota. Divisó la luz del día, aunque la noche le rodeaba. Por eso él pudo escribir: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. El estaba consciente de la presencia, de la compañía inseparable de su Dios. Entonces, no había por qué temer. Y es que Dios fortalece a sus hijos, y los capacita para enfrentarse al dolor. La fe en Dios es el secreto de una vida sin temores; no dije sin peligros, porque éstos siempre los habrá, pero sí sin temores.

En esta vida todos nos vemos más de una vez en situaciones duras, difíciles, casi bordeando la muerte. Hay confusión, tristeza y desesperación, La derrota del espíritu es peor a la del cuerpo. El quebrantamiento del alma es más funesto que la espina del dolor pinchando en la carne. Lo importante es no estar uno solo, sino contar con el apoyo del Dios Todopoderoso. Las palabras de nuestro Señor son transmisoras de aliento. Mi amigo y mi amiga: ¿teme usted a la muerte? Hay uno que se sometió a la muerte y la venció. Ese es Jesucristo el Hijo de Dios. Ponga toda su confianza en El, y usted será valiente para vivir la vida y para esperar la muerte. Jesucristo le ofrece vida eterna, vida de seguridad y gozo.

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 21 Febrero 2019 09:31

Sendas de justicia

¡Caminos! ¡Quién no conoce caminos! Para trasladarnos de un sitio a otro nos valemos de un camino. Los caminos unen a los pueblos entre sí. Ellos se abren paso por las montañas, atraviesan los valles y acortan las distancias. Un camino es una senda. Pero una senda no es solamente un trayecto abierto en la tierra, sino que también una senda es un modo de conducirnos en la vida, es la dirección que cada uno de nosotros lleva en la dimensión de las relaciones con Dios y con los demás seres humanos, la manera como tratamos a los demás; es, en una palabra, toda una filosofía de cómo nos enfrentamos a la vida. Hablar, pues, de sendas, es hablar de normas de conducta.

El antiguo escritor, poético, escribió: “Me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre”. Esta declaración es de suma importancia. Ella nos abre una ventana al interior de David. En la vida hay "sendas de justicia" y también sendas de maldad y perversión. Justicia es algo de lo cual a todos nos gusta hablar y que todos deseamos recibir de los demás. Es evidente que hay varias clases de justicia, pero, en esencia, justicia -o lo justo, mejor dicho es tratar bien a los demás; y en un sentido todavía más hondo, justicia es andar en los caminos de Dios, es obedecer los mandamientos de Dios. Quiere decir hacer el bien y nunca el mal, porque es la voluntad de Dios, que andemos por sendas de justicia. Sin embargo la naturaleza del hombre es de rebeldía, de ingratitud y de injusticia. La Biblia dice que “No hay justo, ni aun uno”, y “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. De modo que de sí mismos, lo hombres no podemos ni queremos andar “por sendas de justicia”.

Este es el milagro estupendo de la Gracia divina. Y lo interesante, mi amigo, es que Dios quiere realizarlo en usted también. El sembrará en su corazón impulsos nuevos y santos. Y lo hará “por amor de su nornbre.”porque Su nombre es glorificado en la obediencia de Sus hijos.
 
ORACION. Es maravilloso Señor, caminar contigo en la vida. Tú me guías por los senderos más excelentes. ¡Te amo Señor!...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 24 Enero 2019 09:14

Siete maravillas del mundo antiguo

Las Pirámides de Cheops, en Egipto; los Jardines Colgantes de Babilonia, en la Mesopotamia; el Coloso de Rodas, en Grecia; el Templo de Diana, en Efeso, Asia Menor; la Estatua de Júpiter Olímpico, el Faro de Alejandría y el Templo de Salomón, son considerados las siete maravillas del mundo antiguo. Fueron todas ellas obra del ingenio y el arte del hombre, y quedaron a través de los siglos como señales de lo que es capaz de hacer el ser humano usando su inteligencia y sus facultades superiores. Joyas de ingeniería o de arte, bien merecen su nombre de maravilla. Pero yo conozco otras maravillas, que son también del mundo antiguo, y que si bien no impresionan al ojo humano, por su grandiosidad o su espectacularidad, sí impresionan al alma por su verdad.

Me refiero amigo, a estas cosas que están escritas en el Salmo 19, y que son cosas del Dios Todopoderoso. Ellas son: la Ley, el Testimonio, los Mandamientos, el Precepto, el Temor de Dios, y los Juicios de Dios. He aquí amigo seis cosas maravillosas que bien creídas y bien aceptadas, convierten al hombre de pecador perdido, en hijo de Dios salvado. En este mundo confuso y problemático, en medio de esta civilización decadente; necesitamos como seres humanos creados a la semejanza de Dios asirnos de algo firme. ¿Y qué mejor asidero, que Dios mismo, Su palabra y Su mensaje? Donde todo se desploma necesitamos algo estable; donde todo se corrompe necesitamos algo incorruptible, donde todo se muere necesitamos algo que vive y permanece para siempre.

Estas cosas, amigo, que no se corrompen, que no se mueren, son Jesucristo y Su Evangelio, Su obra y mensaje eternos. Porque el sacrificio de Cristo en la cruz, hecho una vez para siempre, permanece sólido y estable soportando la marcha de los siglos.

Cualquiera que cree en El, es salvo. Y la Palabra de Cristo, Sus enseñanzas, mandamientos y preceptos hablados, han quedado fijos en el Nuevo Testamento. Y Su Espíritu Santo, eterno, inmortal, invisible y poderoso está aquí hoy como siempre, para dar vida a los que se entregan a Jesús. Y cuando uno se entrega a Jesús, se produce la otra maravilla, la que cierra el Salmo 19: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, ROCA MIA, Y REDENTOR MIO”.

ORACION: ¡Sí! Tú eres Roca mía, y Redentor mío. '' Me maravilla Tu grandeza; la belleza de Tu Palabra y la perfección de Tu salvación “. Gracias Señor...

Publicado en Rincón del Pastor

Clasificados

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento