Martes, 25 Febrero 2020
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Viernes, 15 Noviembre 2019 09:03

Las caídas enseñan

Cuando una persona llega a la cúspide, muchas veces envidiamos lo que tiene sin pensar en lo que tuvo que pasar para poder llegar a ese momento. La mayoría de las personas desean el éxito, pero no quiere pasar la prueba y nadie llega a ser exitoso sin pasar momentos que lo pondrán a prueba.

El éxito siempre se inicia con el deseo auténtico para triunfar y ese deseo se encuentra dentro de cada uno. Nadie puede inspirar o motivar suficiente para que uno tenga el valor de actuar y hacer lo posible para lograr sus objetivos, si uno no lo desea. Cuando las personas pueden alinear sus pensamientos con sus sentimientos tienen una posibilidad mayor para poder triunfar.

El secreto para esto radica en poder enfocar las ideas que tiene la mente y callar los miedos que solo hacen ruido y no dejan prosperar. Para que el corazón reconozca sinceramente lo que quiere, lo que le gusta y lo que de verdad lo haría feliz. Los triunfadores no nacen, se hacen. Son el tipo de personas que se caen siete veces o más y aprenden a levantar.

Cada caída les enseña un nuevo ángulo, les abre su perspectiva y además aprenden a descubrir una manera para superar cualquiera que sea su condición, sin reproches ni resentimiento. Son gentes que no se dan por vencida fácilmente. Tienen objetivos claros y sus acciones están impregnadas con determinación, esfuerzo y dedicación.

Pensar como triunfador implica desarrollar un compromiso a largo plazo uno mismo y con la vida. Es tener la responsabilidad más grande que la duda o el miedo. El compromiso genera carácter y ese carácter determina el avance que darás en tu próxima meta.

Ser una persona triunfadora no siempre quiere decir que se vive en una mansión millonaria, tampoco quiere decir que se trata de ser el individuo más famoso o más prestigiado de la comunidad. Para ser un triunfador se tiene que tener confianza en uno mismo, fe en que la vida es buena y abundante, pero sobre todo se tiene que sentir gratitud y satisfacción por todo lo que se tiene y se ha logrado.

A pesar de que toda persona tiene la potencialidad para triunfar, hay ocasiones que el triunfo se esfuma y se va de las manos. Muchas veces el resistir es más importante que el avanzar.

Pareciera que triunfar es solo una condición para los demás. Pero no es así. Toda persona que quiere triunfar puede, aun cuando esta persona se sienta derrotada y pudiera haber olvidado como desarrollar su potencial y volver a tener la fe que se perdió para volver a luchar.

Afortunadamente, aunque no lo crean, la vida se encarga de volver a regalar nuevas oportunidades para poder triunfar. Así que, aunque te sientas que has caído y no puedes continuar. Levántate y camina, no permitas que el presente sea más fuerte que el futuro que realmente te espera. Aprovecha tus errores y lograrás el éxito.

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Jueves, 07 Noviembre 2019 12:04

Tu vida puede cambiar

Muchas veces las situaciones de la vida producen cambios que ni siquiera esperamos. Cambios en nuestra actitud, en la forma en que vemos el presente y/o en las decisiones que haremos para nuestro futuro.

Pero, para que las cosas cambien en tu vida tienes que cambiar tu forma de pensar. Cuando modificas la forma como recibes la información, transformas tus reacciones ante lo que sucede. Este proceso se inicia dentro de uno mismo, aceptando las debilidades, confrontando los miedos y luchando contra las creencias que limitan o paralizan.

En corto, hay que redirigir los pensamientos y cambiar la forma de pensar para poder avanzar y vivir mejor. Desafortunadamente no es tan fácil cambiar y obtener los resultados deseados.

No hay remedios inmediatos y el camino requiere mucho valor, flexibilidad, compasión propia y sobre todo determinación para poder cambiar la forma de pensar. Para cambiar los pensamientos hay que entrar a ese temido cuarto obscuro que es tu mente y confrontar tus ideas que solo te han limitado.

Esto es un reto que no muchos están dispuestos hacer y que algunos, no saben que es posible. Esa lucha con uno mismo, tan difícil e incómoda, es precisamente la batalla que libera y permite el cambio y la superación personal. La vida es buena. Toda persona merece ser feliz. Todos tienen la posibilidad de encontrar y crear oportunidades para vivir mejor. No importa si la vida es injusta, ni siquiera te concierne cuánto tienen o como se ven los demás.

Tú tienes la fortaleza dentro de ti para dejar de conformarte con lo que tienes y cambiar tus resultados. Tú puedes encontrar nuevas ideas reemplazando lo que hasta ahora no te ha ayudado a vivir en paz y armonía. Busca la bondad en las personas, hasta en las que te caen mal. Reconoce que tú y solo tú puede tomar la decisión para planear tu vida. No dejes que el destino te imponga el camino. No busques culpables de lo que te sucede, más bien cambia la perspectiva de lo que te está sucediendo y aprovecha la situación para realizar un cambio positivo en tu vida.

Cuando comienzas a cambiar las verdades que rigen tus creencias y te enfocas en crear oportunidades, cuando aceptas que la vida es buena y tienes el derecho de ser feliz, tus pensamientos se convierten en realidades. Tu mente busca el equilibro, la salud emotiva y el éxito será tuyo. Recuerda nadie te debe nada. Tú tienes lo que tú haces por ti. Resetea tu mente, aprende a pensar positivo y deja de ser víctima del mundo que tú solo te has creado.

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Jueves, 03 Octubre 2019 12:54

Paz Interior

La mayoría de las personas, tienen como meta alcanzar la estabilidad económica o inclusive obtener todo aquello que han anhelado desde que eran niños. Sin embargo, muchas veces, se nos olvida buscar la tranquilidad y la felicidad en nuestras vidas y sobretodo la de nuestra familia. Ya que, en ocasiones las cosas materiales nos apartan de disfrutar a aquellos que nos rodean

Por ejemplo, dormir tranquilo se ha convertido en un reto, imposible para muchos. A la mayoría de las personas se les ha olvidado que la tranquilidad emocional y la felicidad son importantes para la salud y sobre todo, son trabajo y una responsabilidad personal.

Lejos de tomar medicamentos, buscar múltiples tratamientos para encontrar la paz y recuperar el sueño, es vital aprender a relajar la mente, dejar fluir la vida y deshacerse de los pensamientos negativos que nutren de angustia y crean conflictos internos.

Uno de los placeres más grandes que hay es tener paz mental. No tenerla, crea una vida de torturas. Todos los logros y gustos que puedas tener solamente son valiosos cuando se tiene la posibilidad de disfrutarlos y eso viene cuando se vive con armonía y tranquilidad emocional.

Una de las razones comunes que quitan el sueño, son las expectativas que tenemos de cómo debería de ser la vida. Estas esperanzas se convierten en exigencias, las cuales se transforman en berrinches. Si no son como uno desea, entonces todo está mal.

Otra razón, es el miedo por lo que puede suceder, o el sufrimiento por lo que pasó y no se puede hacer nada al respecto. Estos eventos están fuera del control personal y sin embargo, el pensar continuamente en ellos crea angustia, dolor y preocupación. Existe otra razón más: la lucha con los pensamientos propios.

El querer dormir en paz y no poder encontrar pensamientos calmados. Tener malas ideas, ideas que contraponen la responsabilidad personal, el ponerse en una posición de víctima donde la persona se quita el poder ante todo lo que puede hacer, ideas que contradicen los deseos, ideas que confunden a la mente. 

Por ejemplo, pensar: ¿Por qué no consigo trabajo, si busco por todas partes? ¿Por qué no tengo novia, si soy tan buena persona? ¿Por qué no consigo los resultados que busco si hago todo lo que me dicen? Lo que parece una simple pregunta, en realidad es una afirmación negativa y el énfasis se encuentra en lo que no se tiene. Por lo que la mente escucha la parte negativa, la perpetua y entra en conflicto con lo que supuestamente se desea. Como resultado, uno pierde el sueño y la posibilidad de tener paz y fe.

No te preocupes por lo que vendrá mañana, no te enfoques en lo que te falta por comprar sino con lo que tienes, disfrútalo. Los problemas tarde o temprano se solucionarán y cada día tiene su propio afán. Así que, deja entrar la paz y la felicidad a tu vida.

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Jueves, 29 Agosto 2019 14:11

Enfrentando nuestros errores

Si pudiéramos contar los errores que hemos cometido en nuestra vida, ¿cual sería la suma de estos? Muchas veces nos hemos equivocado, pero ¿cuántas veces hemos podido enfrentar nuestros errores y seguir adelante?

Los errores no son un símbolo de debilidad o de ser una persona tonta o inadecuada. Los errores son parte de la vida. Estos son, simplemente un indicador de que se está intentando algo nuevo, que se tiene curiosidad, o se busca otra solución. Cuando uno logra aprender de sus propios errores, uno se supera y mejora su percepción personal. Los aprendizajes de los errores ofrecen lecciones que rara vez se llegan a olvidar.

El problema que sucede cuando uno se equivoca es que, automáticamente, uno se siente mal con uno mismo por haberse equivocado. Entonces, surge el sentimiento de incomodidad, como si se hubiera cometido un crimen mortal. La culpa y vergüenza se amplifican en la mente, de tal forma que la persona siente que su equivocación fue grave y, además, pareciera que es difícil, casi imposible reparar el daño causado. Por si fuera poco, uno se equivoca sin querer y sin planearlo, así que las consecuencias de los errores llegan sin avisar y nunca se ven venir.

Ser noble con uno mismo cuando uno comete un error puede ser la manera más sabia de actuar. Poder entender el valor que el error aporta es, en si, una actitud más efectiva.

Cabe aclarar que no se trata de hacer errores y elogiarlos pretendiendo que no pasa nada y que son maravillosos. Obvio que hay que prevenirlos al máximo, planear y cuidar todos los detalles con el fin de minimizar el riesgo de la equivocación. Pero hay que reconocer que, aun planeando, cuidando, etc., hay cosas que están fuera de nuestro control y desde luego los errores muchas veces son inevitables.

Lo importante aquí es crear un ambiente seguro en donde la persona que comete el error no se sienta criticado. Al contrario, que sienta que hay una apertura en donde se puede reconocer el error y se puede entender el porqué sucedió para así, encontrar nuevas y mejores alternativas.

Entender las consecuencias, descubrir donde falló la visión que impidió lograr los resultados esperados es una victoria personal. Soltar la culpa y la incomodidad que la equivocación provoca y enfocarse en la manera de aprender del error, es sin duda una manera de aprender a ser mejor persona.

Enfrenta tus errores, aprende de ellos y trata de evitar que sucedan, pero si acaso te vuelves a equivocar, no dejes que ese error detenga el rumbo de tu vida, avanza y logra tus metas.

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Jueves, 22 Agosto 2019 12:59

Amor y Odio, los dos extremos

Estar y permanecer en equilibrio emotivo, siempre ha sido una gran batalla en cada relación del ser humano. En esta ocasión, ponemos de ejemplo el amor y el odio, dos extremos que muchos de nosotros vivimos. Así como podemos amar demasiado a alguien, también por alguna situación, llegamos a odiarlo con la misma fuerza.

Un claro ejemplo de estos dos extremos es la relación entre padres e hijos, y es que no hay padres perfectos, pero tampoco los hijos lo son. En medio del amor más puro, pueden generarse resentimientos y enojo/odio, por más feo que este concepto se escuche. Por un lado, se encuentra el amor incondicional, puro, desinteresado, así como esta misma relación, genera piques, luchas de poder y diferencias muchas veces inconciliables.

La naturaleza proporciona el sentimiento de protección, responsabilidad y cariño por los hijos, y a pesar de esto, existen varias relaciones donde los hijos sienten un rechazo, enojo y frustración por no sentirse aceptados o queridos como ellos creen que deberían de serlo.

Las expectativas y las suposiciones, así como la imposición de respeto, en conjunto con las ocasiones que la comunicación es lastimada, resultan en una relación compleja donde hay discusiones y problemas que no se resuelven fácilmente, aunque exista amor y gratitud ambas partes.

El problema inicia cuando cualquiera de las personas nutre más el sentimiento del odio que del amor. Por lo que se enfoca y se apega a sus carencias, a los aspectos negativos y disfuncionales de la relación. Entonces, el enojo, la decepción y el resentimiento impiden ver la generosidad y el cariño que también existe.

Poder integrar la versión negativa de las expectativas y las carencias con la posición positiva del amor, la gratitud y el reconocimiento de todo lo bueno que uno recibe, es lo que se llama el proceso de sanar las relaciones. Aceptar que a pesar de todo lo que molesta o enoja, hay mucho más que ese sentir, porque también hay un gran amor que permite sanar y reconciliar las diferencias.

Si la persona decide quedarse enfrascada con su enojo y resentimiento, entonces, vivirá sintiéndose miserable, por lo tanto, perderá la oportunidad de sanar sus relaciones, aislándose e ignorando o evitando a sus padres, despreciándolos y odiándolos. Solo cuando se siente más odio que amor, y se quiere vivir mejor, entonces se tiene que aprender a reconocer y apreciar lo que se ha recibido, y lo que tiene gracias a esa relación, así, se logra la paz mental y tranquilidad el alma, condiciones necesarias para lograr una conexión sana con la persona y con el mundo, tornando el odio en amor y respeto.

Recordemos que las personas que más nos lastiman, son aquellas que se encuentran cerca de nuestro corazón, por lo tanto, el sentir amor por alguien, es también arriesgarse a ser lastimado e inclusive a que el odio se apodere de nuestro ser. Pero como ya lo hemos dicho anteriormente, se debe luchar para no permitir que los malos pensamientos confundan y corroan su alma.

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Viernes, 16 Agosto 2019 09:24

Tranquilos y Atentos

Herramientas para que niños hiperactivos puedan encontrar un espacio de relajación.

Comenzaron las clases nuevamente y con ellas, nuevos desafíos que enfrentarán nuestros hijos. Quizás para muchos, es su primera vez en la escuela o para otros el cambio de grado, volver a hacer nuevos amigos, acostumbrarse a una nueva rutina, puede ser estresante. Mucho más para los niños que son hiperactivos y que en ocasiones, no sabemos cómo actuar ante dicha situación. Por tal motivo, queremos compartir algunos consejos que podrán ayudarlos en esta nueva etapa.

Cuando un niño es inquieto por demasiado tiempo o se presenta en momentos inapropiados, puede ser útil aprender técnicas que nos enseñen cómo calmarlo.

Las causas de la agitación pueden ser numerosas. Algunas de ellas son:

LA DIETA.

Alimentos como el gluten, los huevos y la leche, pueden causarles una reacción alérgica que genera la liberación de anticuerpos que interrumpen el funcionamiento de neurotransmisores como la dopamina, cuya función es estimular las regiones cerebrales de atención, el sentido de organización y el control del movimiento.

LA TECNOLOGÍA.

Es posible que el mayor uso de computadoras, teléfonos móviles y videojuegos por parte de los niños a expensas de reducir el contacto con la naturaleza, explique el estrés de su comportamiento.

CAMBIO DE AMBIENTE.

Un cambio significativo en la escuela o en el hogar, o no sentirse a gusto en un nuevo ambiente, pueden ser motivos de irritación en un niño, y como el pequeño no sabe cómo canalizar ese sentimiento, puede experimentar ansiedad o inseguridad, que finalmente lo manifiesta en su comportamiento.

¿CÓMO AYUDAR A UN NIÑO A ESTAR MÁS TRANQUILO?

Implementar rutinas podría brindarle estabilidad física y emocional. Algunas pueden ser:

PROMOVER UN SUEÑO TRANQUILO

Un niño en edad escolar debe dormir por lo menos de 10 a 11 horas por noche.

VIGILAR SU ALIMENTACIÓN.

Asegúrate de que se esté alimentando lo suficientemente bien.

ESTIMULAR SU ACTIVIDAD FÍSICA

Un niño debe tener al menos 60 minutos de actividad física al día. Anímalos a practicar deportes.

DISMINUIR EL USO DE PANTALLAS

Evite el uso excesivo de computadoras, dispositivos móviles y la televisión antes de ir a la cama.

AYUDARLO A EXPRESARSE

Ayuda a tu hijo a expresarse e identificar sus emociones. Cuando le leas un cuento, pregúntale acerca de las emociones que experimentan los personajes o cómo se habría sentido en esa situación

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Jueves, 08 Agosto 2019 11:39

Lamentable

Cuando miré la información e imágenes que circulaba en redes sociales y en diversos medios de comunicación, tras el tiroteo en El Paso, Texas, la tristeza me invadió y comencé a pensar en la sociedad que estamos construyendo en la actualidad y la cual dejaremos de herencia a nuestros hijos si no cambiamos nuestra manera de pensar y actuar.

El odio, racismo, discriminación, humillación, etc., siempre ha existido, aunque si bien es cierto, en los últimos años esto ha ido en aumento, afectando más a todos los que dejamos nuestro país y familias, para buscar un mejor futuro en los Estados Unidos, podemos notar que en ocasiones no somos bien vistos por otras comunidades.

Es terrible enterarse que los tiroteos masivos no se detienen, que el gobierno, las autoridades y otras agencias, no pueden hacer nada para erradicar este tipo de actos. Durante este fin de semana, en tan solo 13 horas, tiroteos en El Paso, Texas y Dayton, Ohio, dejaron 32 personas muertas y muchos heridos. Sin contar otras que siguen surgiendo alrededor de la nación. 249 tiroteos masivos se han registrado en todo el país en 220 días que llevamos en este 2019. Son cifras preocupantes y situaciones que reflejan el mundo actual.

Ahora, debemos de entender que este problema va más allá de un conflicto entre razas, ya que muchos quieren hacernos creer eso. No solo es una lucha de poder entre comunidades, puesto que no me dejarás mentir que tenemos amigos de otras partes del mundo, con los podemos compartir buenos tiempos. Es como aquella frase que decimos: “No por uno, la llevamos todos”. Este problema radica en cada individuo y afecta a toda la sociedad.

En redes sociales por ejemplo. Es fácil notar la envidia y las opiniones (en ocasiones negativas más que positivas) que surgen respecto a un tema, profesión, negocio etc., comentarios que inclusive suben de todo y comienza a tener como respuesta la humillación. Es bueno querer ser mejor y buscar la excelencia en todo lo que emprendes, pero no a base de despreciar o pisotear al prójimo.

¿Qué está pasando en el mundo? ¿Qué podemos hacer para que todo esto se detenga?

Como mencionaba al principio, este sentimiento de odio, seguirá presente en nuestra sociedad, pero por favor, empecemos realmente a analizar y reflexionar las acciones que estamos haciendo individualmente. Cambiemos nuestra manera de pensar y al hacerlo, nuestra manera de vivir será diferente.  Enseñemos a nuestros hijos a respetar, compartir, ser agradecidos, honestos, etc. Si queremos cambiar nuestra sociedad, necesitamos empezar por nosotros mismos y nuestra familia, de lo contrario todo seguirá como antes o peor.

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Jueves, 18 Julio 2019 12:23

Superando la Adversidad

En un momento la vida cambia para siempre, lo que antes pudo ser importante deja de serlo. Las prioridades se desmoronan para después volverse a reacomodar, sin antes pasar por un periodo de crisis y de incertidumbre que solo nutren el miedo y la angustia.

Es muy difícil encontrar las palabras correctas para dar ánimo compartir el dolor que se siente. Precisamente es en estos momentos cuando surge una de las decisiones más importantes que cualquiera puede llegar a confrontar consigo mismo.

¿Qué actitud se va tomar frente a su adversidad? Se puede tomar la elección de intoxicar al alma, sentir enojo, frustración y tristeza, permitiendo que el dolor penetre a todos los huesos del cuerpo. O bien, se puede encontrar una nueva manera de vivir y de reconstruir la vida abrazando a la adversidad con resignación y con esperanza para encontrar fuerzas para luchar y continuar el camino.

Desde luego que es más fácil y cómodo convertirse en una víctima, enojada y aislada de la nueva realidad, buscando en todas partes culpables y pretextos para sufrir mejor.

