Viernes, 24 Noviembre 2017
BREAKING NEWS
Jueves, 16 Noviembre 2017 17:03

Vaticinio de la Cruz

Mi amigo y amiga, que Dios le dé salud y felicidad. Hoy quiero hablar de tres camellos. Tres camellos que partieron de oriente y tomaron rumbo oeste. Tres camellos que siguieron la ruta de Abraham, el patriarca, describiendo sobre las tierras del Irán, del Irák, de Líbano y Transjordania, un gran arco hasta entrar en la tierra sagrada. La tierra de Israel, y que, la tradición, llevaban sobre sus lomos a tres magos de oriente, hombres sabios en su tierra, estudiosos de la profecía. Ellos sabían que algún día, según una profecía muy antigua, habría de aparecer una brillante estrella en los cielos, y que esa estrella marcaría el tiempo y el lugar del nacimiento del gran rey de los judíos.

Y guiados por la estrella, los magos, montados en sus camellos, verdaderos “reyes de la fatiga”, cruzaron todos los kilómetros necesarios para llegar desde oriente hasta Belén. Y allí, en una sencilla casa de vecindad, hallaron a María, a José, y al Niño Jesús. Y entonces, “abriendo sus tesoros”, le ofrecieron dones: oro, incienso y MIRRA.

También amigo, quiero hablarle acerca de la sombra de la Cruz. Cuando analizamos la vida de Jesucristo tal como está dada en los cuatro evangelios, vemos que desde un principio su existencia estuvo señalada por la sombra de la Cruz. Porque El vino del cielo a vivir entre los hombres, con una sola misión y propósito: ser crucificado, para que su muerte en Cruz sea la redención de todos los seres humanos.

Cuando los sabios de oriente, supieron que había nacido ese Rey judío poderoso que traería salvación al mundo, hicieron el largo viaje para ofrecerle oro, incienso y mirra. Ahora bien, ¿para qué sirve el oro? Sirve para riqueza, para gloria y para hacer coronas de rey. No hay ninguna sombra de crucifixión en el oro. ¿Para qué sirve el incienso? Para alabanza y adoración. Se quema incienso a quien se quiere alabar y adorar, a quien se quiere dar reverencia por su cargo o su misión. Pero, ¿para qué sirve la mirra?

La mirra es una sustancia aromática que se saca de arbustos del desierto. para dos cosas: una para embalsamar cadáveres, y otra, como soporífero para calmar Dolores intensos. Y en esta mirra que los sabios ofrecen a Jesús tenemos ya un vaticinio de su cruz. Precisamente, cuando Jesús estuvo en la agonía de la cruz, los soldados romanos le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero, él no quiso beberlo. Jesús vino con una misión: morir en Cruz para que usted y yo, podamos ahora recibir redención y vida eterna.

ORACION: Me asombra Tu misión. Desde el principio todo indicaba que ibas hacia la Cruz. ¡Muchas gracias, Señor!...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 02 Noviembre 2017 15:15

Unidos siempre es posible

Iglesia El Sagrado Corazón inaugura refugio para tornados.

Con una inversión de 410 mil dólares y gracias al apoyo de la Arquidiócesis de Oklahoma, Caridades Católicas, los feligreses de la parroquia El Sagrado Corazón y la escuela del Sagrado Corazón, se realizó el proyecto refugio para tornados en las instalaciones de la Iglesia. Dicho proyecto tuvo duración de un año para quedar finalizado, algo que sin duda es una noticia positiva para los residentes al sur de la ciudad de Oklahoma.  

“Debido a lo que ha sucedido en los últimos años en cuanto a los tornados que azotaron nuestra ciudad y sabiendo que no existe un refugio cerca de nuestra iglesia, optamos por realizar nosotros este refugio, algo que sabemos beneficiará a muchos”, mencionó el sacerdote Gilberto Moya.

Cabe mencionar que la capacidad de este refugio es para 300 personas y cuenta con todos lo requisitos que la ciudad y el departamento de bomberos solicitan.

“Al hacer este refugio pensamos primordialmente en nuestros niños que vienen a nuestra escuela o que toman clases de catecismo en estas instalaciones, además de las personas que viven alrededor de la parroquia. Realmente estoy muy agradecido por la generosidad de las personas, en especial con el Arzobispo Paul Coackley, que siempre está dispuesto a apoyarnos. Gracias a su ayuda podemos ver este proyecto terminado”, señaló el sacerdote.

Publicado en Oklahoma City
Jueves, 26 Octubre 2017 14:46

Siete días inolvidables

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, Y sígame”. Lucas 9:23

Por alguna razón singular, los períodos semanales de siete días tienen una incidencia especial en la vida de los hombres. Cada siete días hay un domingo de descanso. Cuatro semanas hacen un mes, 52 semanas hacen un año, y por años medimos nuestra existencia.

Las profecías bíblicas hablan de semanas de días, semanas de años, semanas de semanas de años y hasta semanas de milenios. Pero no quiero hablar de profecías en este momento. Más bien quiero mencionar la última semana que Jesús pasó en la tierra como hombre común. En primer lugar, siete días antes de la crucifixión, en una cena que dan a Jesús, una mujer derrama sobre él un perfume de gran precio. Jesús recompensa a esta mujer con el elogio más grande: “Siempre que se predica que el evangelio dijo el Señor sea dicho lo que esta mujer ha hecho por mí”. Aquella mujer representa el verdadero espíritu de alabanza y adoración desinteresados.

En segundo lugar ocurre la última cena. La última comida pascual que Jesús hace en la tierra con sus discípulos. En esta comida Jesús establece el Nuevo Pacto, que da por terminado el antiguo. Este Nuevo Pacto es de Gracia. Todos los hombres serán salvados gratuitamente, por gracia, cuando crean en Jesucristo crucificado, sin necesidad de obras o de merito. Este Nuevo Pacto será sellado con sangre. Con la sangre del mismo Jesús, sangre preciosa que dentro de poco se derramará en la Cruz. Por este Nuevo Pacto todos los seres humanos del mundo pueden verse libres del pecado, y ser hechos herederos del reino de Dios. Ocurre también la traición de Judas, la maldición de una higuera inútil que no lleva fruto, el juicio inicuo del Sanedrín Judío, la cobardía de Pilato al lavarse las manos; la negación de Pedro y la misma Pasión cruenta y dolorosa.

Fueron los siete días más grandes en la historia del mundo. Porque al fin de los siete, Jesucristo expiró clavado a una cruz, Su sangre brotó de su costado abierto, y regó la tierra. Era la sangre de Dios, cayendo sobre el mundo de los pecadores, para darles limpieza, redención, y perdón.

ORACION: ¡Más te conozco y más te amo, Señor! Gracias por todo lo que hiciste a mi favor...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 05 Octubre 2017 15:08

El asombro de la ciudad pecadora

Fue un día de asombro, de pasmo, de temor general. Nadie sabe como empezó, ni quién fue el primero en sentirlo. Pero, de improviso un temor repentino hizo presa de algunos individuos, hombres y mujeres, delincuentes de avería, con cuentas pendientes en la policía. Después, fueron otros ciudadanos, personas que sin ser delincuentes natos, con todo no eran escrupulosamente limpios. Por fin, toda la ciudad temió, tembló y se atribuló.

¿Qué había pasado? ¿Algún temblor de tierra? ¿Algún tornado o ciclón? ¿Algún incendio pavoroso? ¿Alguna señal de los cielos o cataclismo cósmico? ¿O quizá una plaga de langostas o de ratas? Nada de esto. Lo que la ciudad sintió aquel día fue un temor de Dios, una preocupación profunda del alma.

La ciudad temió por el pecado que cometía. Y se preguntó con angustia: “¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién habitará con las llamas eternas? De golpe la conciencia se había despertado. Y los criminales vieron la sangre en sus manos. Los ladrones sintieron el peso de su robo. Los estafadores experimentaron el dolor de sus conciencias. A los chismosos y calumniadores la lengua les ardió en la boca.

Y ante la pregunta de aquella ciudad, vino la respuesta divina: “El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oir propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala; éste habitará en las alturas, fortaleza de rocas será su lugar de refugio...

Y los pecadores pensaron: ¿Cómo podemos librarnos de este mal? ¿Cómo podemos limpiar nuestras manos, purificar nuestro corazón, calmar nuestra conciencia, transformar nuestra alma?. Dios demanda justicia y rectitud; Dios exige que no recibamos cohecho y coima; Dios aborrece la estafa y la usura; y Dios abomina el derramamiento de sangre...

Y la ciudad, alertada por el profeta de Dios, supo como librarse de su maldad y reconciliarse con Dios. Y el profeta Isaías les dijo: “Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro rey; EL MISMO NOS SALVARA...

Amigo: He hecho una descripción de un momento en la vida de Jerusalén, cuando de golpe sintió la carga de su pecado. ¿Qué acerca de usted? ¿Siente esa carga? Solo JESUCRISTO se la quitará.

ORACION: Sí Señor, el pecado es una carga fea y pesada. Me avergüenzo de toda cosa mala que he cometido. Gloria a Ti porque Jesucristo perdonó todos mis pecados...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 31 Agosto 2017 14:33

Oscuridad al medio día

Día nefasto aquel día, día de terror, de sombras, de tinieblas. Dia de terremoto inmenso, de caída de estrellas y de explosiones atómicas. Día de angustia en la tierra, de llanto histérico, de chillidos de miedo, Día de tardíos arrepentimientos, y de rechinar de dientes y de mesarse cabellos. El sol se oscureció a medio día. Un temblor sacudió la tierra entera y los edificios se derrumbaron. El mar se salió de sus límites e invadió la tierra, y un atronador sonido de trompeta rompió los tímpanos de la humanidad.

No, no estoy describiendo ningún día del pasado, sino un día del futuro. Un día señalado y marcado por Dios como “El día de la ira del Señor”, Un día que puede ser mañana El profeta Isaías lo describe así: “La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová sólo será exaltado en ese día... Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando El se levante para castigar la tierra.

Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase, y se meterá en las hendiduras de las rocas, y en las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levante para castigar la tierra.

Amigo, hoy es día de fiesta y alegría. hoy es día de negocio, de diversiones, de bailes. de espectáculos, de orgía. Hoy es día de beber, de apostar, y de gozar de la carne.

Mañana, para usted o para mí, puede ser el día de juicio descrito por Isaías. La fiesta de hoy se convertirá en juicio, la risa en lágrimas, el licor en amarga pócima, el canto en lamento. Dios es juez inapelable de todas ,las acciones buenas y malas, ocultas o visibles de los hombres. Y cuando un hombre es llamado a juicio, ¿cómo podrá escapar'?.

Hay una manera. mi amigo. Jesucristo, Dios hecho hombre, se entregó a sí mismo en la Cruz del Calvario, para llevar El, por usted y por mi, la culpa del pecado.

ORACION: Enséñame Señor a vivir este día como si fuera el último día, el día de Tu juicio. Enseñame a vivir con sencillez y rectitud...

Publicado en Rincón del Pastor
Jueves, 02 Febrero 2017 16:42

Seguridad en cada día

Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.

A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.

Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.

Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.

El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

Publicado en Rincón del Pastor

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