Jueves, 18 Julio 2019
BREAKING NEWS
Jueves, 27 Junio 2019 10:45

Dios es Santo

“Mi amigo quiero comenzar de esta manera mi mensaje de hoy: deseándole que tenga hoy la mejor visión de su vida.

Fue el mismo año en que murió el rey Uzías, de Israel. Uzías había sido un hombre bueno, esperanza de su pueblo. Tras muchos años de buen gobierno, cometió una locura: quiso ofrecer incienso en el templo por si mismo. Dios castigó esa profanación, hiriéndolo con lepra. Murió varios años después, solo, olvidado, y amargado. En ese mismo año de su muerte, Isaías el profeta tuvo una visión gloriosa.

El profeta Isaías había puesto sus esperanzas en el rey. Esperaba que el soberano hiciera reformas sociales, mejorara la condición del pueblo, corrigiera a los líderes corruptos y limpiara a Jerusalén. Pero el mismo rey había fracasado y el profeta estaba desolado. Fue entonces que tuvo su visión. Y escuchó las palabras de los serafines diciendo: “Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”.

La visión de Isaías era la visión de un Dios tres veces Santo. Cuando todo alrededor estaba corrompido: la religión, la política, los mandatarios, el comercio, el ejército, la aristocracia y aún el pueblo, era reconfortante saber que por lo menos UNO era santo, y ese era JEHOVA, el Dios de Israel. El Unico y, Eterno Dios.

Isaías se levantó sobre sus pies. Si todo estaba enfermo y depravado en el país, si los sacerdotes eran carnales, los políticos eran demagogos, los ricos eran explotadores y el pueblo vivía entregado a los vicios, había llegado el momento de predicar la santidad de Dios. Ese mensaje podría salvar al país de la bancarrota final.

Santidad, amigo mío, en sentido bíblico, es apartamiento completo del pecado y del mundo. Santidad es una manera de vivir, La santidad de vida la puede tener el obrero y el estudiante, el labriego y el artesano, el ama de casa, el capatáz de fábrica. el jefe de gobierno y el ministro religioso.

Santidad de vida, que es la vida común del hombre y la mujer, sin contacto con las miserias y vergüenzas de la vida, la puede tener cualquiera.
Cristo era santo, y era carpintero. Pedro, Juan, Santiago, llevaron vidas santas y eran pescadores. Pablo vivió santamente, y su oficio era fabricar tiendas. Porque Cristo, concede el poder para vivir santamente, en medio de la vida común de cada día.

ORACION: Esto me asombra Señor , y me llena de alabanza. Gracias porque nos compartes Tu santidad. Y gracias porque en cualquier situación, con Tu ayuda, podemos vivir una vida pura. ¡Gloria a Tu Nombre!

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Jueves, 13 Junio 2019 10:27

Comamos y bebamos

No era ciudad brillante como Buenos Aires, ni deslumbrante como Las Vegas. No era pintoresca y abigarrada como Hong Kong, ni misteriosa y alucinante como Singapur. No era capital del juego como Montecarlo, ni acopio de museos y galerías de arte como París o Roma. No era piropeadora como Madrid, ni carnavalesca como Río de Janeiro. Era simplemente una ciudad alegre, demasiado alegre, cuando era tiempo de estar llorando y en arrepentimiento. Era Jerusalén, en los tiempos de Isaías. La ciudad estaba en pecado. La nación estaba en pecado. El mundo estaba en pecado.

Injusticia social, abuso de los pobres, adulterio y fornicación en las casas; idolatría e hipocrecía en los templos. El pecado de Judá es grave, y el profeta se siente constreñido a denunciarlo, con imágenes fuertes y sonoras: “Tú, llena de alborotos, ciudad turbulenta, ciudad alegre, tus muertos no son muertos a espada, ni muertos en guerra”.

Y enseguida viene la exhortación al arrepentimiento, y en nombre de Dios se les dice: “Por tanto, el Señor Jehová de los ejércitos llamó en este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicio”. Pero, ¿Se arrepintió la gente de Jerusalén?. ¡De ninguna manera!. Más bien se dedicaron a mayores orgías.

“He aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo; “COMAMOS Y BEBAMOS, PORQUE MAÑANA MORIREMOS”. Han pasado dos mil ochocientos años, amigo, y la actitud general del hombre de hoy en día, del hombre moderno que debiera ser ya más sabio que el antiguo es la misma: todos parecen vivir cada día diciendo: “Comamos y bebamos, total mañana moriremos y todo acabará”.

El apóstol Pablo en su día, también hizo la misma denuncia al pueblo. También en ese tiempo vivían despreocupados por completo de la eternidad. ¿Cuál puede ser el resultado de esta vida insensata?. La condenación eterna y la eterna desdicha en el infierno.

Amigo, yo le exhorto: recapacite hoy. Haga de Cristo su Señor, su Salvador, su Maestro, y el día de mañana, y la eternidad que pronto empieza, serán verdaderamente dichosos.

ORACION: Quiero vivir este día, Señor, conforme a Tu voluntad. Líbrame de la lujuria y perversión. Dame Tu poder para servirte en santidad...

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Jueves, 06 Junio 2019 09:24

Limpieza del Pecado

Dios le bendiga en el día de hoy. Bendiga también su esposa o esposo,sus hijos, o sus padres, su familia. Que Cristo sea el rey en cada corazón y el amigo y consejero invisible en cada hogar, esa es mi oración. Ayer hablaba acerca de los labios inmundos, o profanos. “Labios inmundos” es una expresión que usa el profeta Isaías, para denotar la falta de alabanza del pueblo de Dios, y el mal uso de la lengua. Cuando Isaías vió al Señor tres veces Santo, inmediatamente sintió que él era un hombre profano.

Quedó por supuesto anonadado, hundido bajo el peso de su convicción. Si él era hombre de labios profanos ¿cómo podía vivir delante de Dios? Entonces Dios le concede una segunda visión. Un ángel, un serafín, tomando con unas tenazas un carbón encendido del altar de Dios. Con ese carbón ardiente toca los labios del profeta, y le dice: “He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado”.

Aquí hay un rico simbolismo bíblico. Cuando uno se quema la piel con algún fuego ¿qué se produce? Se produce inmediatamente una ampolla, es la primera defensa del cuerpo contra la quemadura. ¿De qué se compone una ampolla? De dos cosas: sangre y agua.Y aquí tenemos tres elementos que son usados para limpiar y purificar el corazón del ser humano de toda mancha del pecado. La sangre de Jesucristo, el agua de la Palabra de Dios, y el fuego del Espíritu Santo: sangre de Jesucristo derramada en el Calvario es precio legal de redención.

Dios acepta la sangre de Jesús para redimir y libertar, con ella a todo ser humano cautivo del pecado. El agua es símbolo de la Palabra de Dios. La palabra de Dios escrita y usada por el Espíritu Santo es verdad que regenera.

Somos regenerados,es decir  “nacemos de nuevo” cuando creemos y aceptamos la eterna, infalible y bendita palabra de Dios.El fuego es símbolo del Espíritu Santo que quema todo el pecado, purifica el alma de toda contaminación y templa el carácter del cristiano para que sea un hombre de Dios. Y todo esto le fue revelado al profeta Isaías cuando tuvo su visión de los labios inmundos y del carbón ardiente que tocó sus labios.

Necesitamos, mi amigo, aplicar a nuestra vida por fe, estos tres elementos divinos, para sentir purificada nuestra alma.

ORACION. La Sangre de Tu Hijo; Tu bendita Palabra y el fuego de Tu Espíritu Santo, quiero que me acompañen en este día.¡ Oh Dios, me siento lleno de Ti! Te amo Señor..

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Jueves, 30 Mayo 2019 09:29

Quitada tu culpa, limpio tu pecado

¿Estaba despierto, o estaba soñando? Aquellas cosas que veía, ¿eran sólo imaginación suya, o realmente estaban delante de su vista? ¿Estaba él en sus cinco sentidos cabales, o era víctima de una alucinación?

No había duda. Estaba bien despierto, y no veía ninguna alucinación, Isaías veía una visión real, algo palpable y corpóreo; algo inconfundible. Allí, ante sus ojos físicos, Isaías estaba viendo la gloria de Dios.

Veía un inmenso trono, alto y sublime. Miríadas de ángeles volaban alrededor. Cantaban un canto, que era una nota repetida: “¡Santo,Santo, Santo Jehová de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria!

Isaías contempla arrobado durante largo rato la magnífica visión. De pronto un estremecimiento recorre su cuerpo y vuelve a la realidad. El está viendo la gloria y el trono de Dios. Y él es un hombre pecador. Aunque un hombre de superior calidad espiritual, se da cuenta que es pecador. Y está viendo la excelsa gloria.

Entonces el profeta exclama: “¡Ay de mí; que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos!”. Un efecto natural, amigo mío, de cuando uno comprende la santidad y majestad de Dios, y al mismo tiempo se da cuenta de cuán imperfecto, cuán miserable, cuán corrompido es uno por dentro.

Era natural que aquel hombre se sintiera anonadado. Pero la gracia de Dios es más grande que el pecado de los hombres. Un ángel vuela del altar hasta donde está Isaías. Trae un ascua encendida, tomada del altar con unas tenazas. Toca con ese carbón ardiente los labios del profeta y le dice: “Esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado”.

Nosotros, amigo, no disponemos quizás de un ángel que venga a purificar nuestros labios. Pero disponemos de algo mejor. Disponemos de la sangre de Jesucristo, derramada por nosotros hasta la última gota en la cruz del Calvario. Y esa sangre es potente, es eficaz, es todopoderosa para limpiar no sólo nuestros labios, sino nuestra vida entera.

ORACION. Sí Señor, límpiame, continuamente límpiame. Tu eres santo, eterno y omnipotente. Te adoro mi Señor y mi Dios...

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Jueves, 16 Mayo 2019 09:38

La Perplejidad de Nicodemo

Era una tranquila noche de primavera. Un aire suave, cargado de aromas, recorría las calles oscuras. Nicodemo, un grave pensador judío, hombre anciano y venerable, se dirigía a una casa , en los suburbios de Jerusalén; allí lo esperaba Jesús, el Maestro de Galilea, con el cual quería tener una conversación.

Nicodemo era un fariseo, pero un buen fariseo, un hombre sinceramente religioso, que creía que el hombre se salvaba cumpliendo estrictamente los pormenores de la Ley.

Cuando ambos maestros se encontraron, Nicodemo, maestro de la Ley, y Jesús, maestro del Espíritu, comenzaron así su diálogo. “Maestro, dijo Nicodemo”- sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.”

Jesús le contesta rápidamente: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Nicodemo queda perplejo: “¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” Jesús le dice: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Aquí Jesús le da a Nicodemo los dos elementos imprescindibles que convierten a un hombre en cristiano, en hijo de Dios, en heredero del Reino de los cielos: AGUA y ESPIRITU.

Si un hombre pudiera entrar de nuevo al vientre de su madre, y nacer, no lograría nada mejor de lo que ya tiene. Siempre sería un hombre común, con las mismas faltas y los mismos problemas. Pero, si ese hombre nace de agua, es decir, la PALABRA DE DIOS y del Espíritu, es decir, el ESPIRITU SANTO que vivifica esa palabra, entonces ese hombre “nace de nuevo” y nace en el reino de Dios.

Mi amigo, aquí tenemos planteado el problema número uno de la vida y destino humano. ¿Hemos nacido de nuevo? ¿Tenemos ya, en nuestro corazón, la nueva vida, la nueva naturaleza, el nuevo nacimiento? ¿Pertenecemos ya al reino de Dios? Cada uno debe responder a esas preguntas, porque nadie conoce el interior de uno mismo mejor que uno mismo. Si usted ya se ha entregado a Jesucristo, tiene esa vida nueva.

ORACION: Ni la religión ni las buenas obras me pueden salvar. Sólo Tu palabra y Tu Espíritu Santo me han llenado de Jesucristo quien me ha hecho nacer otra vez. ¡Gracias Señor!...

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Jueves, 09 Mayo 2019 09:34

Concepción, embarazo y alumbramiento

Blanco edificio de una moderna  maternidad, con jardines floridos. Amplia puerta de cristales que se abre electrónicamente. Alfombras mullidas, enfermeras sonrientes, médicos solícitos. Higiene, y pulcritud por todos lados. La persona que entra a una de estas maternidades se siente confortable, segura, como si la misma mano de la ciencia la guiase y la protegiese. La señora Irene entra a la sala de partos del brazo de su esposo. El ha tomado  clases especiales  y asistirá al parto de la esposa. Los médicos tienen sonrisas complacidas, las enfermeras prodigan atenciones.  Nada hay que temer.  Hoy en día traer un niño al mundo no es ningún problema.  La maternidad  es perfecta.  La ciencia, prácticamente infalible.  Los seguros pagan casi todo.  Dar a luz es como beber se un refresco.  El misterio  de la vida casi ha desaparecido.

Concepción, embarazo, alumbramiento. Cosas comunes. Sin temores. Nuestras  abuelas hacían un drama de cada parto.  Las señoras  de hoy, dan a luz mientras  fuman un cigarrillo y miran televisión. ¿Sabía usted, mi amigo, que la Biblia habla del pecado como de una concepción, un embarazo y un alumbramiento? El Salmo 7, por ejemplo, dice que el impío concibió la maldad  y de ahí da luz al engaño.  El apóstol Santiago, en su epístola universal, se hace eco de estas palabras  y dice tocando el tema del pecado: “Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado,  da a luz la muerte”.

Es que el hombre está hecho de tal manera, mi amigo, que sus procesos biológicos y sus procesos anímicos son iguales. En la concepción del pecado hay un proceso como en el de la concepción de un niño en el vientre materno.  Se comienza con un mal pensamiento que se anida en la mente  y que está contra la ley de Dios. Segundo, ese mal pensamiento toma  cuerpo dentro  del alma, como un feto que se desarrolla.  Después de un tiempo,  en el momento preciso, ocasión  que prepara el diablo, se da a luz la iniquidad, el pecado, y este una vez cometido, realiza una especie de incesto: ¡deja grávida a su madre, el alma, de nuevas iniquidades! El lenguaje de la Biblia es fuerte, pero verdadero.

Sin embargo, puede producirse otra concepción y otro alumbramiento. Que la fe del corazón  dé a luz al Señor Jesucristo dentro de nuestra vida, y todo será diferente.

ORACION. Sí Señor, yo quiero únicamente darte a Ti lugar en mi vida. !Tú que pruebas la mente y el corazón, que salvas a los rectos de corazón, ayúdame hoy a mantener mi vida limpia para Tu gloria...

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Jueves, 02 Mayo 2019 10:13

Visión del reino

Era un león magnífico de Nubia, “de ancha cabeza y resonante cola como dijo el poeta. Rey de la selva y de los animales salvajes. Elástico, musculoso, de faz serena y macizas quijadas. Se despertó en la mañana. Estiró su cuerpo dos veces de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, y después rugió de contento.

Su rugido despertó a la leona y los cachorros. También despertó a muchos otros habitantes de la floresta, que dormían pacíficos en sus cubiles. Una vaca de las cercanías contestó con un mugido satisfecho y un cordero que brincaba frente a la cueva baló alegremente en son de respuesta.

El soberbio animal salió de su refugio, olió el fresco aire primaveral, y se dirigió a comer su desayuno. Sus potentes fauces, devoradoras de carne caliente, se dedicaron a comer paja, y el manso buey, su viejo amigo, vino para compartir la bucólica comida. Una osa con sus crías vino para sumarse al banquete, y un niño, un bellísimo niño desnudo, hijo de un campesino de la comarca, jugaba con los anillos móviles y gráciles de una serpiente de coral. El sol terminó de salir, se encendieron las suaves nubes del oriente cantaron los pájaros, y Dios sonrió desde el cielo.
No estoy, amigo, describiendo un sueño raro o una historia imaginada. Estoy describiendo lo que será una mañana en la tierra cuando venga el reino de Jesucristo, Porque el profeta Isaías, anunciando la venida de este reino, así lo describe.

La tierra y la humanidad, enfermas ambas por el pecado, no han conocido nunca días así. Los días de la tierra y la humanidad son de violencia, de odio, de rencor, de muerte y latrocinio. Pero cuando Cristo venga, dice Isaías, aún los hombres serán cambiados, “y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces, y no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”

Esos días dichosos, y ese reino futuro de paz perfecta, pueden comenzar hoy, AHORA MISMO, en su corazón, amigo mío...
 
ORACION: Señor, venga Tu Reino a mi vida. Que Tu Poder cambie en mi vida todo lo que tenga que ser cambiado. Y que la tierra a mi alrededor también sea cambiada...

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Jueves, 11 Abril 2019 09:33

Seguridad en cada día

Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.

A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.

Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.

Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.

El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

ORACION: Durante todo este día, Señor, te ruego me sigan el bien y la misericordia. Te necesito mucho Señor. Quiero verte a Ti en cada detalle de ¡mi vida...

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Jueves, 21 Marzo 2019 10:01

El verdadero alimento

El alimento es indispensable para la vida. No se puede vivir si no ingerimos alimentos. Hay mil actividades que giran alrededor de la producción, industrialización y distribución de todo lo que es comestible. El hambre es un poderoso resorte que nos mueve a todos a procurar nuestros alimentos. Así nos hizo el Creador: seres con necesidades físicas. Es bueno detenernos y considerar la bendición que representa para todos nosotros la comida. Por ella no solamente se sostiene la vida física, sino que la alimentación nos da la oportunidad de trabajar y de gozar del compañerismo unos con otros.

En la Biblia, que es el Libro de la sabiduría divina, se nos dice mucho acerca del alimento. Dios abre Su mano y colina de bendición a todo ser viviente. En la conocida oración de Jesús, el Padre Nuestro, El dice que debemos orar así: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Quiere decir, que debemos reconocer nuestra dependencia del Ser supremo. Realmente, los hombres no pueden producir alimentos. Es Dios quien puso en el fruto de la tierra y en la carne de ciertos animales, las propiedades alimenticias y el gusto agradable para que nosotros sus criaturas pudiésemos satisfacernos. Nuestro deber es sembrar la semilla, cultivar la tierra y criar los animales, pero sólo Dios es el Proveedor original de nuestros alimentos.

Las palabras que sirven de tema a esta meditación, dicen así: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.” Tal fue el testimonio que dio el salmista David, en su magistral Salmo 23. David fue un guerrero y durante parte de su existencia anduvo huyendo. El padeció de muchos sinsabores y una que otra vez sufrió de hambre, pero no se murió de hambre, pues Jehová su Dios siempre le proveyó a sus necesidades, y abundancia de comida aun en la presencia de quienes le perseguían y deseaban su mal. Así, él podía testificar de que su Dios no lo abandonaba sino más bien le rodeaba de Sus bendiciones.

Usted, sin duda, podría también decir lo mismo, porque es por la misericordia de Dios que a usted nada le falta. Pero déjeme llamar su atención sólo a una cosa más: el Dios de David es también el Dios suyo, y El le ofrece a usted alimento, alimento espiritual que es Su Santa Palabra. Jesucristo dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del ciclo. si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre.”

ORACION: Gracias Señor por Tu provisión. Especialmente gracias por Jesucristo mi pan de la vida, Quiero comer de Ti; beber de Ti; llenarme de Tí..

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Jueves, 07 Marzo 2019 09:45

Tu estarás conmigo

El hombre es un ser gregario, es decir, fue hecho para vivir en sociedad. Aunque la soledad en ocasiones es necesaria, sin embargo, estar en soledad no es el estado normal. Esto es especialmente cierto en tiempos de peligro, porque en la vida nos necesitamos y nos auxiliamos unos a otros. ¡Cuán grato es estar con nuestros familiares, con nuestros amigos, con nuestros compañeros de trabajo! En muchísimas situaciones, la separación de nuestros seres queridos nos acarrea tristeza y sufrimiento. Pero, es indudable, que hay una compañía que sí nos debe ser indispensable, y esa es la compañía de Dios. Claro, hay varios sentidos en los que la compañía de Dios nos es inseparable, por la razón de que El es el Ser supremo está en todas partes, y nada podría ser ni sostenerse aparte de Dios. Pero es una inmensa bendición cuando uno puede decir en forma muy personal: “Tú estarás conmigo”. Esta es una relación de fe, de piadosa dependencia.

El afamado cantor de Israel, de nombre David, escribió tales palabras: “Tú estarás conmigo”. Esta fue la razón de que él viviera sin temor. El podía sufrir algunos reveses, pero su fe en Dios le haría emerger triunfante. Dios se hace accesible al hombre en la Persona de su santo Hijo Jesucristo.

Razón tuvo Jesús para decir: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Fue también el Señor Jesús quien en otra ocasión expresó: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, En un mundo en el que hay tanta desilusión, en el que es arriesgado poner nuestra confianza en el hombre; en un mundo en el que aun encontrándonos solos y desconectados de realidades tangibles, es en extremo consoladora la verdad de que hay Uno que sí está a nuestro lado, que se acerca a nosotros en actitud de Amigo, y que tiene todo poder para hacernos bien. Cuando por la fe establecemos una relación así con Jesucristo, ya no nos invade la desesperación ni nos aterra el temor.

ORACION: Gracias Señor porque has llenado mis soledades. Ya no camino solo. Tú estás conmigo...

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