Por otro lado, existe otra elección, bastante más complicada, ya que requiere de un gran esfuerzo personal para adaptarse a la nueva condición. Buscar un rayito de fortaleza interna para poder aligerar un poco el dolor. Esta decisión es difícil porque requiere valor propio, respeto por la vida y amor a las personas queridas, para superar los momentos espinosos y los problemas que llegaron sin invitación.

¿Cómo se puede tomar una actitud positiva, con fe y esperanza con tanto dolor? Para poder encontrar fuerzas y aferrarse a la vida, es necesario recurrir a lo más simple. Retomar las cosas y los momentos simples, que cuando llegaron, se sintieron como regalos obligados y bien merecidos.

Es crucial contar las bendiciones que se tienen. Ser más agradecido que nunca. Aferrarse a la vida con gratitud, por todo lo que se tiene y se tuvo. Debemos aprender a encontrar lo bueno, por más insignificante que sea, hacer conciencia que hasta el respirar o el despertar con el nuevo día es un toque divino, un privilegio y un regalo que se debe de apreciar.

¿En que momento dejamos de apreciar las cosas simples de la vida? No olvidemos que el tiempo no se detiene y quizás aquellos momentos que solían hacernos felices, jamás regresen. Por esa razón, es importante disfrutar cada etapa de nuestra vida. Vivir el presente y no pensar en el pasado, mirar lo que esta adelante, buscando siempre la felicidades, en las cosas que parecen pequeñas, pero que en realidad llenan el alma.

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Jueves, 02 Febrero 2017 09:49

El Líder

Todos nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos o somos guiados por alguien al que se le nombra líder o quizás hemos sido líderes de un grupo de personas. Para bien o para mal esa persona influye en nuestras vidas a tal grado que ocasiona un cambio de personalidad, carácter, emociones y sentimientos. Como todo en la vida hay cosas positivas y negativas. Ha pesar de que hay personas llamadas líderes, siguen siendo seres humanos que comenten errores a diario.

Ahora bien, ¿qué es un líder? El término líder proviene del inglés leader, lo cual hace referencia a conducir, dirigir, guiar, dirigente o jefe. Un líder es el individuo de un grupo que ejerce una mayor influencia en los demás, se le considera jefe u orientador, éste presenta la habilidad de convencer a otros de que trabajen con entusiasmo para lograr los objetivos definidos.

En la mayor parte de los grupos (partido político, religioso, sociedad, club deportivo, etc.) existe un líder, que se caracteriza porocuparla posición más elevada dentro del grupo.

“Los grandes líderes encuentran formas de conectarse con su gente y ayudarla a alcanzar todo su potencial”, una frase expresada por Steven J. Stowell, quién es un especialista en negocios.

Los líderes son aquellos que dirigen a un grupo determinado de personas hacia un destino que no necesariamente puede ser bueno, pero el objetivo es obviamente que sea positivo. Muchos de los que tuvimos la oportunidad de ir a una escuela vivimos la experiencia de presenciar los diferentes tipos de liderazgo, por decirlo de alguna manera. Maestros que se preocupaban por como te están guiando en tu educación, aquellos que no les importaba si estabas de acuerdo o no con su manera de dar su clase, aquellos que aunque sabían que habían cometido un error no lo aceptaban y ejercían sus autoridad, etc.

De todo vemos y de todo aprendemos en esta vida, para bien o para mal, eso depende de nosotros, así como hay buenos líderes, también los hay malos. El problema es cuando ese llamado “líder” hace cosas en contra de los que se supone que esta guiando.

Todos tenemos una posición de liderazgo, aunque sea en nuestro hogar y los nuestros están viendo y siendo afectados con nuestro liderazgo. Aprendamos de los errores de los demás, para no cometerlos, sino para saber como puedo mejorar. Hagamos un liderazgo que realmente cambie positivamente la vida de los demás. Hay personas que hablarán bien o mal de ti, ha quienes criticarán tu liderazgo, pero que eso no te detenga, simplemente trata de hacer lo mejor que puedas y lo que es mejor para los que estás guiando.

Recuerda que: “El desafío del liderazgo es ser fuerte, pero no rudo; amable, pero no débil; atrevido, pero no abusivo; considerado, pero no flojo; humilde, pero no tímido; orgulloso, pero no arrogante; tener buen humor, pero no ser tonto”- Jim Rohn.

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