Domingo, 22 Octubre 2017
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Jueves, 20 Julio 2017 14:23

El Calor y la Salud

Estamos en Julio el mes de las temperaturas altas, donde el calor y la humedad están a flor de piel, constituyendo un grave riesgo para la salud de las personas que les gusta estar al aire libre y de los trabajadores que están expuestos durante 8 a 12 horas diarias.

Ya desde la primavera se viene anunciando que el verano va a estar intenso y que hay que tomar precauciones cuando nos exponemos al calor, especialmente en el área laboral, ya que este puede bajar el rendimiento, causar enfermedades e inclusive la muerte.

El cuerpo tiene un sistema termorregulador controlado por el hipotálamo que es como el termostato que tenemos en casa, cuando la temperatura es baja el cuerpo recibe el estímulo de frio a través de la piel pone en juego mecanismos que le permiten mantener el calor (la circulación cutánea disminuye, llega menos sangre a la piel para mantener la temperatura interna especialmente la del cerebro). Cuando la temperatura es alta el cuerpo empieza a eliminar el calor a través de la sudoración, respiración, vasodilatación periférica, tratando de enfriar el organismo.

Hay algunas personas más sensibles que otras a sentir los efectos del calor, como por ejemplo los niños y los adultos mayores, personas que están enfermas, con sobrepeso, o aquellas que están realizando actividad física intensa. Además ciertos medicamentos pueden contribuir para que la regulación de la temperatura corporal sea mucho más difícil, como los beta-bloqueadores, diuréticos, medicinas para la depresión y el desorden de atención, etc.

En el verano se debe instruir a la familia para que identifiquen signos y síntomas relacionados con el calor excesivo y aprendan a tomar medidas preventivas y de urgencia.Entre las manifestaciones de calor se citan: calambres en las piernas, sudoración profusa, fatiga y sed intensa. Cuando estos se agravan aparece: dolor de cabeza, mareos, aturdimiento, debilidad, náuseas y vómitos, piel húmeda y fría, orina oscura.

El golpe de calor (Hipertermia) es una enfermedad peligrosa para la vida, de aparición súbita, se presenta con fiebre encima de 104 grados F (40C) dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, disminución de la presión arterial, pulso débil convulsiones y pérdida del conocimiento. El golpe de calor puede agravarse más aún, si la persona esta deshidratada, ya que pierde la capacidad de sudar y eliminar el calor.

Ante cualquiera eventualidad de calor excesivo o golpe de calor, se deben tomar las siguientes medidas de urgencia: procure que la persona descanse en un lugar fresco, aplíquele compresas húmedas en la cabeza, ingle y axilas o que tome un baño frio si esta consiente, además ofrézcale agua fresca, 1 taza cada 15 minutos, si los síntomas se agravan llame al 911.

Para evitar los golpes de calor se debe mantener la circulación de aire, tanto en casa como en su lugar de trabajo - usar barreras que reflejen o absorban el calor - reducir la humedad (pisos o escapes de vapor) - vestirse con ropa adecuada (fresca) - beber suficientes líquidos (8 onzas cada 15- 20 minutos) - evitar el consumo de tabaco, alcohol o bebidas con cafeína y azúcar. Antes de salir averigüe la temperatura del día, asegúrese de llevar líquidos suficientes, enfrié el auto antes de subirse, NUNCA deje un niño, un anciano o a su mascota dentro de su coche, recuerde la prevención es la base de la buena salud.

Publicado en Salud
Jueves, 08 Junio 2017 14:31

Evite la pérdida de aprendizaje

Durante las vacaciones de verano, los estudiantes pierden un promedio de dos meses de aprendizaje de su nivel de grado. Esta pérdida, conocida en inglés como “Summer Slide”, que afecta a estudiantes de todos los grados académicos y es acumulativa, tiene un mayor impacto en los niños provenientes de familias de bajos ingresos debido a la falta de acceso a oportunidades de aprendizaje de calidad durante los meses de verano. Como consecuencia, los niños hispanos son uno de los grupos más afectados ya que son más propensos a vivir en la pobreza.

Hace a penas unos días miles de estudiantes salieron de vacaciones, algunos de ellos viajarán a visitar a sus seres queridos a otras ciudades, pero muchos se quedarán en casa. Por esa razón los padres deben de saber e informarse de cómo pueden ayudar a sus hijos a no perder la oportunidad de seguir aprendiendo.

Una de las maneras más eficaces de afrontar este reto es registrando a su hijo en un programa de verano o en una escuela que provea más clases durante el año. Entre los programas que las escuelas públicas ofrecen para sus estudiantes, se encuentran:

KIPP, la red de escuelas públicas cuenta con 200 escuelas preparatorias a través de la nación, ofrece un horario escolar extendido y un año escolar más largo. Muchas de las escuelas de la red ofrecen programas académicos de 220 días al año, comparado con lo que la mayoría de los distritos escolares del país que requieren entre 175 a 180 días de instrucción. Este tiempo adicional ayuda a los estudiantes a adquirir los conocimientos académicos esenciales para prepararlos para la universidad.

Fuera de la escuela, los padres también pueden ayudar a sus hijos a evitar la pérdida de aprendizaje durante el verano programando actividades divertidas y educativas con y para ellos:

Promueva la lectura, mantenga a su hijo involucrado durante el verano a través de la lectura. Las bibliotecas públicas son una excelente manera de mantener a los niños entretenidos y aprendiendo durante el verano. Muchas bibliotecas públicas ofrecen programas y retos de lectura donde los participantes tienen la oportunidad de ganar libros y otros premios. En muchas bibliotecas, los programas están abiertos para niños de todas las edades y hasta para adultos.

Visite un museo, una excelente manera de aprender durante el verano es visitando el museo. Muchos ofrecen programas gratuitos dirigidos a niños y otros tienen un día al mes con entrada gratuita para toda la familia. Desde arte hasta ciencia, los museos pueden ser una fuente de aprendizaje y de inspiración para los niños durante los días de ocio del verano.

Realice actividades al aire libre, una visita al parque puede ser una gran oportunidad de aprendizaje. Muchos parques tienen programas gratuitos de recreación y deportes durante el verano que ayudan a los niños a mantenerse activos. Los parques también ofrecen la oportunidad de aprender sobre flora y fauna en tiempo real.

Los expertos coinciden que las actividades que los padres realizan con sus hijos durante el verano, desde ir de compras hasta cocinar, pueden ser oportunidades de aprendizaje y repaso de lo que aprendieron el año anterior. Con un poco de organización y creatividad sus hijos pueden evitar la pérdida de aprendizaje de una manera entretenida y divertida. ¡A disfrutar el verano!

Publicado en Opinion

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