Miércoles, 23 Agosto 2017
BREAKING NEWS

Rincón del Pastor (42)

Latest News

¿Eres Mujer y Quieres Servir a Dios?

Miércoles, 20 Abril 2016 15:43 Escrito por

Hace tres semanas estaba predicando en una Conferencia para pastores y líderes en Phoenix, Arizona sobre los requisitos para calificar a un hombre para ser Anciano/Pastor según el Apóstol Pablo en 1 Timoteo 3 y Tito 1. Al finalizar, una hermana preguntó lo que muchas preguntan en nuestro contexto hispano: “Entonces, ¿la mujer no puede ser pastora?” Mi respuesta sencilla a eso es “no”.

¡Espera! No saques las armas para tildarme de machista, legalista, troglodita y todos los otros adjetivos que puedan pasar por tu mente en este momento.  Permíteme explicar mis razones para responder de esta manera.

¿Por qué la mujer no está llamada al pastorado?

No encontramos en ningún lado en la Escritura donde se vean requisitos para ordenar/llamar y colocar a mujeres como Ancianas o Pastoras.

Pablo dice claramente en 1 Timoteo 2:12 que la mujer no enseñe ni ejerza autoridad sobre el hombre. Sin embargo, el mismo Pablo en Tito 2 les hace un llamado a las mujeres ancianas (maduras) a enseñar a mujeres jóvenes a que amen a sus maridos e hijos, a que sean prudentes, cuidadosas de sus casas, etc.

En otras palabras: En el diseño de Dios, la mujer fue creada para ser ayuda idónea del esposo y/o a usar sus dones y talentos para edificar a otras damas.

¿La mujer no puede enseñar?

No, yo no he dicho eso. Sí puede enseñar y puede servir en la iglesia local.

Una mujer puede enseñar en escuela dominical o grupos pequeños para damas o niños. Puede ser parte del ministerio de oración, entre muchos otros. En nuestra iglesia, mi esposa dirige grupos pequeños para damas, y otras damas dirigen el ministerio de evangelismo de nuestra iglesia y de visita a los hospitales.

¡Las damas son valiosas para la vida de la iglesia local! Sin embargo, no fueron diseñadas ni están llamadas a pastorear.

¿Eres mujer y quieres servir a Dios?

Mi recomendación a una hermana que tenga un deseo genuino de servir a Dios es que primeramente debe ir a donde su pastor para expresarle su deseo de servir.

Un pastor maduro y sano le mostrará por las Escrituras como ella puede servir a Dios en la iglesia local y poner sus dones al servicio de la iglesia. También le puede asignar a una hermana madura en el Señor para que le guíe, oriente y sea su mentora en su caminar con el Señor para que así ella pueda servir a otras.

Otra recomendación a esas hermanas con anhelo de servir a Dios es que se conecten a un ministerio para mujeres que mi esposa y las damas de mi iglesia siguen y ha sido de gran bendición, Aviva Nuestros Corazones de Nancy Leigh Demoss.

¿VIVES EN MISIÓN?

Miércoles, 20 Abril 2016 15:41 Escrito por

Jueves, 21 de abril de 2016

“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, PARA DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS.” Hechos 20:24

¡Esa expresión al final del apóstol Pablo es un reto para nosotros!

Observen lo que Charles Spurgeon dijo sobre estas palabras de Pablo:

“Así era la vida para Pablo: todas las energías de su espíritu estaban consagradas a la obtención de un objetivo, es decir, poder llevar a todas partes el testimonio del Evangelio de la gracia de Dios; y la vida que vivía aquí abajo solamente era valorada por él como un medio para alcanzar ese fin. Pablo también consideraba el Evangelio, y su ministerio de dar testimonio de él, como un depósito sagrado que le había encargado el propio Señor. Pablo se veía a sí mismo como “encomendado con el evangelio;” y tenía la determinación de ser fiel aunque esto le costara la vida. Él dice que “acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús.” A través del ojo de su mente veía al Salvador tomando en sus manos traspasadas, el invaluable estuche que contiene la joya celestial de la gracia de Dios, y diciéndole: “Te he redimido con mi sangre, y te he llamado por tu nombre, y ahora entrego en tus manos esta joya, para que la cuides, y la guardes con la sangre de tu corazón si es preciso. Te doy el encargo que vayas por todas partes, en lugar mío y en mi Nombre, y que des a conocer a todas las naciones bajo el cielo el Evangelio de la gracia de Dios.” Todos los creyentes ocupan un lugar más o menos parecido. Ninguno de nosotros tiene el llamado de apóstol, y es posible que no todos hayamos recibido el llamamiento para predicar públicamente la palabra de Dios; pero a todos se nos pide que seamos valientes a favor de la verdad en esta tierra, y “que contendamos eficazmente por la fe que fue entregada una vez a los santos.” Como creyentes somos llamados a una forma de servicio; y así debemos estar motivados para hacer de nuestra vida una carrera, y considerarnos guardianes del Evangelio, igual que la persona que lleva la insignia de un regimiento se considera a sí misma comprometida a sacrificar cualquier cosa por conservarla.”

El corazón de Dios siempre ha sido que Su Evangelio sea proclamado en todo lugar y a personas de toda lengua, raza y nación. La misión cristiana es algo más que simplemente un departamento de la iglesia y algo más que simplemente el trabajo de pastores o profesionales capacitados.

El pastor Tim Keller dice que: El Dios bíblico es por naturaleza un Dios que envía, un Dios misionero. El Padre envía al Hijo; el Hijo envía al Espíritu y a sus discípulos al mundo.

Toda la iglesia está en misión y todo cristiano debe ser parte de esa misión.


David Platt dijo: “Gente común y corriente con extraordinario poder, predicando, orando, ofrendando y sufriendo por la propagación del Evangelio. Esta es la imagen de la iglesia primitiva que vemos en las páginas del Nuevo Testamento.”

En esta era tecnológica, son muchos los que han intercambiado el vivir en misión por vivir en conexión y a muchos esa conexión cibernética nos ha hecho fríos e indiferentes  a las necesidades de los que nos rodean. Es cierto que quizás algunos de nosotros nunca iremos a China o a África a predicar el Evangelio pero si podemos cruzar la calle y compartirlo con nuestros vecinos, amigos y familiares.

CADA CRISTIANO debe vivir en misión. Algunos dirán: “¿cómo lo hacemos?”, “yo estoy muy ocupado”, “no tengo tiempo para compartir el Evangelio”, “para servir a otros”… He aprendido que muchas de estas excusas NO son reales, es simplemente el producto de la procrastinación.

Estamos en la era de la procrastinación cristiana. Cientos y miles alrededor nuestro muriendo sin escuchar el Evangelio, nosotros lo sabemos pero hemos intencionalmente postergado nuestra responsabilidad de vivir en misión e ir a compartirle el Evangelio porque hemos conseguido otras cosas “más importantes que hacer”.

Ciertamente los que pensamos así, hemos olvidado que le daremos cuenta al Señor por lo que hicimos pero también por lo que no hicimos.

¡Es por eso que hoy te invito a que cumplas con Su Misión y utilices tu vida para dar testimonio del EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS a TODOS los que te rodean!

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

POCA O NINGUNA BIBLIA

Miércoles, 20 Abril 2016 15:39 Escrito por

Jueves, 31 de marzo de 2016

Cuando iniciamos nuestra iglesia y buscábamos un lugar para congregarnos, un líder de un ministerio muy conocido en nuestros lares me llamó a su oficina para decirme que él había encontrado el lugar para nosotros pero que había una condición para tenerlo. Entonces me dijo: “Pastor Cabrera, creo que tengo el lugar para ustedes, sólo que deber ir con su grupo y darle siete vueltas al edificio como hizo Josué y los guerreros en Jericó. De esa manera creo que la oposición caerá y el dueño del edificio le concederá el edificio para levantarle casa al Señor.”

Mientras él me hablaba, pensé que era un chiste pero al ver su rostro y escuchar su tono me di cuenta que estaba hablando muy en serio. Él realmente pensaba que si nosotros íbamos al edificio y caminábamos siete veces orando, ese edificio sería nuestro. ¡Sabrán ustedes que yo jamás hice eso! No lo hice porque estaba seguro que aunque le diera 700 vueltas al edificio, ese edificio no sería nuestro por eso. La única manera que íbamos a obtener ese edificio era que fuera la voluntad del Señor.

A lo largo de mi ministerio me he dado cuenta que existe mucha gente bien intencionada como aquel hermano, pero sin un entrenamiento bíblico serio. Poseen una teología incompleta y desviada de la voluntad de Dios. No es suficiente tener buenas intenciones, debemos conocer la Biblia.

El Dr. Albert Mohler escribió hace un tiempo un artículo al que tituló: “El Escándalo del Analfabetismo Bíblico: Es Nuestro Problema”.

El Dr. Mohler dijo lo siguiente:
    •    El 82% de los estadounidenses creen que: “Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos”, es un versículo de la Biblia.
    •    La mayoría de los adultos piensan que la Biblia enseña que el propósito más importante en la vida es cuidar de la familia propia.
    •    Al menos 12% de los adultos creen que Juana de Arco era la esposa de Noé.
    •    50% de los estudiantes de último año de secundaria pensaban que Sodoma y Gomorra eran marido y mujer.
    •    Un número considerable de los encuestados en un sondeo indicó que el Sermón de la Monte fue predicado por Billy Graham.
    •    
“El escándalo más grande es la ignorancia bíblica entre los cristianos. Elige cualquier estadística o encuesta que quiera, la pauta general es la misma: los cristianos en los Estados Unidos saben cada vez menos acerca de la Biblia.

¿Cómo puede una generación ser formada bíblicamente en su comprensión de la sexualidad humana cuando se cree Sodoma y Gomorra son una pareja casada? No es de extrañar que los cristianos muestran una tendencia creciente a ceder en el tema de la homosexualidad. Muchos de los que se identifican como cristianos se confunden de manera similar sobre el Evangelio mismo. Una persona que cree que “Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos” encontrará a la salvación por la gracia y la justificación por la fe ser conceptos ajenos.

Los cristianos que carecen de conocimientos bíblicos son los productos de las iglesias que marginan el conocimiento bíblico. La enseñanza de la Biblia hoy a menudo representa sólo una fracción decreciente del tiempo y la atención de la congregación local. Trasladarse al ministerio de grupos pequeños sin duda ha aumentado las oportunidades para la comunión, pero muchos de estos grupos nunca van más allá de un estudio de la Biblia superficial.”

Lo descrito aquí por el Dr. Mohler fácilmente lo podemos aplicar a nuestro contexto hispanohablante. Al igual que aquel hermano que me envió a darle siete vueltas a un edificio, nuestras iglesias están siendo dirigidas por pastores que carecen de conocimiento bíblico y que en vez de enseñarles la Biblia, lo que hacen es adornar sus servicios requiriendo a los feligreses traer a sus primeros servicios del año, las primicias de alimentos, a usar el shofar, recrear arcas del tabernáculo, entre otras cosas. Pastores que toman versículos fuera de contexto para “reclamarlos” para ellos y que enseñan que hay poder en sus palabras y que si “declaran” o “decretan” alguna Escritura, Dios está obligado a hacer que suceda.

Tristemente en la gran mayoría de nuestras iglesias, hay poco o ningún estudio serio de la Biblia, produciendo “cristianos” ignorantes que son movidos por cualquier viento de doctrina. Hombres y mujeres que no tienen un alta estima por la Palabra de Dios, no leen sus Biblias, mucho menos las estudian y dependen de la “palabra fresca” que traigan su pastores cada semana.

Es por eso que la descripción del “cristianismo” en Estados Unidos dado por el Dr. Mohler es igual o peor en nuestros países.

UN LLAMADO AL PASTOR
Pastor, el autor del libro de Hebreos nos advierte que usted y yo daremos cuenta a Dios por las ovejas que nos encargó y por lo que le enseñamos (Hebreos 13:17). La alta estima por la Palabra de Dios comienza en el púlpito de nuestras iglesias. Es muy relevante para nosotros lo que Pablo encargó a Timoteo con gran urgencia y solemnidad: “Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción.  Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos.” (2 Timoteo 4:2-4) ¡No tome a la ligera esa gran responsabilidad!

Un amigo mío, el Pastor Juan Sánchez dice: “El trabajo del Pastor es enseñarle a la iglesia a leer y estudiar correctamente sus Biblias. Si las ovejas aprenden a leer bien sus Biblias aprenderán las doctrinas correctas y cómo vivir sus vidas cristianas”.

Oro a Dios que podamos tomar este trabajo en serio y con respeto para preparar bien a los santos para la obra del ministerio.
    •    4.24k
Veces Compartido
    •    
    •    4.24k
    •   

¡EL QUE NUNCA FALLA!

Miércoles, 20 Abril 2016 15:37 Escrito por

Jueves, 14 de enero de 2016

No habían pasado las primeras horas del 2016 y comenzaron los falsos profetas y maestros con sus “mensajes positivos” y “promesas sin sentido”. Uno de ellos colocó un mensaje que leía de la siguiente manera: “Este es tu año. Tu tristeza se convertirá en gozo. Soledad en amor, carencia en abundancia.”

Es obvio que está haciendo una mala exégesis de Juan 16:20, cuando Jesús le dijo a sus discípulos los sufrimientos que enfrentarían al cumplir con la comisión que les encomendó. Sin embargo, NO podemos esperar nada más de estos “pseudo pastores”, quienes han demostrado un gran analfabetismo bíblico. Lo que si me preocupa es lo millones de “likes” de sus “seguidores” que al igual que en años anteriores (2015, 2014, 2013, 2012…) escuchan, leen y creen las promesas que ellos les hacen y que NUNCA se cumplen. Es lamentable ver como colocan sus esperanzas en las palabras de estos hombres que tergiversan la Escritura.

Nadie puede negar que el 2015 fue un año duro, difícil, doloroso, hubo crisis, fracasos, pérdidas y llanto a nivel mundial. En tu vida quizás pasó lo mismo. Hacen unos días comenzó un nuevo año, una nueva jornada, un nuevo tiempo. Para muchos, es el comienzo de nuevas resoluciones, promesas, compromisos, sueños, metas, etc. Con el nuevo año, son muchos los que esperan que el pasado se borre y que cómo arte de magia el 1ro de enero, TODO fuese diferente.

No es mi intención ser pesimista. De hecho, escribo estas líneas para ser realista y poder invitarles a la reflexión y a una eventual decisión, para que este año sea uno DIFERENTE. Quizás a diferencia de lo que están diciendo otros en este momento, NO vengo a darte una receta mágica, ni a venderle un año de “bendición”.

El 2016 puede ser un gran año como puede ser un año difícil. Yo NO puedo garantizarles ni una ni la otra, sería irresponsable de mi parte. Lo que sí puedo invitarles es a ver en la Palabra a un Dios Soberano y que sí tiene control de TODAS LAS COSAS.

“Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero…” Isaías 46:10

Por lo tanto, en vez de decirte que este es tu año, te invito a que revises como viviste el pasado año y que en el 2016 nuestra vida de oración, lectura de la Palabra, consagración, dependencia a Él y nuestro compromiso de compartir las Buenas Nuevas de Salvación con todos los que nos rodean, sea el norte de nuestras vidas.

Sin importar lo que pase en este nuevo año, mi exhortación es que coloquemos nuestra confianza y fidelidad en Aquel que nunca falla, en el Cristo que le prometió a sus discípulos y nos dice a nosotros hoy:

“Yo estoy con vosotros TODOS los días, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:20 (LBLA)

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo para ti!

Popular News

Fue una confesión de fracaso. Y también de temor. Tuvieron…
La escena es en una sala de juicio, frente a…
Mi amable amigo le deseo hoy una de las más…
“Mi amigo quiero comenzar de esta manera mi mensaje de…

EL PASTOR CONSEJERO

Miércoles, 20 Abril 2016 15:33 Escrito por

Jueves, 21 de enero de 2016

En muchas ocasiones he recibido llamadas de hermanos de otras congregaciones solicitando Consejería Pastoral. A estos hermanos siempre les requiero que regresen a sus pastores a solicitar su ayuda o que sean sus pastores los que me llamen para ver cómo yo les puedo asesorar. Considero anti-ético atender ovejas de otro rebaño porque creo firmemente que es responsabilidad de todo pastor atenderlas. Sin embargo, cuando colegas pastores me llaman, éstas son algunas de las razones que me dan para el referido: “Hermano, yo no tengo la preparación para aconsejar”; otros me dicen: “Disculpe Hermano, cree que los puede atender es que yo no tengo el tiempo para hacerlo.” Otros han sido más honestos y me han confesado: “A mi no me gusta aconsejar por eso lo estoy llamando.” Sin embargo, la más triste y consistente que escucho es la siguiente: “¿Dónde en la Palabra dice que yo tengo que aconsejar?, Dios me llamó a predicar la Palabra. La Consejería es para profesionales.”

Hoy quiero corregir cada una de estas posturas erróneas sobre la Consejería Pastoral.

Primeramente, el decir que no tenemos preparación no invalida ni incapacita el aconsejar a nuestras ovejas. En las Escrituras vemos varios ejemplos en el que se llama a TODO creyente a velar por el cuidado y crecimiento de sus hermanos. (Ro 15:1, 15:14, He 3:13, Gá 6:1-2, 1 Ts 4:18, 1 Ts 5:11, Stg 5:16) Lo que quiero decir con esto es que la Palabra de Dios es la autoridad y es suficiente para aconsejar en nuestras iglesias. No obstante, recomiendo a todo aquel que ha sido llamado al Ministerio Pastoral a considerar tomar al menos una Certificación en Consejería Pastoral.

Segundo, utilizar como excusa la falta de tiempo o el que no nos guste aconsejar a nuestros rebaños tampoco es aceptable porque una de las funciones principales del pastor, según Pablo le escribió a Timoteo, es que enseñemos pero que también reprendamos, corrijamos e instruyamos en justicia a otros cristianos que lo necesitan. (1 Ti 3:16-17) En otras palabras, el aconsejar es un proceso bíblico para el discipulado. ¿Por qué? Porque es el proceso por el cual, llenos del Espíritu Santo con humildad y compasión, nosotros como pastores acompañamos a nuestras ovejas para asegurarnos que lo que les estamos enseñando lo están poniendo en práctica. La Consejería nos permite caminar con ellos y ayudarlos en los conflictos que puedan surgir en su andar diario con Cristo.

Tercero, escudarnos detrás de que la función principal de Pastor es predicar la Palabra, NO cancela la gran responsabilidad que tenemos de atender las ovejas. Jesús le dijo a Pedro: “Apacienta mis ovejas” (Jn 21:15-17). Jesús, en otras palabras, le estaba ordenando a Pedro: “Conduce, instruye, enseña, vigila, cuida, da alimento, ama y protege a mis ovejas.” Es obligación de todo Pastor apacentar las ovejas que Jesús ha puesto a nuestro cargo, NO debemos delegar ni rehuir ante tal responsabilidad.

Por favor, no me malinterprete, yo estoy convencido de que la Predicación fiel de la Palabra es la responsabilidad número uno que debe tener cada Pastor como dice Pablo en 1 Ti 3:2 y 2 Ti 4:2 pero también estoy convencido que la predicación debe estar acompañada de un proceso de Consejería Bíblica que sea Cristo-céntrica. De esta manera equipamos a los santos a aplicar la Palabra que están recibiendo a sus vidas. (Ef 4:12-16; He 5:12-6:1)

Es por eso que debemos entender que todo Pastor debe ser un Pastor Consejero. La Biblia llama al Pastor a considerar la Consejería como parte de nuestras responsabilidades primordiales. En Hechos 20:28 se nos dice que tengamos cuidado de la grey. Pablo en Col 1:28-29 nos exhorta a proclamar la Palabra pero también a amonestar. Uno de los problemas principales que tienen muchos cristianos en su caminar diario es la gran dicotomía que existe entre el mensaje que reciben y la vida que viven y es por eso que es necesario un acompañamiento pastoral en el proceso para que puedan aprender a aplicar lo que están aprendiendo.

Como Pastor disfruto enseñar y predicar expositivamente la Palabra de Dios, haciendo eso, le ofrezco a mis ovejas TODO el CONSEJO de DIOS pero también me deleito diariamente en pasar tiempo con mis hermanos y ayudarlos a reforzar su confianza en las Escrituras y encontrar en ella todas las herramientas para enfrentar TODOS los problemas o retos de la vida.

Al fin y al cabo, si soy el Pastor estoy llamado a oler como mis ovejas y la única manera de oler como mis ovejas es pasando tiempo con ellas.

UN DIOS QUE ODIA PERO QUE AMA

Miércoles, 20 Abril 2016 15:30 Escrito por

Jueves, 28 de enero de 2016

Una de las cosas que más me entristece es escuchar a muchos cristianos decir: “usted sabe Pastor, la Biblia dice…” pero en realidad la Biblia NO dice eso.

Muchos comentarios en la “jerga” cristiana han sido inventados por hombres y otros han sido conclusiones humanas de lo que dice algún texto pero se repiten de boca en boca y muchos piensan que la Biblia realmente dice eso.

Algunos ejemplos de estos son:

“Dios dice: Ayúdate, que yo te ayudaré.”
“Ni una hoja de un árbol se cae si no es la voluntad de Dios.”
“Dios nunca se equivoca porque el siempre tiene un plan B.”
“TODOS somos Hijos de Dios.”
“Dios no te dará más de lo que puedes soportar.”
“Todos adoramos al mismo Dios.”

Sin embargo, a la frase que quiero hacer referencia hoy es a la famosa: “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador.”

Esa frase NO aparece en la Biblia. NO fue dicha por ningún profeta, NI por Jesús NI por ningún apóstol.

Realmente quien dijo esta expresión fue el abogado, profesor y político hinduista (la tercera religión más grande del mundo), Mahatma Gandhi que dijo: “Odia el pecado, no al pecador.”

Muchos cristianos al escuchar lo que dijo Gandhi, porque les resultaba “coherente” la mejoraron y comenzaron a recitar desde sus púlpitos: “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador.”

Sin embargo, ¿qué dice la Biblia sobre la relación de Dios con el pecado pero también con el pecador? Algunos de estos textos le pueden ayudar a entender como Dios ve el pecado y al pecador:

• Proverbios 6:16-19
• Salmos 5:4-6
• Salmos 7:11
• Salmos 97:10
• Jeremías 44:4
• Habacuc 1:13
• Zacarías 8:17
• 1 Juan 3:8
• Apocalipsis 2:6
Ahora, ¿cómo conciliamos el que Dios este airado con el pecador pero que pueda salvar al pecador? Para contestar esa pregunta, primero el creyente debe conocer TODOS los atributos de Dios. Si sólo conoce uno, AMOR, no entenderá la razón por la que Dios ODIA el pecado y al pecador.

Permítame dejar claro que Dios es AMOR pero también es SANTO, LEGISLADOR y JUEZ, VERDADERO, VERAZ, FIEL y CELOSO, entre muchos otros. Es por esta razón que le es imposible cohabitar con el pecado y con el pecador.

¿La buena noticia? Que aunque Dios aborrece el pecado, Dios ama, que aunque Dios quita la vida, también da vida, que aunque Dios está airado también es misericordioso y porque Dios es un Dios de justicia, Su justicia debe ser satisfecha.

Para que Su justicia fuera satisfecha, Dios envió a Cristo para derramar TODA Su ira sobre Él para que la justicia de Cristo nos fuera imputada.

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.” 2 Corintios 5:21

Por lo tanto, Dios aborrece el pecado y al pecador que NO se arrepiente y pone su fe en Su Hijo. Así que el llamado en este día es a arrepentirnos de nuestros pecados y a vivir por y para Él. Aquel que rechaza al HIJO de DIOS vivirá por siempre BAJO la IRA de DIOS.

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.” Juan 3:36

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

HONESTIDAD

Miércoles, 20 Abril 2016 15:25 Escrito por

Jueves, 4 de febrero de 2016

La HONESTIDAD es sumamente importante para tener una comunidad bíblica y saludable. Sin embargo, MUCHOS batallamos con ser honestos en nuestras relaciones con los demás, aún dentro de la iglesia. TODOS somos propensos, o sea somos tentados a dar una respuesta superficial o esconder como realmente estamos o nos sentimos.

El pecado de falta de honestidad es tan viejo como el Jardín del Edén. Todos sabemos la historia: Dios dio unas instrucciones, Adán y Eva desobedecieron y entonces vino condenación de parte de Dios al hombre, la mujer, la serpiente y a usted y a mi.

Sin embargo, lo que sucedió inmediatamente luego que Adán y Eva pecaron, al oír que Dios se paseaba en el huerto, fue algo que demostró falta de honestidad
(Génesis 3:7-13) y que todos hacemos al pecar:

    •    Se cubrieron- Se sintieron avergonzados, reconocieron su desnudez y trataron de colocar una máscara para cubrir su vergüenza.
    •     Se escondieron – Al oír que Dios se paseaba por el Huerto, se escondieron detrás de los árboles.
    •    Le echaron la culpa a otro – Adán le echo la culpa a Eva y Eva a la serpiente.

Es muy fácil ver y señalar esto en ellos pero difícil en nosotros. No obstante, es importante ver que la vergüenza, el esconderse y echarle la culpa a los demás fue la respuesta de la primera pareja pero también de todos nosotros. Cada uno de nosotros, tratamos de encubrir nuestros pecados y pretendemos que no ha pasado nada o que Dios no lo sabe. Otros, le echamos la culpa a los demás por lo que nos sucede.

Esto nos hace Hipócritas. ¡Espere, NO se ofenda! La palabra hipocresía que Pablo describe en  Romanos 12:9  dónde dice que el amor sea sin fingimiento, genuino, sin hipocresía... viene de la palabra griega anypokritos que en español se deriva la palabra hipócrita. Esta palabra era usada por los antiguos actores griegos que para cambiar de personaje en sus actuaciones y demostrar diferentes emociones, cambiaban de máscaras. Era la misma persona con diferentes máscaras para representar otras personas. Pablo sabia que los cristianos somos tentados a hacer lo mismo. A ponernos máscaras en vez de ser auténticos los unos con los otros. TODOS de una manera u otra nos ponemos máscaras para convertirnos en algo que no somos.

¿La razón? El miedo. Miedo a fracasar, a que nos juzguen, nos señalen o nos condenen. Pablo dice en Romanos 8:1 que a los que estamos en Cristo ya NO hay condenación. NO debemos temer, Cristo pagó el precio para que nosotros pudiéramos vivir en libertad y honestidad.
Por lo tanto, el reto para cada uno de nosotros hoy es aprender a vivir la honestidad y verdad que permiten que otros realmente nos conozcan, nos amen, oren por nosotros y nos ayuden.

El permanecer usando máscaras nos drenará. Seamos una comunidad que seamos reconocidos porque amamos a Jesús y nos amamos los unos a los otros sin ánimo de impresionarnos.

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

MOTIVOS INCORRECTOS


Miércoles, 20 Abril 2016 15:23 Escrito por

Jueves, 11 de febrero de 2016

La mayoría de nosotros conocemos la Parábola del Hijo Pródigo que Jesús narra en el Evangelio según San Lucas. Casi siempre que leemos y/o estudiamos esta parábola nos enfocamos en el hijo menor o en el padre; somos pocos los que nos hemos detenido y analizado la conducta del hermano mayor. En Lucas 15:25-27 vemos que cuando el hermano mayor llega a la casa y escucha la música y ve la fiesta, pregunta que estaba pasando. Un criado le informa del regreso de su hermano menor y que su padre había ordenado una fiesta.

¿Qué sucedió? Mira lo que dice el versículo 28 al 30:

Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.

Podemos ver a un hermano mayor que le da coraje porque a su hermano menor, del que se pensaba que estaba muerto, regresa a casa y se le recibe con una fiesta, comida y vestido nuevo. Usted puede estar pensando: “pero que tiene de malo que el hermano mayor se molestara por la fiesta que le hicieron al menor, si total, el hermano menor ofendió a su padre, le hizo repartir la herencia antes de tiempo y para colmo se va y se da la “dolce vita” y lo gastó todo.”

Si así es que usted ve esta historia, la está viendo con unos lentes incorrectos. El hermano mayor permaneció en casa de su padre, trabajó y sirvió pero al ver a su hermano menor regresar, la razón por la que había permanecido con su padre salió a flote.

Mi padre siempre me decía que las personas podían hacer lo correcto con los motivos incorrectos y que el tiempo iba a probar sus intenciones. Esto claramente lo vemos en esta parábola. El hijo mayor era “fiel” a su padre pero NO con los motivos correctos, le sirvió a su padre pero NO con las intenciones de mostrar su agradecimiento por quien era su padre y lo que había hecho por él.

Así hay muchos en la iglesia. Personas que le sirven a Dios y parecen que están “haciendo lo correcto” (predicando, enseñando, cantando, trabajando en un ministerio y/o sirviendo) pero con los MOTIVOS INCORRECTOS. Tienen apariencia de piedad pero sus intenciones NO son las de glorificar a Dios. Jesús en una de las muchas veces que corrigió vehemente a los fariseos hace referencia al Profeta Isaías diciendo: “este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mi.” Mateo 15:8

Hoy, muchos parecemos estar haciendo lo correcto y nos vemos muy “espirituales”, parecemos que nos preocupamos por nuestro cónyuge, hijos, padres, familiares, amigos, hermanos e iglesia pero nuestras intenciones en nada tienen que ver con el bienestar de los demás sino con la “seguridad y bienestar” propio.

Esos que hablan, actúan y viven de esa manera se parecen a los que Jesús les advierte a sus discípulos a no imitar. En Mateo 6, vemos al Maestro ensenándole a sus discípulos que tuvieran cuidado de dar y de orar para ser vistos por los demás.

Le dice: “Cuidado en actuar como los hipócritas”.

Ese mismo mensaje es para ti y para mi HOY: “Cuidado de parecer estar haciendo lo correcto con los motivos incorrectos”.

Como dijo Adrian Rogers en una ocasión:

¡Oh!, que Dios nos encuentre fieles y sin avergonzarnos de lo que hacemos en Su nombre.

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento