Sábado, 19 Agosto 2017
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Jueves, 29 Junio 2017 14:38

El Ruido y la Audición

No es raro salir en las noches o los días feriados y encontrar en reuniones frente a casas, parques y en vehículos música estridente, y en ocasiones la vibración se expande a los carros al pasar. El ruido fuerte puede causar pérdida auditiva, al momento o mucho tiempo después de haber estado expuestos y esta puede ser temporal o definitiva.

Según la Organización mundial de la salud: “360 millones de personas en todo el mundo padecen de pérdida de la audición, de las cuales 32 millones son niños”. Las causas para este problema son de origen congénito y adquirido, entre las que se citan: infecciones, por medicamentos, envejecimiento, traumatismos y la exposición al ruido. Un 60% de los casos de sordera pueden y deben ser prevenidos; por lo que informarse puede hacer la diferencia.

La exposición al ruido excesivo de tipo – laboral, como por ejemplo, entornos con maquinarias que generan mucho ruido -recreacional, aparatos personales con sonido muy elevado, gimnasios, películas, música en discotecas, fiestas, conciertos, etc., constituyen factores determinantes. Diariamente oímos estos sonidos a niveles que no afectan nuestra audición. Sin embargo, los ruidos muy altos pueden ser dañinos, aunque duren poco o mucho tiempo. Estos ruidos pueden alterar las estructuras delicadas del oído interno, causando pérdida de audición. La exposición a niveles dañinos de ruido puede ocurrir a cualquier edad, tanto niños, adolescentes, adultos jóvenes y las personas mayores pueden desarrollar pérdida de audición inducida por el ruido.Todos podemos pensar que oír la explosión de fuegos artificiales y/o asistir a eventos deportivos y conciertos con volumen alto son las causas; sin embargo, las actividades cotidianas, como usar herramientas eléctricas, cortar el césped o ir a una clase en el gimnasio con música fuerte, pueden dañar la audición.

La pérdida de la audición puede ser leve, moderada y grave o profunda; afecta a uno o a los dos oídos, dando problemas a la persona que los sufre para entablar una conversación; hablar y escuchar cuando hay un ambiente con bulla.

El sonido se mide por decibeles (dB). Una conversación normal se valora cerca de 60 dB; el sonido del motor de una motocicleta 95 dB. Un ruido mayor de 120dB aun por un periodo corto de tiempo puede producir daño inmediato. No hay cura para la pérdida auditiva; las células del oído interno dañadas no se recuperan. Si usted ha tenido problemas auditivos realícese una audiometría; que es un examen que evalúa su capacidad para escuchar sonidos. Recuerde la prevención es la base de una vida saludable. Proteja su audición, evite el ruido.

Publicado en Salud

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