Lunes, 23 Septiembre 2019
BREAKING NEWS
Reciben Apoyo

Reciben Apoyo Destacado

Apoyan esfuerzos para aclarar alegaciones contra militares.

El Gobierno de EE.UU. declaró que apoya “firmemente." los esfuerzos de Colombia para aclarar "las alegaciones respecto a las Fuerzas Armadas” del país, tras la publicación de un artículo del diario" The New York Times" sobre presuntas ejecuciones extrajudiciales.

La portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, dio en un comunicado "la bienvenida a la decisión del Gobierno colombiano de establecer una comisión independiente que examine las alegaciones respecto a las Fuerzas Armadas colombianas". El presidente de Colombia, Iván Duque, anunció ayer la formación de tal comisión para investigar órdenes y documentos relacionados con el Ejército, después de que el sábado pasado "The New York Times" publicara un articulo que advertía de que Bogotá estaba ejecutando otra encarnación" de los "falsos positivos".

Los "falsos positivos" es como se conocen los crímenes cometidos en el pasado por militares que presentaban a civiles como guerrilleros abatidos en combate para lograr premios y permisos de sus superiores.

En su comunicado, el Departamento de Estado apuntó que "entiende" que la nueva comisión presentará sus recomendaciones a Duque a corto plazo.

“Durante tres décadas, la cooperación entre Estados Unidos y Colombia ha fortalecido el imperio de la ley, promovido la transparencia y la rendición de cuentas y aumentado el respeto hacia los derechos humanos", afirmó Ortagus.

La portavoz subrayó que Colombia ha dado grandes pasos en el avance de los derechos humanos y el fortalecimiento de las instituciones que los protegen.

"Una Colombia más fuerte, estable, que proteja los derechos humanos, sigue siendo un interés clave para EEUU y la región", indicó Ortagus.

Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Contrabando a gran escala

    Actualmente, Venezuela es uno de los países más pobres de América, donde su pueblo no tiene medicinas, alimentos, gas para cocinar, educación, ropa, trabajo y seguridad social, este escenario obliga a los venezolanos que habitan en todo el territorio nacional a viajar a la frontera colombo-venezolana, ubicada en el estado Táchira- Venezuela y el Departamento Norte de Santander- Colombia.

    La comunidad venezolana, viaja a la frontera a comprar lo que puede, porque el dinero no alcanza, con una moneda llamada Bolívar Soberano, devaluada ante el peso colombiano y pulverizada ante el dólar. Pero, la historia de este viacrucis no termina aquí, porque los venezolanos deben caminar por las trochas (es decir, puentes artesanales hechos con piedras sobre el Río Táchira), entre las trochas más conocidas se encuentran: Los Mangos, La Invasión, Llano Jorge y Los Tribunales, entre otras, estos caminos ilegales están controlados por grupos irregulares, que extorsionan a cada transeúnte.

    Imagínese el escenario, tener que pagar 5 mil pesos para pasar por la trocha en el sentido (Venezuela-Colombia), pero de regreso la gente viene con su mercancía comprada en Colombia, pues también debe pagar vacuna (sobornar) a los grupos delincuentes como Los Bota de Caucho, Los Urabeños, Peluzos, Tren de Aragua, ELN, Paracos, FARC, organismos de seguridad de Venezuela y Colombia, quienes tienen licencia para extorsionar.

    Según la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (CAVECOL), en el año 2008 se registró un intercambio comercial entre Venezuela y Colombia de 480.00 millones de dólares, 11 años después, no existen relaciones comerciales formales, el contrabando se encriptó y apoderó del submundo fronterizo, a través de la extorsión a manos de grupos delictivos que controlan el tránsito de mercancías en las trochas.

    Pasaron a la historia los titulares que señalaban a Venezuela y Colombia, como la frontera más dinámica de América Latina, por su intensa actividad comercial, con puntos geográficos donde existía una integración social y comercial que lleva a muchos a definirla como “frontera viva”. Uno de esos puntos es el triángulo que forman las ciudades de San Antonio y Ureña, en el estado Táchira, en los Andes venezolanos y la de Cúcuta, capital del Departamento colombiano de Norte de Santander.

    Lamentablemente, el próximo 19 de agosto del año 2019, el Gobierno de Nicolás Maduro Moros cumple 4 años de haber cerrado el tránsito vehicular en la frontera colombo-venezolana, en los pasos fronterizos del Puente Internacional Simón Bolívar ( San Antonio del Táchira- Barrio La Parada, Cúcuta), Puente Internacional Francisco de Paula Santander (Pedro María Ureña-Barrio El Escobal de Cúcuta), Puente Internacional Las Tienditas ( Pedro María Ureña-Cúcuta) y el Puente Internacional Unión (Boca del Grita, Venezuela- Puerto Santander, Colombia), donde se encuentran instalaciones modernas de la Aduana Principal de San Antonio del Táchira y sus aduanas subalternas, pero ya no existe un comercio bilateral formal entre Colombia y Venezuela, desde el 22 de febrero de este año está cerrada para el comercio internacional.

    Nace la Aduana de San Antonio en el siglo XIX

    La que fue llamada la “frontera más dinámica de América Latina”, está conformada por la Aduana Principal de San Antonio del Táchira, una de las aduanas más antiguas que tiene Venezuela, en el presente artículo nos adentraremos un poco en la historia, para poder entender porque esta zona fronteriza colombo venezolana, posee singularidades que perduran en el tiempo.

    Según los registros conocidos, fue creado en el año 1842, el asiento de la aduana fronteriza con la República de Colombia, el primer administrador de la Aduana, fue el General y Presbítero José Félix Blanco, prócer de la independencia e ilustre varón que se distinguió en diversas ramas del saber humano, su designación la hizo el General Carlos Sublette, quinto presidente de la República de Venezuela.

    Es importante destacar, que desde el siglo XIX el gobierno central ha designado a gentes ajenas al Táchira, pues son contadas las veces que un administrador de la Aduana ha sido oriundo del Táchira, y haya desempeñado tal cargo.

    Según Arturo Muñoz, quien realizó una profunda investigación sobre el funcionamiento de la aduana de San Antonio, en su trabajo “El Táchira Fronterizo”, da cuenta de la negligencia del gobierno nacional, que caracterizó la administración pública en tiempos otroros.

    Un ejemplo evidente de la anterior afirmación, se hizo patente en la dirección de la Aduana de San Antonio, pues desde sus inicios promovió el contrabando a gran escala.

    La anomalía más patética consistía en que los bienes producidos en Venezuela y enviados al Táchira, a través de la principal ruta comercial de aquel entonces, es decir pasando por el territorio colombiano tenían que pagar impuestos en San Antonio.

    Los funcionarios aduaneros hicieron la respectiva advertencia al Ministerio de Hacienda, precisando que “Los bienes producidos en Caracas, Valencia, Puerto Cabello y Maracaibo, son introducidos libremente en Colombia, en condición de tránsito, pero son obligados a pagar impuestos en la Aduana, como si vinieran de Europa o Estado Unidos”.

    Vale recordar, que el transporte de mercancías y viajeros del Táchira a Caracas y viceversa, para la época se hacía a través de Cúcuta, Río Zulia, Río Catatumbo, Lago de Maracaibo, Mar Caribe, Curazao, Puerto Cabello y La Guaira.

  • Cafeteros Celebran

    La Asociación Colombiana de Oklahoma, celebró el “20 de julio, Día de la Independencia de Colombia”, a unos  208 años de la firma del Acta de la Revolución en 1810, fecha que el Congreso de Estados Unidos de Colombia decretó oficialmente como aniversario de la proclamación de la independencia nacional en 1873, comandada por el General Simón Bolívar, venezolano, máximo precursor de la independencia de Colombia y libertador de 5 países de Sudamérica (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela).

    Cada año, la comunidad colombiana celebra por todo lo alto, el Festival de la Independencia de Colombia e invita a un país amigo, en esta oportunidad le correspondió a Venezuela. Marti Rickman, presidenta de la Asociación Colombiana en el estado de Oklahoma, dio a conocer los detalles del evento e hizo un llamado a la integración hispana: “debemos unirnos, apoyarnos mutuamente, aquí en este país, somos 1”.

    El acto protocolar brindó un minuto de silencio póstumo al prestigioso arquitecto colombiano,  Germán Samper Gnecco, también otorgaron reconocimientos a diferentes personalidades de Oklahoma, Venezuela y Colombia, entre ellas, Marcia Thompson, funcionaria de la Secretaría de Estado de Oklahoma, Yohana Samper de Walshap, Claudia Cavallin, Jorge Hernández, Marti Rickman, Janeth Hoyos y Adriana Barona, asimismo el evento contó con la presencia del periodista venezolano, Roberto Giusti.

    Raíces sin fronteras dijo: “presente”

    El equipo de Raíces Sin Fronteras, es un organismo sin fines de lucro, creado para crear acercamientos entre las culturas hispanas, al ayudar al colectivo latinoamericano a saltar las barreras de las nacionalidades, y que los unan más las semejanzas, que las diferencias, por una sola causa, el bienestar común de los inmigrantes, que residen en el estado de Oklahoma, en los Estados Unidos de América, mediante ayudas económicas,  para que los niños hispanos culminen sus estudios de educación superior, entre otras nobles causas.

    Al ritmo del joropo, delicias culinarias y calor latino

    Entre cachacos, rolos, costeños, pastusos y paisas que hacen vida en OKC, se sintió el amor que tienen por su tierra y su abolengo, niños y adultos danzaron Juana Polinaria, Joropo, Alma Llanera, Rey del Timbal, Cumbia Cienaguera, la pollera Colorada, entre otros temas. Mientras, que mesas repletas de souvenirs colombianos y venezolanos, empanadas, arepas, tequeños, aguapanela, dulces criollos y más aperitivos, le dieron el toque típico de la cultura colombo-venezolana, a la actividad tricolor, que cerró con la orquesta Fiesta Latina.

    También se pudo conocer a los colombianos y venezolanos, que ofrecieron servicios de pólizas de seguros, bienes e inmuebles, centros deportivos y estilistas de belleza, entre otros. Sin embargo, en el fondo del recinto, en un stand estaba Helen Ramírez, una colombiana, radicada en Texas, quien expuso mochilas artesanales Wayuu, tejidas a mano, con llamativos colores, hechas por los niños indígenas colombianos, ubicados al norte de la Guajira. 

    Vale decir, que este acercamiento con las comunidades hispanas, se desarrolló en el salón de eventos La Cantera, ubicado al sur de la ciudad de Oklahoma City, en el estado de Oklahoma, con una fluida asistencia de aproximadamente 300 personas, procedentes de países como: Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia y  México, entre otros.

    Bolívar: Unión, Unión 

    El libertador de libertadores, Simón Bolívar, fue un visionario de la integración latinoamericana, quien comprendió hace más de dos siglos, que la solución era unir a los pueblos, de allí la importancia de estas actividades culturales en los Estados Unidos de América, las cuales generan intercambios, impresiones, vivencias, historias de vida, que deben servir como terreno común, para la unión de estos dos países hermanos en la tierra de los Cowboys, Oklahoma.

    Venezuela y Colombia, no solo comparten 2 mil 919 kilómetros de frontera, sino tiene en común los más exuberantes paisajes llaneros, las mayores reservas del mundo de selvas tropicales, costumbres y tradiciones familiares fusionadas, es importante que colombianos y venezolanos borren los límites fronterizos mentales, porque Venezuela y Colombia, son países hermanos, donde debe existir la convivencia solidaria, brindando la mano amiga a los nuevos migrantes venezolanos, quienes no tienen cultura migratoria, porque su éxodo por el mundo, apenas comenzó hace 2  décadas atrás, en cambio los hermanos de Colombia, han vivido la diáspora desde los años 50, tienen más experiencia en acoplarse al sistema y permanecer unidos.

    Esperando del amigo lector, que la única disputa aceptada entre Colombia y Venezuela, sea ¿quién hizo la receta de la arepa? En lo demás somos el pueblo latino, trabajador, echado pa’lante, fuerte, familiar, emprendedor que ayuda al migrante de sus países hermanos.

  • Rancho Solo Hay Uno

    Desde hace 22 años, este negocio familiar continua con esfuerzo y dedicación brindando el mejor servicio a sus clientes.

    Samantha Mendoza de Martínez, gerente de El Rancho Western Wear contó los inicios de la tienda y como este negocio sigue creciendo años tras años.

    “Comenzamos en 1997, desde abajo como todos y con los sueños de tener una tienda grande. Nuestros inicios fueron vendiendo ropa en los bazares de la calle “10” … era un local pequeño y de ahí poco a poco cada año fue creciendo”, comentó Samantha.

    Para la familia Mendoza, la idea o concepto de tener un negocio de venta de ropa, botas, y cinturones de vaqueros surgió por la falta de tiendas hispanas de este estilo (viejo oeste) en la ciudad de Oklahoma City.

    “Casi no había tiendas hispanas, estaban solo las americanas, pero no con estilo para los latinos. Es muy difícil encontrar a veces lo que le gusta al hispano, así fue como se nos ocurrió la idea de empezar traer ropa vaquero para nuestra comunidad”, expresó Samantha.

    El rápido crecimiento del Rancho Western Wear no se hizo esperar tras establecerse en el distrito La “29”. Samantha y su familia se dieron cuenta de gran impacto que estaban produciendo como comerciantes latinos para la comunidad.

    “Fue algo drástico, la gente comenzó a responder positivamente asistiendo al local. Nosotros aparte de todo lo que vendemos, nos enfocamos en ofrecer el mejor servicio posible, para nosotros es muy importante tratar bien al cliente, y que se vaya satisfecho”, aseguró Samantha Mendoza, quien a su vez considera que un servicio eficaz es la clave para que un negocio prospere.

    Para, El Rancho Western Wear es importante que sus clientes siempre tengan una sonrisa de oreja a oreja y se sientan como en casa.

    “Desde que el cliente llega a la tienda, queremos que se sientan bienvenidos, queremos hacerlos sentir cómodos con un trato amigable” comentó Samantha.

    Samantha y su familia siempre están al tanto en lo ultimo de la moda en vestimenta de vaquero. Para ellos, es primordial estar al día con lo nuevo ya que desean constantemente satisfacer las demandas de sus clientelas.

    “Siempre tratamos de tener lo que el cliente pide, siempre estamos actualizando cada vez que sale una novedad en vestimenta. Si el cliente desea algo en particular en ropa de vaquero, nosotros haremos lo posible de tenerlo aquí”, expresó Samantha.

    Desde botas hasta cinturones, como también camisas y sombreros para vaqueros, el Rancho Western Wear tiene una de las mejores gamas de productos para este mercado y solo se pueden encontrar en el distrito la calle “29”.

    “Tenemos varios estilos, tenemos estilos para todo tipo de cliente. Desde bota tipo clásica que es estilo chihuahua hasta botas estilo rodeo que son las cuadras, y también de los sombreros que son de estilo taco, lo cuales son los cerrados y los rodeos de copa alta. No solo tenemos todo tipo de estilo ropa vaquera, sino también para todas las edades”, comentó Samantha quien además expresó la importancia de las botas en la tienda.

    Los precios de las botas del Rancho Western Wear rondan entre $100 hasta $450. Al mismo tiempo dependen de su calidad y marca. Las marcas que puedes encontrar en la tienda son: Vaquero Bronco, Corral Boots, Ariat, Botas Justin, y Botas Cuadra. Debido a alta demanda de la clientela hispana por mas marca americana, la tienda también cuenta con playeras de vaquero, American Fighter, Cinch, Affliction y Wrangler. Las playeras rondan un precio desde $30 a $60.

    El distrito La “29” sin duda es un gran impulsor de los comercios hispanos para el desarrollo del distrito y su economía. Para el Rancho Western Wear, la ayuda del distrito a través de eventos les permite promover el negocio constantemente.

    “El evento anual del Día del niño, el distrito nos ayuda bastante para darnos a conocer mas. En este evento hacemos muchas promociones, y regalamos botas”, comentó Samantha que también realizan promociones para el día del padre, y en fechas navideñas.

    “Queremos que nuestros clientes y los que no son se enteren de nuestras ofertas y promociones, por eso los invito a que siempre chequen nuestras páginas de Facebook El Rancho Western Wear”, expresó Samantha.

    Para Samantha Mendoza de Martínez y su familia, ser comerciante hispano es de gran orgullo y felicidad ya que han sido una muestra de que todo con esfuerzo es posible.

    “Me siento muy orgullosa de seguir ese ejemplo de trabajo duro que viene de mis padres y abuelos. La verdad es que he aprendido bastante. Me gustaría ver a mis hijos cuando estén grandes continuar con el negocio para que siga creciendo más y más”, finalizó Samantha.

    El Rancho Western Wear se encuentra ubicado en la 833 SW 29th St, Oklahoma City, OK 73109. Sus horarios son de 9am a 10pm, de Lunes a Viernes.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento