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Rincón del Pastor (53)

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¡EL QUE NUNCA FALLA!

Miércoles, 20 Abril 2016 15:37 Escrito por

Jueves, 14 de enero de 2016

No habían pasado las primeras horas del 2016 y comenzaron los falsos profetas y maestros con sus “mensajes positivos” y “promesas sin sentido”. Uno de ellos colocó un mensaje que leía de la siguiente manera: “Este es tu año. Tu tristeza se convertirá en gozo. Soledad en amor, carencia en abundancia.”

Es obvio que está haciendo una mala exégesis de Juan 16:20, cuando Jesús le dijo a sus discípulos los sufrimientos que enfrentarían al cumplir con la comisión que les encomendó. Sin embargo, NO podemos esperar nada más de estos “pseudo pastores”, quienes han demostrado un gran analfabetismo bíblico. Lo que si me preocupa es lo millones de “likes” de sus “seguidores” que al igual que en años anteriores (2015, 2014, 2013, 2012…) escuchan, leen y creen las promesas que ellos les hacen y que NUNCA se cumplen. Es lamentable ver como colocan sus esperanzas en las palabras de estos hombres que tergiversan la Escritura.

Nadie puede negar que el 2015 fue un año duro, difícil, doloroso, hubo crisis, fracasos, pérdidas y llanto a nivel mundial. En tu vida quizás pasó lo mismo. Hacen unos días comenzó un nuevo año, una nueva jornada, un nuevo tiempo. Para muchos, es el comienzo de nuevas resoluciones, promesas, compromisos, sueños, metas, etc. Con el nuevo año, son muchos los que esperan que el pasado se borre y que cómo arte de magia el 1ro de enero, TODO fuese diferente.

No es mi intención ser pesimista. De hecho, escribo estas líneas para ser realista y poder invitarles a la reflexión y a una eventual decisión, para que este año sea uno DIFERENTE. Quizás a diferencia de lo que están diciendo otros en este momento, NO vengo a darte una receta mágica, ni a venderle un año de “bendición”.

El 2016 puede ser un gran año como puede ser un año difícil. Yo NO puedo garantizarles ni una ni la otra, sería irresponsable de mi parte. Lo que sí puedo invitarles es a ver en la Palabra a un Dios Soberano y que sí tiene control de TODAS LAS COSAS.

“Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero…” Isaías 46:10

Por lo tanto, en vez de decirte que este es tu año, te invito a que revises como viviste el pasado año y que en el 2016 nuestra vida de oración, lectura de la Palabra, consagración, dependencia a Él y nuestro compromiso de compartir las Buenas Nuevas de Salvación con todos los que nos rodean, sea el norte de nuestras vidas.

Sin importar lo que pase en este nuevo año, mi exhortación es que coloquemos nuestra confianza y fidelidad en Aquel que nunca falla, en el Cristo que le prometió a sus discípulos y nos dice a nosotros hoy:

“Yo estoy con vosotros TODOS los días, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:20 (LBLA)

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo para ti!

EL PASTOR CONSEJERO

Miércoles, 20 Abril 2016 15:33 Escrito por

Jueves, 21 de enero de 2016

En muchas ocasiones he recibido llamadas de hermanos de otras congregaciones solicitando Consejería Pastoral. A estos hermanos siempre les requiero que regresen a sus pastores a solicitar su ayuda o que sean sus pastores los que me llamen para ver cómo yo les puedo asesorar. Considero anti-ético atender ovejas de otro rebaño porque creo firmemente que es responsabilidad de todo pastor atenderlas. Sin embargo, cuando colegas pastores me llaman, éstas son algunas de las razones que me dan para el referido: “Hermano, yo no tengo la preparación para aconsejar”; otros me dicen: “Disculpe Hermano, cree que los puede atender es que yo no tengo el tiempo para hacerlo.” Otros han sido más honestos y me han confesado: “A mi no me gusta aconsejar por eso lo estoy llamando.” Sin embargo, la más triste y consistente que escucho es la siguiente: “¿Dónde en la Palabra dice que yo tengo que aconsejar?, Dios me llamó a predicar la Palabra. La Consejería es para profesionales.”

