Lunes, 27 Mayo 2019
BREAKING NEWS
Jueves, 16 Mayo 2019 09:38

La Perplejidad de Nicodemo

Era una tranquila noche de primavera. Un aire suave, cargado de aromas, recorría las calles oscuras. Nicodemo, un grave pensador judío, hombre anciano y venerable, se dirigía a una casa , en los suburbios de Jerusalén; allí lo esperaba Jesús, el Maestro de Galilea, con el cual quería tener una conversación.

Nicodemo era un fariseo, pero un buen fariseo, un hombre sinceramente religioso, que creía que el hombre se salvaba cumpliendo estrictamente los pormenores de la Ley.

Cuando ambos maestros se encontraron, Nicodemo, maestro de la Ley, y Jesús, maestro del Espíritu, comenzaron así su diálogo. “Maestro, dijo Nicodemo”- sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.”

Jesús le contesta rápidamente: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Nicodemo queda perplejo: “¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” Jesús le dice: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Aquí Jesús le da a Nicodemo los dos elementos imprescindibles que convierten a un hombre en cristiano, en hijo de Dios, en heredero del Reino de los cielos: AGUA y ESPIRITU.

Si un hombre pudiera entrar de nuevo al vientre de su madre, y nacer, no lograría nada mejor de lo que ya tiene. Siempre sería un hombre común, con las mismas faltas y los mismos problemas. Pero, si ese hombre nace de agua, es decir, la PALABRA DE DIOS y del Espíritu, es decir, el ESPIRITU SANTO que vivifica esa palabra, entonces ese hombre “nace de nuevo” y nace en el reino de Dios.

Mi amigo, aquí tenemos planteado el problema número uno de la vida y destino humano. ¿Hemos nacido de nuevo? ¿Tenemos ya, en nuestro corazón, la nueva vida, la nueva naturaleza, el nuevo nacimiento? ¿Pertenecemos ya al reino de Dios? Cada uno debe responder a esas preguntas, porque nadie conoce el interior de uno mismo mejor que uno mismo. Si usted ya se ha entregado a Jesucristo, tiene esa vida nueva.

ORACION: Ni la religión ni las buenas obras me pueden salvar. Sólo Tu palabra y Tu Espíritu Santo me han llenado de Jesucristo quien me ha hecho nacer otra vez. ¡Gracias Señor!...

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Jueves, 09 Mayo 2019 09:34

Concepción, embarazo y alumbramiento

Blanco edificio de una moderna  maternidad, con jardines floridos. Amplia puerta de cristales que se abre electrónicamente. Alfombras mullidas, enfermeras sonrientes, médicos solícitos. Higiene, y pulcritud por todos lados. La persona que entra a una de estas maternidades se siente confortable, segura, como si la misma mano de la ciencia la guiase y la protegiese. La señora Irene entra a la sala de partos del brazo de su esposo. El ha tomado  clases especiales  y asistirá al parto de la esposa. Los médicos tienen sonrisas complacidas, las enfermeras prodigan atenciones.  Nada hay que temer.  Hoy en día traer un niño al mundo no es ningún problema.  La maternidad  es perfecta.  La ciencia, prácticamente infalible.  Los seguros pagan casi todo.  Dar a luz es como beber se un refresco.  El misterio  de la vida casi ha desaparecido.

Concepción, embarazo, alumbramiento. Cosas comunes. Sin temores. Nuestras  abuelas hacían un drama de cada parto.  Las señoras  de hoy, dan a luz mientras  fuman un cigarrillo y miran televisión. ¿Sabía usted, mi amigo, que la Biblia habla del pecado como de una concepción, un embarazo y un alumbramiento? El Salmo 7, por ejemplo, dice que el impío concibió la maldad  y de ahí da luz al engaño.  El apóstol Santiago, en su epístola universal, se hace eco de estas palabras  y dice tocando el tema del pecado: “Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado,  da a luz la muerte”.

Es que el hombre está hecho de tal manera, mi amigo, que sus procesos biológicos y sus procesos anímicos son iguales. En la concepción del pecado hay un proceso como en el de la concepción de un niño en el vientre materno.  Se comienza con un mal pensamiento que se anida en la mente  y que está contra la ley de Dios. Segundo, ese mal pensamiento toma  cuerpo dentro  del alma, como un feto que se desarrolla.  Después de un tiempo,  en el momento preciso, ocasión  que prepara el diablo, se da a luz la iniquidad, el pecado, y este una vez cometido, realiza una especie de incesto: ¡deja grávida a su madre, el alma, de nuevas iniquidades! El lenguaje de la Biblia es fuerte, pero verdadero.

Sin embargo, puede producirse otra concepción y otro alumbramiento. Que la fe del corazón  dé a luz al Señor Jesucristo dentro de nuestra vida, y todo será diferente.

ORACION. Sí Señor, yo quiero únicamente darte a Ti lugar en mi vida. !Tú que pruebas la mente y el corazón, que salvas a los rectos de corazón, ayúdame hoy a mantener mi vida limpia para Tu gloria...

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Jueves, 02 Mayo 2019 10:13

Visión del reino

Era un león magnífico de Nubia, “de ancha cabeza y resonante cola como dijo el poeta. Rey de la selva y de los animales salvajes. Elástico, musculoso, de faz serena y macizas quijadas. Se despertó en la mañana. Estiró su cuerpo dos veces de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, y después rugió de contento.

Su rugido despertó a la leona y los cachorros. También despertó a muchos otros habitantes de la floresta, que dormían pacíficos en sus cubiles. Una vaca de las cercanías contestó con un mugido satisfecho y un cordero que brincaba frente a la cueva baló alegremente en son de respuesta.

El soberbio animal salió de su refugio, olió el fresco aire primaveral, y se dirigió a comer su desayuno. Sus potentes fauces, devoradoras de carne caliente, se dedicaron a comer paja, y el manso buey, su viejo amigo, vino para compartir la bucólica comida. Una osa con sus crías vino para sumarse al banquete, y un niño, un bellísimo niño desnudo, hijo de un campesino de la comarca, jugaba con los anillos móviles y gráciles de una serpiente de coral. El sol terminó de salir, se encendieron las suaves nubes del oriente cantaron los pájaros, y Dios sonrió desde el cielo.
No estoy, amigo, describiendo un sueño raro o una historia imaginada. Estoy describiendo lo que será una mañana en la tierra cuando venga el reino de Jesucristo, Porque el profeta Isaías, anunciando la venida de este reino, así lo describe.

La tierra y la humanidad, enfermas ambas por el pecado, no han conocido nunca días así. Los días de la tierra y la humanidad son de violencia, de odio, de rencor, de muerte y latrocinio. Pero cuando Cristo venga, dice Isaías, aún los hombres serán cambiados, “y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces, y no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”

Esos días dichosos, y ese reino futuro de paz perfecta, pueden comenzar hoy, AHORA MISMO, en su corazón, amigo mío...
 
ORACION: Señor, venga Tu Reino a mi vida. Que Tu Poder cambie en mi vida todo lo que tenga que ser cambiado. Y que la tierra a mi alrededor también sea cambiada...

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Jueves, 11 Abril 2019 09:33

Seguridad en cada día

Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.

A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.

Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.

Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.

El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

ORACION: Durante todo este día, Señor, te ruego me sigan el bien y la misericordia. Te necesito mucho Señor. Quiero verte a Ti en cada detalle de ¡mi vida...

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Jueves, 21 Marzo 2019 10:01

El verdadero alimento

El alimento es indispensable para la vida. No se puede vivir si no ingerimos alimentos. Hay mil actividades que giran alrededor de la producción, industrialización y distribución de todo lo que es comestible. El hambre es un poderoso resorte que nos mueve a todos a procurar nuestros alimentos. Así nos hizo el Creador: seres con necesidades físicas. Es bueno detenernos y considerar la bendición que representa para todos nosotros la comida. Por ella no solamente se sostiene la vida física, sino que la alimentación nos da la oportunidad de trabajar y de gozar del compañerismo unos con otros.

En la Biblia, que es el Libro de la sabiduría divina, se nos dice mucho acerca del alimento. Dios abre Su mano y colina de bendición a todo ser viviente. En la conocida oración de Jesús, el Padre Nuestro, El dice que debemos orar así: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Quiere decir, que debemos reconocer nuestra dependencia del Ser supremo. Realmente, los hombres no pueden producir alimentos. Es Dios quien puso en el fruto de la tierra y en la carne de ciertos animales, las propiedades alimenticias y el gusto agradable para que nosotros sus criaturas pudiésemos satisfacernos. Nuestro deber es sembrar la semilla, cultivar la tierra y criar los animales, pero sólo Dios es el Proveedor original de nuestros alimentos.

Las palabras que sirven de tema a esta meditación, dicen así: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.” Tal fue el testimonio que dio el salmista David, en su magistral Salmo 23. David fue un guerrero y durante parte de su existencia anduvo huyendo. El padeció de muchos sinsabores y una que otra vez sufrió de hambre, pero no se murió de hambre, pues Jehová su Dios siempre le proveyó a sus necesidades, y abundancia de comida aun en la presencia de quienes le perseguían y deseaban su mal. Así, él podía testificar de que su Dios no lo abandonaba sino más bien le rodeaba de Sus bendiciones.

Usted, sin duda, podría también decir lo mismo, porque es por la misericordia de Dios que a usted nada le falta. Pero déjeme llamar su atención sólo a una cosa más: el Dios de David es también el Dios suyo, y El le ofrece a usted alimento, alimento espiritual que es Su Santa Palabra. Jesucristo dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del ciclo. si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre.”

ORACION: Gracias Señor por Tu provisión. Especialmente gracias por Jesucristo mi pan de la vida, Quiero comer de Ti; beber de Ti; llenarme de Tí..

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Jueves, 07 Marzo 2019 09:45

Tu estarás conmigo

El hombre es un ser gregario, es decir, fue hecho para vivir en sociedad. Aunque la soledad en ocasiones es necesaria, sin embargo, estar en soledad no es el estado normal. Esto es especialmente cierto en tiempos de peligro, porque en la vida nos necesitamos y nos auxiliamos unos a otros. ¡Cuán grato es estar con nuestros familiares, con nuestros amigos, con nuestros compañeros de trabajo! En muchísimas situaciones, la separación de nuestros seres queridos nos acarrea tristeza y sufrimiento. Pero, es indudable, que hay una compañía que sí nos debe ser indispensable, y esa es la compañía de Dios. Claro, hay varios sentidos en los que la compañía de Dios nos es inseparable, por la razón de que El es el Ser supremo está en todas partes, y nada podría ser ni sostenerse aparte de Dios. Pero es una inmensa bendición cuando uno puede decir en forma muy personal: “Tú estarás conmigo”. Esta es una relación de fe, de piadosa dependencia.

El afamado cantor de Israel, de nombre David, escribió tales palabras: “Tú estarás conmigo”. Esta fue la razón de que él viviera sin temor. El podía sufrir algunos reveses, pero su fe en Dios le haría emerger triunfante. Dios se hace accesible al hombre en la Persona de su santo Hijo Jesucristo.

Razón tuvo Jesús para decir: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Fue también el Señor Jesús quien en otra ocasión expresó: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, En un mundo en el que hay tanta desilusión, en el que es arriesgado poner nuestra confianza en el hombre; en un mundo en el que aun encontrándonos solos y desconectados de realidades tangibles, es en extremo consoladora la verdad de que hay Uno que sí está a nuestro lado, que se acerca a nosotros en actitud de Amigo, y que tiene todo poder para hacernos bien. Cuando por la fe establecemos una relación así con Jesucristo, ya no nos invade la desesperación ni nos aterra el temor.

ORACION: Gracias Señor porque has llenado mis soledades. Ya no camino solo. Tú estás conmigo...

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Jueves, 21 Febrero 2019 09:31

Sendas de justicia

¡Caminos! ¡Quién no conoce caminos! Para trasladarnos de un sitio a otro nos valemos de un camino. Los caminos unen a los pueblos entre sí. Ellos se abren paso por las montañas, atraviesan los valles y acortan las distancias. Un camino es una senda. Pero una senda no es solamente un trayecto abierto en la tierra, sino que también una senda es un modo de conducirnos en la vida, es la dirección que cada uno de nosotros lleva en la dimensión de las relaciones con Dios y con los demás seres humanos, la manera como tratamos a los demás; es, en una palabra, toda una filosofía de cómo nos enfrentamos a la vida. Hablar, pues, de sendas, es hablar de normas de conducta.

El antiguo escritor, poético, escribió: “Me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre”. Esta declaración es de suma importancia. Ella nos abre una ventana al interior de David. En la vida hay "sendas de justicia" y también sendas de maldad y perversión. Justicia es algo de lo cual a todos nos gusta hablar y que todos deseamos recibir de los demás. Es evidente que hay varias clases de justicia, pero, en esencia, justicia -o lo justo, mejor dicho es tratar bien a los demás; y en un sentido todavía más hondo, justicia es andar en los caminos de Dios, es obedecer los mandamientos de Dios. Quiere decir hacer el bien y nunca el mal, porque es la voluntad de Dios, que andemos por sendas de justicia. Sin embargo la naturaleza del hombre es de rebeldía, de ingratitud y de injusticia. La Biblia dice que “No hay justo, ni aun uno”, y “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. De modo que de sí mismos, lo hombres no podemos ni queremos andar “por sendas de justicia”.

Este es el milagro estupendo de la Gracia divina. Y lo interesante, mi amigo, es que Dios quiere realizarlo en usted también. El sembrará en su corazón impulsos nuevos y santos. Y lo hará “por amor de su nornbre.”porque Su nombre es glorificado en la obediencia de Sus hijos.
 
ORACION. Es maravilloso Señor, caminar contigo en la vida. Tú me guías por los senderos más excelentes. ¡Te amo Señor!...

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Jueves, 31 Enero 2019 10:36

Tengo cuanto necesito

Siempre que salgo de viaje, mi esposa se encarga de arreglar mis maletas, y me voy confiado, porque al despedirme, ella acostumbra decirme: “Vete tranquilo, nada te falta.” Y así es, porque al llegar a mi destino, abro mi equipaje, busco lo que necesito y allí está.

En la vida, son muchísimas cosas las que todos necesitamos. Algunas de ellas son indispensables, otras son necesarias, y aun otras, aunque sea bueno tenerlas, podemos vivir sin ellas. ¿No cree usted, mi amigo, qué lindo sería todo, si usted y yo y cada uno pudiera decir, “nadame faltará?” Pues permítame darle la buena noticia: Este salmo dice al comienzo “Jehová es mi pastor; nada me faltará”. ¿Se imagina ... ? “Nada me faltará”.

Estas palabras las escribió el famoso rey judío David de su propia experiencia. Esta fue la afirmación contundente de su fe: “Jehová es mi pastor”. El, en su juventud, había sido pastor de ovejas. Cuidaba los rebaños de su padre. Estaba en contacto con la naturaleza. Como pastor, él apacentaba, defendía y guiaba a las ovejas. Había una relación de amor entre él y ellas, pero él también tenía, como ser humano, sus propias necesidades. Era consciente de que no se bastaba a sí mismo; de que en la vida, no podemos vivir solos y de que necesitamos de otros que nos ayuden. Pero él tenía su fe puesta en Dios. Para David, el cielo estrellado en las noches tranquilas, el campo verde, la corriente de los ríos, el canto de los pajarillos, los árboles frutales, y todo lo demás, era el marco providencial dentro del cual se desenvolvía el amor protector de Dios. El se sentía oveja en el rebaño de las criaturas de Dios, y en verdad, que nada le faltaba. Vivía una vida de fe, de sumisa obediencia. El “pastor humano” tenía su pastor divino.

Mi amigo, usted puede vivir en tan confortadora confianza. ¿Le falta algo? ¿Hay vacíos en su alma? ¿Interrogaciones acuciantes en su espíritu? Le recomiendo que haga suya la fe de David. Dios se le manifiesta en la Persona de Su Hijo Jesucristo. Ponga su fe en El. Recíbale en su corazón. Aprópiese de las benditas promesas de la Palabra de Dios. Entonces dirá: “Nada me faltará”. Sí, nada de lo que es substancial y bueno. Quien a Dios tiene, todo lo tiene, nada le falta; sólo Dios basta. La plenitud del cielo será suya, si tan solo cree y se rinde a Cristo Jesús dándole a El el control de toda su vida.

ORACION. Tú eres mi pastor; nada me faltará. Tenerte a Ti, Señor, es tenerlo todo. ¡Gloria a Tu Nombre!...

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Jueves, 24 Enero 2019 09:14

Siete maravillas del mundo antiguo

Las Pirámides de Cheops, en Egipto; los Jardines Colgantes de Babilonia, en la Mesopotamia; el Coloso de Rodas, en Grecia; el Templo de Diana, en Efeso, Asia Menor; la Estatua de Júpiter Olímpico, el Faro de Alejandría y el Templo de Salomón, son considerados las siete maravillas del mundo antiguo. Fueron todas ellas obra del ingenio y el arte del hombre, y quedaron a través de los siglos como señales de lo que es capaz de hacer el ser humano usando su inteligencia y sus facultades superiores. Joyas de ingeniería o de arte, bien merecen su nombre de maravilla. Pero yo conozco otras maravillas, que son también del mundo antiguo, y que si bien no impresionan al ojo humano, por su grandiosidad o su espectacularidad, sí impresionan al alma por su verdad.

Me refiero amigo, a estas cosas que están escritas en el Salmo 19, y que son cosas del Dios Todopoderoso. Ellas son: la Ley, el Testimonio, los Mandamientos, el Precepto, el Temor de Dios, y los Juicios de Dios. He aquí amigo seis cosas maravillosas que bien creídas y bien aceptadas, convierten al hombre de pecador perdido, en hijo de Dios salvado. En este mundo confuso y problemático, en medio de esta civilización decadente; necesitamos como seres humanos creados a la semejanza de Dios asirnos de algo firme. ¿Y qué mejor asidero, que Dios mismo, Su palabra y Su mensaje? Donde todo se desploma necesitamos algo estable; donde todo se corrompe necesitamos algo incorruptible, donde todo se muere necesitamos algo que vive y permanece para siempre.

Estas cosas, amigo, que no se corrompen, que no se mueren, son Jesucristo y Su Evangelio, Su obra y mensaje eternos. Porque el sacrificio de Cristo en la cruz, hecho una vez para siempre, permanece sólido y estable soportando la marcha de los siglos.

Cualquiera que cree en El, es salvo. Y la Palabra de Cristo, Sus enseñanzas, mandamientos y preceptos hablados, han quedado fijos en el Nuevo Testamento. Y Su Espíritu Santo, eterno, inmortal, invisible y poderoso está aquí hoy como siempre, para dar vida a los que se entregan a Jesús. Y cuando uno se entrega a Jesús, se produce la otra maravilla, la que cierra el Salmo 19: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, ROCA MIA, Y REDENTOR MIO”.

ORACION: ¡Sí! Tú eres Roca mía, y Redentor mío. '' Me maravilla Tu grandeza; la belleza de Tu Palabra y la perfección de Tu salvación “. Gracias Señor...

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Jueves, 17 Enero 2019 09:21

Cuando el mal amenaza ahogarnos

Estas palabras parecen dichas por cualquier persona de nuestro tiempo moderno, que ha pasado por algún ingente peligro. Podrían ser dichas por ejemplo por alguien que fue retenido como rehén, de alguna banda de terroristas, y durante horas sufrió el horror de la incertidumbre de su destino. Podrían ser dichas también por algún civil inocente, que se ve encerrado en un refugio estrecho mientras afuera caen las bombas lanzadas por enemigos, o por alguien que ha pasado por una enfermedad casi mortal, y batalló durante horas entre la vida y la muerte, agarrado apenas a la última esperanza.

Estas palabras son el testimonio de alguien que pasó por un gran peligro, y que después de perder toda esperanza de salvarse, halló un rayo de luz que vino a sacarlo de su angustia. Estas palabras fueron escritas por David, el rey poeta como testimonio de la salvación que Dios obró en su vida, cuando lo libró de todos esos crueles e implacables enemigos. Las palabras que siguen inmediatamente, nos dan la solución, y nos sirven de inspiración a nosotros también, si estamos pasando por problemas parecidos.

El rey David, que pasó en su vida por toda clase de males, tribulaciones y peligros, conocía el poder de la oración. Era un hombre como todos, lleno de pasiones en su pecho, y con algunos defectos grandes. Algunas veces actuó injustamente, pero en el fondo de su alma amaba entrañablemente a Dios y sabía dirigir humildemente sus súplicas a El. Por eso Dios contestaba sus súplicas, y lo ayuda, de tal manera que David puede todavía escribir: “Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo. Me libró, porque se agradó de mí.”

Quizás, amable amigo, usted está rodeado hoy de enemigos. No necesitan ser enemigos armados de metralletas, o personas que se dicen sus amigos pero a sus espaldas lo traicionan. Pueden ser aún parientes de la misma sangre, o personas muy allegadas, pero que no lo quieren bien. ¿Cómo puede defenderse usted de esos enemigos ocultos y solapados? Usted tiene el recurso de la oración. Usted puede orar al Señor Jesucristo que está en los cielos y oye toda súplica. Usted puede invocar a Aquel que es todo Justicia. Entréguele su corazón, reconozca su necesidad espiritual, reconcíliese con El por virtud de la Sangre de Su cruz. ¡Usted tendrá un amigo al cual acudir siempre por ayuda!

ORACION: Tú eres mi apoyo, mi fuerza y mi esperanza. Te amo Señor. Aunque, enemigos me rodeen, Tú me librarás. Gracias Señor...

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