Lunes, 22 Octubre 2018
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Recordando a Anita Martínez

Un legado que perdurará por generaciones.

Al enterarnos de que durante este 2018 se realizará el segundo Festival de Mariachi Anita Martínez, quisimos honrar la memoria de Anita Martínez a través de sus recuerdos. Recuerdos que en esta ocasión nos expresa su hija Bernadette Martínez, quien además a continuado el liderazgo que dejó esta gran mujer en La Puerta de Oro.

Los que si tuvieron el privilegio de conocer a la señora Anita Martínez, aseguran que fue una mujer orgullosa de sus raíces, siempre con una gran sonrisa, dispuesta a todo por ayudar a los necesitados y un amor especial por los ancianos.

Anita Martínez nació un 8 de julio de 1930 y falleció el 19 de agosto del 2014. Durante su tiempo entre nosotros la señora Anita compartió su vida junto a su esposo Jesús Martínez, de este matrimonio nacieron cuatro hijos: Bernadette, Sonia, Patricio y Miguel(quien falleció en septiembre de 2017).  

Tuvimos el privilegio de platicar con Bernadette Martínez, una de sus hijas. Ella nos recibió calurosamente en las instalaciones de La Puerta de Oro, la cual está ubicada en el edificio de La Agencia Latina. Al saludar nos mencionó que se sentía feliz de poder compartir con El Nacional de Oklahoma algunos de los recuerdos que tiene de su madre.

“Anita Martínez era una persona con un corazón muy grande. Ella tenía respeto para todos, era muy alegre. Recuerdo que en casa siempre había fiestas. Mi mamá llegaba y nos decía: Durante la fiesta tu hermano va a bailar, tu hermana va a cantar y tu vas a tocar la guitarra, y lo teníamos que hacer, no podíamos decirle que no. Nunca”, afirmó Bernadette Martínez.

Aunque Anita Martínez logró marcar la vida de muchas personas, sin duda uno de sus grandes proyectos fue la creación de La Puerta de Oro, un lugar que atiende a los adultos mayores al sur de esta ciudad de Oklahoma.

“En una ocasión alguien le comentó a mi mamá que necesitaban ayuda para comenzar un centro para ancianos, a lo que mi mamá aceptó con mucha alegría. Un día comenzó a ir a las casas y tocar puertas. Cuando abrían ella les decía que tenía un centro para personas de la tercera edad donde hacían actividades especiales, platicaban y comían. Así que ellos deberían dejar ir a su papá o mamá por 3 días durante la semana. Obviamente las personas le decían que sí. Y de esa manera comenzó La Puerta de Oro”, compartió Bernie, como le dicen cariñosamente.

Sin duda una de las características de Anita Martínez fue su gran sentido del humor. Esa cualidad atrajo a las personas, no había conversación en la cual Anita se robara la sonrisa de los que la escuchaban.

“Mi mamá era como un comediante, siempre hacía reír a las personas, por eso muchos venían a la Puerta de Oro. Cuando alguien llegaba triste, mi mamá les decía: Miren señoras, todos tenemos problemas, pero cuando usted cruce la puerta de este lugar, deje sus problemas afuera; y la verdad que funcionaba porque la primera vez que las personas llegaban, venían quejándose, pero después se acordaban del consejo de mi madre y entraban sonriendo, cantando, bailando y haciendo chistes”, señaló la hija de Anita Martínez, mientras contenía las lágrimas al recordar aquellas vivencias.    

Según palabras de Bernadette, su madre Anita Martínez siempre tenía un gran amor por su familia, adoraba a su nieta Jessica, se preocupaba siempre por los ancianos de La Puerta de Oro y le tenía mucho cariño a los perros. De hecho un anécdota que nos compartió durante la entrevista fue como su perrita Maggie se convirtió en parte importante en la vida de la señora Anita.

“Maggie fue una perrita muy especial. Recuerdo que en una ocasión me fui de vacaciones, así que le dejé a mi perrita para que cuidaran de ella en mi ausencia. Cuando regresé de mi viaje y me llevé a Maggie a casa, esa misma noche suena mi teléfono y era mi mamá diciéndome que necesitaban a Maggie, ya que ella y mi papá se habían acostumbrado a que mi perrita estuviera con ellos. Yo le decía a mi mamá que yo dejaría a mi perrita un día en su casa. Cuando llegaba a dejarle a Maggie, mi mamá estaba hablando por teléfono y le decía a la personas con la que hablaba -Espera que llegó mi hija con su perrita, pero la segunda ocasión que llegaba decía –Aquí viene mi perrita, así pasó hasta que se quedó con mi perrita. Cuando Maggie falleció mi mamá se puso muy triste, fue una pérdida muy dolorosa”, compartió.

La señora Anita Martínez, también procuró el bien social y buscó la manera de que los líderes de ciertos sectores de la ciudad atendieran las necesidades de la comunidad, así lo relata su hija Bernie.

“Un día mi mamá buscó a todos sus viejitos y los llevó al City Hall (Edificio Municipal) a una reunión. Así que llegaron los señores con bastón, muletas, caminadoras, sillas de ruedas a aquel lugar y mi mamá dijo: -Estamos aquí porque necesitamos que pongan sillas o un lugar para sentarse en los sitios donde las personas esperan el autobús. Y gracias a eso la ciudad puso esos asientos en la parada del autobús. Otra de tantas cosas que mi mamá realizó fue como traductora para los medios de comunicación durante el atentado al edificio federal, Alfred P. Murrah. Ella estuvo siempre tratando de ayudar en cualquier cosa”, compartió.

Sin duda alguna Anita Martínez marcó la vida de muchas personas y así como estos anécdotas habrá miles por contar, y a través de La Puerta de Oro, que es sin duda un lugar que guarda increíbles vivencias, El Festival de Mariachi que lleva su nombre u otros eventos, se honra el trabajo que esta magnifica líder realizó en la ciudad de Oklahoma.


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Visto 965 veces Modificado por última vez en Viernes, 09 Febrero 2018 21:20
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