Hoy quiero corregir cada una de estas posturas erróneas sobre la Consejería Pastoral.

Primeramente, el decir que no tenemos preparación no invalida ni incapacita el aconsejar a nuestras ovejas. En las Escrituras vemos varios ejemplos en el que se llama a TODO creyente a velar por el cuidado y crecimiento de sus hermanos. (Ro 15:1, 15:14, He 3:13, Gá 6:1-2, 1 Ts 4:18, 1 Ts 5:11, Stg 5:16) Lo que quiero decir con esto es que la Palabra de Dios es la autoridad y es suficiente para aconsejar en nuestras iglesias. No obstante, recomiendo a todo aquel que ha sido llamado al Ministerio Pastoral a considerar tomar al menos una Certificación en Consejería Pastoral.

Segundo, utilizar como excusa la falta de tiempo o el que no nos guste aconsejar a nuestros rebaños tampoco es aceptable porque una de las funciones principales del pastor, según Pablo le escribió a Timoteo, es que enseñemos pero que también reprendamos, corrijamos e instruyamos en justicia a otros cristianos que lo necesitan. (1 Ti 3:16-17) En otras palabras, el aconsejar es un proceso bíblico para el discipulado. ¿Por qué? Porque es el proceso por el cual, llenos del Espíritu Santo con humildad y compasión, nosotros como pastores acompañamos a nuestras ovejas para asegurarnos que lo que les estamos enseñando lo están poniendo en práctica. La Consejería nos permite caminar con ellos y ayudarlos en los conflictos que puedan surgir en su andar diario con Cristo.

Tercero, escudarnos detrás de que la función principal de Pastor es predicar la Palabra, NO cancela la gran responsabilidad que tenemos de atender las ovejas. Jesús le dijo a Pedro: “Apacienta mis ovejas” (Jn 21:15-17). Jesús, en otras palabras, le estaba ordenando a Pedro: “Conduce, instruye, enseña, vigila, cuida, da alimento, ama y protege a mis ovejas.” Es obligación de todo Pastor apacentar las ovejas que Jesús ha puesto a nuestro cargo, NO debemos delegar ni rehuir ante tal responsabilidad.

Por favor, no me malinterprete, yo estoy convencido de que la Predicación fiel de la Palabra es la responsabilidad número uno que debe tener cada Pastor como dice Pablo en 1 Ti 3:2 y 2 Ti 4:2 pero también estoy convencido que la predicación debe estar acompañada de un proceso de Consejería Bíblica que sea Cristo-céntrica. De esta manera equipamos a los santos a aplicar la Palabra que están recibiendo a sus vidas. (Ef 4:12-16; He 5:12-6:1)

Es por eso que debemos entender que todo Pastor debe ser un Pastor Consejero. La Biblia llama al Pastor a considerar la Consejería como parte de nuestras responsabilidades primordiales. En Hechos 20:28 se nos dice que tengamos cuidado de la grey. Pablo en Col 1:28-29 nos exhorta a proclamar la Palabra pero también a amonestar. Uno de los problemas principales que tienen muchos cristianos en su caminar diario es la gran dicotomía que existe entre el mensaje que reciben y la vida que viven y es por eso que es necesario un acompañamiento pastoral en el proceso para que puedan aprender a aplicar lo que están aprendiendo.

Como Pastor disfruto enseñar y predicar expositivamente la Palabra de Dios, haciendo eso, le ofrezco a mis ovejas TODO el CONSEJO de DIOS pero también me deleito diariamente en pasar tiempo con mis hermanos y ayudarlos a reforzar su confianza en las Escrituras y encontrar en ella todas las herramientas para enfrentar TODOS los problemas o retos de la vida.

Al fin y al cabo, si soy el Pastor estoy llamado a oler como mis ovejas y la única manera de oler como mis ovejas es pasando tiempo con ellas.

UN DIOS QUE ODIA PERO QUE AMA

Miércoles, 20 Abril 2016 15:30 Escrito por

Jueves, 28 de enero de 2016

Una de las cosas que más me entristece es escuchar a muchos cristianos decir: “usted sabe Pastor, la Biblia dice…” pero en realidad la Biblia NO dice eso.

Muchos comentarios en la “jerga” cristiana han sido inventados por hombres y otros han sido conclusiones humanas de lo que dice algún texto pero se repiten de boca en boca y muchos piensan que la Biblia realmente dice eso.

Algunos ejemplos de estos son:

“Dios dice: Ayúdate, que yo te ayudaré.”
“Ni una hoja de un árbol se cae si no es la voluntad de Dios.”
“Dios nunca se equivoca porque el siempre tiene un plan B.”
“TODOS somos Hijos de Dios.”
“Dios no te dará más de lo que puedes soportar.”
“Todos adoramos al mismo Dios.”

Sin embargo, a la frase que quiero hacer referencia hoy es a la famosa: “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador.”

Esa frase NO aparece en la Biblia. NO fue dicha por ningún profeta, NI por Jesús NI por ningún apóstol.

Realmente quien dijo esta expresión fue el abogado, profesor y político hinduista (la tercera religión más grande del mundo), Mahatma Gandhi que dijo: “Odia el pecado, no al pecador.”

Muchos cristianos al escuchar lo que dijo Gandhi, porque les resultaba “coherente” la mejoraron y comenzaron a recitar desde sus púlpitos: “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador.”

Sin embargo, ¿qué dice la Biblia sobre la relación de Dios con el pecado pero también con el pecador? Algunos de estos textos le pueden ayudar a entender como Dios ve el pecado y al pecador:

• Proverbios 6:16-19
• Salmos 5:4-6
• Salmos 7:11
• Salmos 97:10
• Jeremías 44:4
• Habacuc 1:13
• Zacarías 8:17
• 1 Juan 3:8
• Apocalipsis 2:6
Ahora, ¿cómo conciliamos el que Dios este airado con el pecador pero que pueda salvar al pecador? Para contestar esa pregunta, primero el creyente debe conocer TODOS los atributos de Dios. Si sólo conoce uno, AMOR, no entenderá la razón por la que Dios ODIA el pecado y al pecador.

Permítame dejar claro que Dios es AMOR pero también es SANTO, LEGISLADOR y JUEZ, VERDADERO, VERAZ, FIEL y CELOSO, entre muchos otros. Es por esta razón que le es imposible cohabitar con el pecado y con el pecador.

¿La buena noticia? Que aunque Dios aborrece el pecado, Dios ama, que aunque Dios quita la vida, también da vida, que aunque Dios está airado también es misericordioso y porque Dios es un Dios de justicia, Su justicia debe ser satisfecha.

Para que Su justicia fuera satisfecha, Dios envió a Cristo para derramar TODA Su ira sobre Él para que la justicia de Cristo nos fuera imputada.

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.” 2 Corintios 5:21

Por lo tanto, Dios aborrece el pecado y al pecador que NO se arrepiente y pone su fe en Su Hijo. Así que el llamado en este día es a arrepentirnos de nuestros pecados y a vivir por y para Él. Aquel que rechaza al HIJO de DIOS vivirá por siempre BAJO la IRA de DIOS.

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.” Juan 3:36

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

HONESTIDAD

Miércoles, 20 Abril 2016 15:25 Escrito por

Jueves, 4 de febrero de 2016

La HONESTIDAD es sumamente importante para tener una comunidad bíblica y saludable. Sin embargo, MUCHOS batallamos con ser honestos en nuestras relaciones con los demás, aún dentro de la iglesia. TODOS somos propensos, o sea somos tentados a dar una respuesta superficial o esconder como realmente estamos o nos sentimos.

El pecado de falta de honestidad es tan viejo como el Jardín del Edén. Todos sabemos la historia: Dios dio unas instrucciones, Adán y Eva desobedecieron y entonces vino condenación de parte de Dios al hombre, la mujer, la serpiente y a usted y a mi.

Sin embargo, lo que sucedió inmediatamente luego que Adán y Eva pecaron, al oír que Dios se paseaba en el huerto, fue algo que demostró falta de honestidad
(Génesis 3:7-13) y que todos hacemos al pecar:

    •    Se cubrieron- Se sintieron avergonzados, reconocieron su desnudez y trataron de colocar una máscara para cubrir su vergüenza.
    •     Se escondieron – Al oír que Dios se paseaba por el Huerto, se escondieron detrás de los árboles.
    •    Le echaron la culpa a otro – Adán le echo la culpa a Eva y Eva a la serpiente.

Es muy fácil ver y señalar esto en ellos pero difícil en nosotros. No obstante, es importante ver que la vergüenza, el esconderse y echarle la culpa a los demás fue la respuesta de la primera pareja pero también de todos nosotros. Cada uno de nosotros, tratamos de encubrir nuestros pecados y pretendemos que no ha pasado nada o que Dios no lo sabe. Otros, le echamos la culpa a los demás por lo que nos sucede.

Esto nos hace Hipócritas. ¡Espere, NO se ofenda! La palabra hipocresía que Pablo describe en  Romanos 12:9  dónde dice que el amor sea sin fingimiento, genuino, sin hipocresía... viene de la palabra griega anypokritos que en español se deriva la palabra hipócrita. Esta palabra era usada por los antiguos actores griegos que para cambiar de personaje en sus actuaciones y demostrar diferentes emociones, cambiaban de máscaras. Era la misma persona con diferentes máscaras para representar otras personas. Pablo sabia que los cristianos somos tentados a hacer lo mismo. A ponernos máscaras en vez de ser auténticos los unos con los otros. TODOS de una manera u otra nos ponemos máscaras para convertirnos en algo que no somos.

¿La razón? El miedo. Miedo a fracasar, a que nos juzguen, nos señalen o nos condenen. Pablo dice en Romanos 8:1 que a los que estamos en Cristo ya NO hay condenación. NO debemos temer, Cristo pagó el precio para que nosotros pudiéramos vivir en libertad y honestidad.
Por lo tanto, el reto para cada uno de nosotros hoy es aprender a vivir la honestidad y verdad que permiten que otros realmente nos conozcan, nos amen, oren por nosotros y nos ayuden.

El permanecer usando máscaras nos drenará. Seamos una comunidad que seamos reconocidos porque amamos a Jesús y nos amamos los unos a los otros sin ánimo de impresionarnos.

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

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MOTIVOS INCORRECTOS


Miércoles, 20 Abril 2016 15:23 Escrito por

Jueves, 11 de febrero de 2016

La mayoría de nosotros conocemos la Parábola del Hijo Pródigo que Jesús narra en el Evangelio según San Lucas. Casi siempre que leemos y/o estudiamos esta parábola nos enfocamos en el hijo menor o en el padre; somos pocos los que nos hemos detenido y analizado la conducta del hermano mayor. En Lucas 15:25-27 vemos que cuando el hermano mayor llega a la casa y escucha la música y ve la fiesta, pregunta que estaba pasando. Un criado le informa del regreso de su hermano menor y que su padre había ordenado una fiesta.

¿Qué sucedió? Mira lo que dice el versículo 28 al 30:

Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.

Podemos ver a un hermano mayor que le da coraje porque a su hermano menor, del que se pensaba que estaba muerto, regresa a casa y se le recibe con una fiesta, comida y vestido nuevo. Usted puede estar pensando: “pero que tiene de malo que el hermano mayor se molestara por la fiesta que le hicieron al menor, si total, el hermano menor ofendió a su padre, le hizo repartir la herencia antes de tiempo y para colmo se va y se da la “dolce vita” y lo gastó todo.”

Si así es que usted ve esta historia, la está viendo con unos lentes incorrectos. El hermano mayor permaneció en casa de su padre, trabajó y sirvió pero al ver a su hermano menor regresar, la razón por la que había permanecido con su padre salió a flote.

Mi padre siempre me decía que las personas podían hacer lo correcto con los motivos incorrectos y que el tiempo iba a probar sus intenciones. Esto claramente lo vemos en esta parábola. El hijo mayor era “fiel” a su padre pero NO con los motivos correctos, le sirvió a su padre pero NO con las intenciones de mostrar su agradecimiento por quien era su padre y lo que había hecho por él.

Así hay muchos en la iglesia. Personas que le sirven a Dios y parecen que están “haciendo lo correcto” (predicando, enseñando, cantando, trabajando en un ministerio y/o sirviendo) pero con los MOTIVOS INCORRECTOS. Tienen apariencia de piedad pero sus intenciones NO son las de glorificar a Dios. Jesús en una de las muchas veces que corrigió vehemente a los fariseos hace referencia al Profeta Isaías diciendo: “este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mi.” Mateo 15:8

Hoy, muchos parecemos estar haciendo lo correcto y nos vemos muy “espirituales”, parecemos que nos preocupamos por nuestro cónyuge, hijos, padres, familiares, amigos, hermanos e iglesia pero nuestras intenciones en nada tienen que ver con el bienestar de los demás sino con la “seguridad y bienestar” propio.

Esos que hablan, actúan y viven de esa manera se parecen a los que Jesús les advierte a sus discípulos a no imitar. En Mateo 6, vemos al Maestro ensenándole a sus discípulos que tuvieran cuidado de dar y de orar para ser vistos por los demás.

Le dice: “Cuidado en actuar como los hipócritas”.

Ese mismo mensaje es para ti y para mi HOY: “Cuidado de parecer estar haciendo lo correcto con los motivos incorrectos”.

Como dijo Adrian Rogers en una ocasión:

¡Oh!, que Dios nos encuentre fieles y sin avergonzarnos de lo que hacemos en Su nombre.

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

¿QUÉ DICE LA BIBLIA ACERCA DEL DIVORCIO?

Miércoles, 20 Abril 2016 15:21 Escrito por

Jueves, 18 de febrero de 2016

El matrimonio fue instituido primeramente en el Jardín del Edén. Es una unión monógama, física, emocional y espiritual entre un hombre y una mujer. Ese es el plan divino (Gn. 2:24). Alguien dijo que Dios diseñó el matrimonio para:

-El compañerismo (Génesis 2:18).
-Para evitar la fornicación (1 Corintios 7:2-5)
-La procreación (Génesis 1:28; 1 Timoteo 2:15)
-La protección de los hijos (1 Timoteo 5:8)
-La felicidad. (Proverbios 18:22; Eclesiastés 9:9)
-Contribuir al bienestar de la sociedad en general.

Desde el principio podemos ver entonces que la disolución del matrimonio no estaba contemplada ni permitida. Ahora bien, en la Biblia sí vemos que el divorcio es mencionado. Es por eso que es importante explicar bien la razón por la que este asunto es traído a Moisés, a Jesús y aun a Pablo, y reafirmar la posición de Dios sobre el mismo. Veamos dos instancias en el Antiguo Testamento y dos en el Nuevo, para entonces comentar sobre las mismas.

El divorcio en el Antiguo Testamento

1) Deuteronomio 24:1-4
Aquí vemos que Moisés concedió cartas de divorcios a los hombres si encontraban algo indecente en sus esposas. No está muy claro todo lo que indecente implicaba, porque podían ser desde faltas mayores hasta que la esposa quemara la comida. La ley decía que si la mujer era encontrada en adulterio, la sentencia era apedrearla hasta la muerta. Así que lo indecente eran otro tipos de faltas que no incluían el adulterio. En la ley, el matrimonio era algo serio: si alguien quería divorciarse de su esposa, se buscaban dos testigos para que constara el divorcio, pero también para que alguno de ellos se hiciera cargo de ayudar en el sostén de esa dama.

2) Malaquías 2:13-16
Aquí Dios está siendo enfático en que Él odia, aborrece y detesta el divorcio. La institución sagrada del matrimonio no fue establecida con una cláusula de divorcio. El divorcio vino como consecuencia del pecado y de la maldad del hombre. Moisés se vio obligado a dar cartas de divorcio, pero antes de que culminara el Antiguo Testamento, Dios mismo confirma cuál es su posición ante tan nefasta decisión de las parejas.

El Divorcio en el Nuevo Testamento

1) Mateo 19:3-12
¿Qué está sucediendo aquí? Los fariseos tratan, nuevamente, de probar y ver si pueden sorprender a Jesús. Le preguntan si era lícito o correcto el dar carta de divorcio por cualquier cosa. Lo que aquí demuestra es la interpretación que ellos habían hecho al porqué Moisés permitió el asunto del divorcio.
Sin embargo, Jesús aclara la posición de Dios sobre el matrimonio. Él corrige a los fariseos y explica que Moisés se vio obligado a dar cartas de divorcio por la dureza del corazón de ellos, no porque fuera el deseo de Dios. Entonces, Jesús da como única razón válida para el divorcio la porneia (inmoralidad sexual),un término que abarcaba una amplia gama de pecados sexuales. Pero aun en sus palabras podemos notar que es más una excepción, no un deseo (cp. Mt. 19:6,8).

2) 1 Corintios 7:1-16
Aquí Pablo da una amplia y extensa explicación sobre el matrimonio. Pablo recalca que el Plan de Dios es una entrega total del hombre a la mujer y viceversa. La excepción para separarse es para orar y por acuerdo mutuo. En otras palabras, un creyente no debe separarse de su cónyuge por ninguna otra razón, y si se separa para orar, debe haber mutuo acuerdo. No puede ser una decisión unilateral.
Observe que Pablo añade como una causa de divorcio el que un cónyuge no-creyente abandone al creyente. Permítame explicar esto. Pablo lo único que está aceptando aquí como razón para el divorcio y el re-casamiento es que el cónyuge que no es creyente decida dejar o abandone al que si es creyente. En ese caso, el creyente queda libre de rehacer su vida y volver a casarse.

Es importante entender esto porque algunos pudieran enseñar que “si su cónyuge no es creyente, usted lo puede dejar, ya que es yugo desigual”. Si usted se unió en matrimonio siendo creyente con un no-creyente, usted forjó un yugo desigual y dos cosas pasaron: o no tuvo una buena consejería pre-matrimonial, o la tuvo y no hizo caso. Ahora no es tiempo de divorciarse. Ahora es el momento de dar testimonio de que eres un verdadero creyente y orar por su cónyuge. En 1 Corintios 7:16, Pablo instruye al creyente a dar testimonio, porque no sabemos si Dios salva a su cónyuge a través de su testimonio.

Como consejero matrimonial y como pastor, muchas veces recibo en mi oficina a cónyuges que quieren divorciarse porque la otra parte no viene a la iglesia y vive una vida desordenada, aunque respeta sus convicciones. Si este es su caso, usted no se puede divorciar. Usted tiene que seguir orando y dando testimonio. Dé ejemplo: sea buen cónyuge, buen padre o madre, cumpla con lo que de usted se espera, dentro y fuera del hogar, sea ejemplo de lo que es ser un creyente. La otra parte entréguesela a Dios.

Yo he sido testigo de lo que cónyuges fieles a Dios y sus familias han experimentado a largo plazo: Dios puede cambiar los corazones. Usted y yo no somos el Espíritu Santo, no condenemos a nuestros cónyuges ni tratemos de convertirlos; solo seamos fieles a Dios y démosle ejemplo.

Un llamado a permanecer juntos
Muchos han sufrido los estragos del divorcio, pero no están condenados a repetirlos. Le invito a considerar el estado de su matrimonio, pero también los efectos y el costo de lo que sería un divorcio. Estoy consciente de que puede estar atravesando una situación difícil. Quizás se encuentra en un estado de desesperanza, donde piensa que ya no puede aguantar más. Quizás ha sido muy difícil la carga sobre tus hijos. Pero un divorcio siempre, siempre es doloroso. ¡No se rinda!

Reconozco que cada caso tiene sus características, y siempre recomendamos ir a consejería matrimonial pastoral antes de tomar cualquier decisión. Exhorto a que se intente por todos los medios trabajar el matrimonio. Aun en casos de infidelidad, creo que la gracia y misericordia de Dios son suficientes para trabajar el matrimonio, reconciliar a la pareja y restaurar a los afectados. Como pastores tenemos un compromiso en proteger a las víctimas, pero debemos estar dispuestos a trabajar, ayudar y restaurar al victimario.

“Entonces, ustedes como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándose unos a otros y perdonándose unos a otros, si alguien tiene queja contra otro. Como Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes. Sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo de la unidad”, Colosenses 3:12-14.

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo para ti hoy y siempre!

RESPETO, REVERENCIA Y HONOR

Miércoles, 20 Abril 2016 15:18 Escrito por

Jueves, 25 de febrero de 2016

Muchas iglesias predican a un Dios que está a la merced de nuestros caprichos y se coloca al hombre cómo el protagonista principal de la historia.

Por eso entiendo que todo creyente debe estudiar y conocer bien los Atributos de Dios. ¿Qué son atributos? Definimos atributos como las cualidades que son inherentes al sujeto. Ellos identifican, distinguen o analizan al sujeto. La palabra atributo viene del latín atributum, que significa lo que es propio a una persona o cosa. Cuando nos referimos a los Atributos de Dios, nos estamos refiriendo a las cualidades inherentes a Dios. Distintos de Su sustancia, nos ayudan a analizarla y a tener una visión más clara de su constitución. Gracias a sus atributos, llegamos a comprender cómo Dios existe y actúa. Sus atributos son Sus perfecciones.

El énfasis en estudiar y aprender los Atributos de Dios es que es sumamente importante entender bien quien es Dios para poder entender bien quienes somos nosotros. Una percepción errónea de Dios y de nuestra relación con Él puede causarnos grandes problemas.  Algunos de los Atributos de Dios son: Dios es Uno pero es Trino; Dios es Espíritu pero es Personal; Dios es Grande y Perfecto; Dios es Eterno, Auto-Existente e Inmutable; Dios es Omnipotente, Omnipresente & Omnisciente y Dios es Santo. Faltan muchos Atributos por mencionar pero creo que es importante estudiarlos bien para tener una base sólida de como Dios mismo dice en Éxodo 3:14, “YO SOY EL QUE SOY”. Por lo tanto, nuestra actitud hacia Él debe ser respetuosa, reverente, digna y conscientes de en la presencia de Quien estamos.

A.W. Tozer dijo: “Lo que viene a nuestra mente cuando pensamos en Dios es lo más importante de nosotros.”

¿Por qué? Porque según la idea que tengamos de Dios, así será nuestra relación con Él. Si pensamos que Dios es como un hombre, a quien podemos “tutear”, NO respetarle, NO reverenciarle, NO prestarle todo el honor que merece; así será nuestra vida cristiana. Dios NO será nuestro Único Dios Verdadero sino que será otro dios más en nuestras vidas. Es esencial para el cristiano alabar, adorar y servir a Dios por lo que Él es. NO olvide que el fin principal del hombre es el de glorificar a Dios y gozar de Él para siempre. El Dios de la Biblia, NO el dios que nos ha vendido la cultura, Él merece todo RESPETO, REVERENCIA Y HONOR.

Yo le invito a que usted revise el estado de su conocimiento de quien es Dios y si en su relación con Él y con Su Cuerpo (Iglesia), usted no le presenta RESPETO, REVERENCIA y HONOR, le puedo decir sin temor a equivocarme que sus ideas acerca de Dios NO son correctas ni de acuerdo a los que establece la Biblia. Usted NI conoce a Dios y está yendo a la iglesia por los motivos incorrectos. Al aprender los Atributos de Dios, esto se supone que nos haga HUMILDES NO SOBERBIOS, pues con claridad vemos Su santidad y vemos nuestro pecado.

Como dijo Charles Spurgeon: “¡Gran Dios, cuán infinito eres Tú, y nosotros somos sólo unos gusanos sin valor!”

Quizás ésta expresión nos humilla, esa es la idea decía Spurgeon pero que también expanda nuestra mente para entender de una vez y por todas que al Dios que le servimos merece TODO RESPETO, REVERENCIA y HONOR.

¡Gracia y Paz para ti!

NACER DE NUEVO

Miércoles, 20 Abril 2016 15:16 Escrito por

Jueves, 3 de marzo de 2016

Hace unos años leí una de las mejores joyas literarias que se han escrito para los pastores, “EL PASTOR REFORMADO” por Richard Baxter, uno de los puritanos más destacado. Es un libro que fue publicado en el 1656 y que a estas alturas sigue siendo de bendición e impacto al que lo lee.

Una de las cosas que recuerdo de este libro que me llevaron a la reflexión estaba al comienzo del mismo. El Pastor Baxter decía: “Tenga cuidado de sí mismo porque usted, igual como los demás, tiene un alma que ganar o perder. Usted pudiera predicar el Evangelio y aún guiar a otros hacia Cristo, pero sin santidad usted jamás será́ salvo. Usted puede predicar acerca de Cristo y sin embargo descuidarlo; usted puede predicar acerca del Espíritu y estar resistiéndole. Usted puede hablar acerca de la fe y permanecer incrédulo; puede enseñar acerca de la conversión y permanecer inconverso. Usted puede predicar acerca del cielo, mientras que permanece viviendo mundanamente. Usted pudiera ser el predicador más grande del mundo, pero sin la gracia de Dios en su corazón, usted quedará como no salvo. Los predicadores del Evangelio serán juzgados por el Evangelio. Por lo tanto, tenga cuidado, porque usted tiene un alma que será́ salva o perdida eternamente.”

Como puede imaginar por esta porción, el libro completo va directamente al hígado. Todos los capítulos son un constante reto a que los pastores evaluemos nuestra relación con Dios y si realmente hemos sido convertidos. Baxter dice: “Ser inconverso es terrible, pero ser un predicador inconverso es mucho peor.”

Les comparto esto porque en lo personal pienso que el mayor problema de la Iglesia en general hoy en día es la cantidad de personas que se llaman cristianos pero que NO lo son. Van a la iglesia, leen la Biblia, “viven y parecen” cristianos pero realmente NO son cristianos; es más, a muchos se les ha hecho creer que son cristianos porque repitieron una oración, “aceptaron a Jesús” en su corazón pero NO han nacido de nuevo.

Jesús le dijo a Nicodemo: “Os es necesario nacer de nuevo.” Juan 3:7

Esas palabras de Jesús no fueron entendidas por Nicodemo porque para él como para muchos hoy en día, era suficiente saber de Jesús. Nicodemo, quien era un líder religioso que había oído de los milagros de Jesús, de las maravillas que había hecho, reconocía que ciertamente Jesús tenía una relación con Dios pero realmente NO conocía a Jesús, desconocía como ser salvo. Jesús se asegura de dejarle claro que la única manera de ser salvo es naciendo de nuevo.

Lo mismo nos dice a nosotros hoy; tengamos cuidado de saber de Jesús pero NO conocer a Jesús. Cuidado de creer que porque vamos a la iglesia, participamos en ella, servimos en ella, leemos nuestras Biblias y parecemos cristianos, creamos que los somos.
La única manera de ser salvos es naciendo de nuevo y para nacer de nuevo NO basta con un cambio de estado o conducta en nuestras vidas; se necesita un cambio de naturaleza. Nuestros corazones tienen que ser regenerados por Dios mediante el Espíritu Santo que nos lleva a arrepentirnos de nuestros pecados y cambiar nuestra mentalidad y a colocar nuestra fe en Cristo. Sin regeneración, hombres y mujeres depravadas y muertos espirituales jamás podrán ser salvos.

Es mi oración que cada uno de nosotros seamos lo sincero suficiente y podamos contestarnos la siguiente pregunta: ¿Hemos nacido de nuevo?

Concluyo con unas palabras de otro gran hombre de Dios, el Pastor John MacArthur: “No importa lo sincero o religioso que seas, ni lo ocupado que estés haciendo buenas obras, debes nacer de nuevo.”

¡Gracia y Paz!

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