Lunes, 24 Septiembre 2018
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Rincón del Pastor (93)

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La Perplejidad de Nicodemo

Jueves, 06 Septiembre 2018 14:41 Escrito por

Era una tranquila noche de primavera. Un aire suave, cargado de aromas, recorría las calles oscuras. Nicodemo, un grave pensador judío, hombre anciano y venerable, se dirigía a una casa , en los suburbios de Jerusalén; allí lo esperaba Jesús, el Maestro de Galilea, con el cual quería tener una conversación.

Nicodemo era un fariseo, pero un buen fariseo, un hombre sinceramente religioso, que creía que el hombre se salvaba cumpliendo estrictamente los pormenores de la Ley.

Cuando ambos maestros se encontraron, Nicodemo, maestro de la Ley, y Jesús, maestro del Espíritu, comenzaron así su diálogo. “Maestro, dijo Nicodemo”- sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.”

Jesús le contesta rápidamente: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Nicodemo queda perplejo: “¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” Jesús le dice: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Aquí Jesús le da a Nicodemo los dos elementos imprescindibles que convierten a un hombre en cristiano, en hijo de Dios, en heredero del Reino de los cielos: AGUA y ESPIRITU.

Si un hombre pudiera entrar de nuevo al vientre de su madre, y nacer, no lograría nada mejor de lo que ya tiene. Siempre sería un hombre común, con las mismas faltas y los mismos problemas. Pero, si ese hombre nace de agua, es decir, la PALABRA DE DIOS y del Espíritu, es decir, el ESPIRITU SANTO que vivifica esa palabra, entonces ese hombre “nace de nuevo” y nace en el reino de Dios.

Mi amigo, aquí tenemos planteado el problema número uno de la vida y destino humano. ¿Hemos nacido de nuevo?
¿Tenemos ya, en nuestro corazón, la nueva vida, la nueva naturaleza, el nuevo nacimiento? ¿Pertenecemos ya al reino de Dios? Cada uno debe responder a esas preguntas, porque nadie conoce el interior de uno mismo mejor que uno mismo. Si usted ya se ha entregado a Jesucristo, tiene esa vida nueva.
 
ORACION: Ni la religión ni las buenas obras me pueden salvar. Sólo Tu palabra y Tu Espíritu Santo me han llenado de Jesucristo quien me ha hecho nacer otra vez. ¡Gracias Señor!...

Visión del Reino

Jueves, 30 Agosto 2018 14:12 Escrito por

Era un león magnífico de Nubia, “de ancha cabeza y resonante cola como dijo el poeta. Rey de la selva y de los animales salvajes. Elástico, musculoso, de faz serena y macizas quijadas. Se despertó en la mañana. Estiró su cuerpo dos veces de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, y después rugió de contento.

Su rugido despertó a la leona y los cachorros. También despertó a muchos otros habitantes de la floresta, que dormían pacíficos en sus cubiles. Una vaca de las cercanías contestó con un mugido satisfecho y un cordero que brincaba frente a la cueva baló alegremente en son de respuesta.

El soberbio animal salió de su refugio, olió el fresco aire primaveral, y se dirigió a comer su desayuno. Sus potentes fauces, devoradoras de carne caliente, se dedicaron a comer paja, y el manso buey, su viejo amigo, vino para compartir la bucólica comida. Una osa con sus crías vino para sumarse al banquete, y un niño, un bellísimo niño desnudo, hijo de un campesino de la comarca, jugaba con los anillos móviles y gráciles de una serpiente de coral. El sol terminó de salir, se encendieron las suaves nubes del oriente cantaron los pájaros, y Dios sonrió desde el cielo.

No estoy, amigo, describiendo un sueño raro o una historia imaginada. Estoy describiendo lo que será una mañana en la tierra cuando venga el reino de Jesucristo, Porque el profeta Isaías, anunciando la venida de este reino, así lo describe.

La tierra y la humanidad, enfermas ambas por el pecado, no han conocido nunca días así. Los días de la tierra y la humanidad son de violencia, de odio, de rencor, de muerte y latrocinio. Pero cuando Cristo venga, dice Isaías, aún los hombres serán cambiados, “y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces, y no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”

Esos días dichosos, y ese reino futuro de paz perfecta, pueden comenzar hoy, AHORA MISMO, en su corazón, amigo mío...

ORACION: Señor, venga Tu Reino a mi vida. Que Tu Poder cambie en mi vida todo lo que tenga que ser cambiado. Y que la tierra a mi alrededor también sea cambiada...

Cuál es, en fin, el templo de Dios

Jueves, 23 Agosto 2018 16:36 Escrito por

Ayer mi amigo, le hablaba de la operación “limpieza”. Esa limpieza que el Señor Jesús hizo del templo de Jerusalén. En ese día el Señor, armado de un látigo de cuerdas, y de una santa ira, genuina ira de Dios, echó del templo a los mercaderes.

Y los apostrofó diciendo: “Mi casa, casa de oración será llamada, pero ustedes la han hecho cueva de ladrones”. Los judíos, naturalmente, se ofendieron. La acción de Jesús les tocaba en lo más vivo: sus intereses materiales. Entonces le dijeron a Jesús: “¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?” Ellos exigían de Jesús alguna señal divina, que atestiguara que El era enviado de Dios, y con derecho a limpiar el templo.

Jesús les dice: “Destruid este templo, y yo en tres días lo reedificaré.” Los judíos quedaron muy extrañados. Herodes había tardado 46 años en construirlo, y Jesús lo iba a reedificar en solo tres días?. ¡Imposible!.

Pero Jesús no estaba refiriéndose al templo hecho de piedras y maderas. Cuando Jesús dijo, “templo”,estaba hablando de su propio cuerpo. Ese cuerpo que sería quebrado y roto en la cruz, y que luego sería colocado en un sepulcro, y tres días después Él lo levantaría de la tumba.

Ni aún sus discípulos entendieron, en el primer momento, a qué templo se refería Jesús. Solo cuando el Señor resucitó de entre los muertos comprendieron ellos la gran verdad. El verdadero templo de Dios no está hecho de materiales terrenales. El templo verdadero de Dios, el templo eterno, el único templo que El bendice y llena de gloria es el cuerpo de cada ser humano que se entrega de corazón a Jesucristo.

Nuestro mundo está lleno de templos de toda clase, y perteneciendo a toda clase de iglesias y denominaciones, ¡cómo necesitamos, mi amigo, recuperar el verdadero concepto de templo de Dios!. El templo de Dios, el templo que Cristo habita, puede ser, DEBE SER el corazón de cada hombre, de cada mujer.

Cuando esto ocurra, cuando cada hombre y mujer sea templo de Cristo, se habrá dado un paso gigantesco hacia la solución de todos los males espirituales y morales que sufre nuestra enferma sociedad presente.

ORACION: Te ofrezco mi cuerpo Señor, para que sea el templo de tu Espíritu Santo. Mora en mí; habita en mí, espíritu del Dios omnipotente. Lléname de tu gloria...

Seguridad en cada día

Jueves, 09 Agosto 2018 15:13 Escrito por

     Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.
     A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.
     Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.
     Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.
     El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

ORACION: Durante todo este día, Señor, te ruego me sigan el bien y la misericordia. Te necesito mucho Señor. Quiero verte a Ti en cada detalle de ¡mi vida...

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Una Vide Plena

Jueves, 02 Agosto 2018 14:42 Escrito por

   Esta oración, como otras que he venido comentando en estos mensajes. la tomo del Salmo 23. En pocas palabras se está diciendo mucho. El testimonio del rey David aquí es que Dios le da tantas bendiciones, que éstas sobresalen de la copa porque son más de lo que la copa puede contener. Esta copa significa la vida misma, la cual es como un receptáculo que recibe las bendiciones. Todas las cosas buenas proceden de Dios. El es fiel y generoso y su providencia es su cuidado sobre sus criaturas.
    Mi amable amigo, ¿podría usted decir lo mismo que dijo el salmista David? “Mi copa está rebosando.” ¿,Y cuáles cosas consideraría usted bendiciones en su vida? Razonemos un poco.
   Por regla general, la gente llama bendiciones a las posesiones materiales, a haber conseguido un empleo, a la salud misma y otras cosas semejantes. ¿Son, en verdad, estas cosas bendiciones? De sí mismas no lo son, pero pueden llegar a serlas si redundan en crecimiento espiritual de la persona que las recibe, y si ellas son un medio de acercarse más al Señor. Las cosas materiales, Dios, como nuestro Creador y Sustentador que es, nos las da a todos. Son la expresión de su amor universal y de su providencia. Jesucristo dijo en el llamado Sermón del Monte, que Dios es nuestro Padre celestial y que El hace que su sol salga sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Sin embargo, al hacer esto, Dios tiene no sólo el propósito de proveernos de todo como sus criaturas que somos, sino que El quiere también que nosotros lo reconozcamos, que nos acerquemos a El, que creamos en El. Porque haciéndolo así es como estas cosas se convierten en verdaderas bendiciones, y es cuando podemos decir: “Mi copa está rebosando.”
   Pero, ¿cuál consideraría usted, mi amigo, la bendición más grande en su vida? No sé lo que usted respondería a esta pregunta, pero, en lo que concierne a mí, permítame decirle que, la bendición más grande que usted y todos podemos recibir es la salvación del alma, del perdón de los pecados, de la seguridad de vida eterna y la paz de mente. Y esta bendición se puede obtener mediante la fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios.
    Si usted permite la entrada de Cristo en su vida, todas las cosas buenas las recibirá también. La Biblia dice: “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” Le invito a tener esta gloriosa experiencia y si ya lo ha recibido, entonces, su copa estará rebosando. ¿Quiere hacerlo?

ORACION: Sí Señor. Muchas veces mi copa ha estado vacía. Pero hoy la pongo en Tus manos. ¡Llénala Señor! Llénala con lo que Tú creas mejor...

Unción Fresca

Jueves, 26 Julio 2018 15:50 Escrito por

¡El aceite! ¡El petróleo! Quién no habla de esto? Todos sabemos que hoy por hoy, el petróleo es una de las principales fuentes de energía, y ha llegado a ser un factor tremendamente importante en la política y las relaciones internacionales. Pero yo quiero hablarle, mi amigo y mi amiga. de un aceite diferente, que no es para producir energía. Se trata del aceite común y corriente, del aceite de olivas, que tanto se usaba en los antiguos tiempos.

En el Salmo 23 de David, el cantor de Israel, dice así: “Unges mi cabeza con aceite”. En aquellos tiempos, por supuesto, ni siquiera se sospechaba que el aceite pudiera servir para impulsar la fuerza motriz y el aceite se usaba no sólo para prender las lámparas, sino también como ingrediente medicinal, como acompañante de alimentos, y para dar brillantez, suavidad y hermosura al cabello. Pero tenía también un uso religioso.

En Israel, y por precepto divino dado a Moisés, se ungía la cabeza con aceite, especialmente para inaugurar oficialmente en sus respectivos puestos al rey. al profeta y al sacerdote de la sociedad judía. El ungir o derramar aceite en la cabeza vino a ser, por consiguiente, la ceremonia o el símbolo de conferir o transmitir autoridad. Sin este ungimiento, no se confería autoridad. Y estos tres funcionarios el sacerdote, el rey y el profeta eran o se suponía que fueran los servidores del pueblo.

Pero hay algo más: tal ungimiento era símbolo de respeto, de alegría y de regocijo. Así es que cuando el rey David decía: “Unges mi cabeza con aceite.” él se estaba refiriendo a la bendición de Dios en su vida, a que el Señor era el motivo de su gozo.

Este concepto, además de ser hermoso y sugestivo, es sumamente importante. Es Dios, y solamente Dios, quien nos puede proporcionar un gozo verdadero. En El, el hombre y la mujer de fe encuentran plena satisfacción. Realmente, no hay razón para vivir triste en la vida. Cuando surgen los problemas, debemos enfrentarnos a ellos. Pero la tranquilidad de espíritu, la alegría de corazón deben persistir. La presencia de Jesucristo en el corazón trae gozo y paz a la vida. Quien le recibe por la fe como su Salvador, experimentará un gozo profundo. Amigo, ¿,quiere usted que el Señor le unja con aceite? No aceite literal, pero sí con el aceite de Su gracia y Su bendición.

ORACION: ¡Claro que sí, Señor! Yo quiero que me unjas siempre y a cada momento con Tu aceite de gracia y bendición...

El verdadero alimento

Jueves, 19 Julio 2018 14:21 Escrito por

“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores...

Salmo 23:5

El alimento es indispensable para la vida. No se puede vivir si no ingerimos alimentos. Hay mil actividades que giran alrededor de la producción, industrialización y distribución de todo lo que es comestible. El hambre es un poderoso resorte que nos mueve a todos a procurar nuestros alimentos. Así nos hizo el Creador: seres con necesidades físicas. Es bueno detenernos y considerar la bendición que representa para todos nosotros la comida. Por ella no solamente se sostiene la vida física, sino que la alimentación nos da la oportunidad de trabajar y de gozar del compañerismo unos con otros.

En la Biblia, que es el Libro de la sabiduría divina, se nos dice mucho acerca del alimento. Dios abre Su mano y colina de bendición a todo ser viviente. En la conocida oración de Jesús, el Padre Nuestro, El dice que debemos orar así: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Quiere decir, que debemos reconocer nuestra dependencia del Ser supremo. Realmente, los hombres no pueden producir alimentos. Es Dios quien puso en el fruto de la tierra y en la carne de ciertos animales, las propiedades alimenticias y el gusto agradable para que nosotros sus criaturas pudiésemos satisfacernos. Nuestro deber es sembrar la semilla, cultivar la tierra y criar los animales, pero sólo Dios es el Proveedor original de nuestros alimentos.

Las palabras que sirven de tema a esta meditación, dicen así: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.” Tal fue el testimonio que dio el salmista David, en su magistral Salmo 23. David fue un guerrero y durante parte de su existencia anduvo huyendo. El padeció de muchos sinsabores y una que otra vez sufrió de hambre, pero no se murió de hambre, pues Jehová su Dios siempre le proveyó a sus necesidades, y abundancia de comida aun en la presencia de quienes le perseguían y deseaban su mal. Así, él podía testificar de que su Dios no lo abandonaba sino más bien le rodeaba de Sus bendiciones.

Usted, sin duda, podría también decir lo mismo, porque es por la misericordia de Dios que a usted nada le falta. Pero déjeme llamar su atención sólo a una cosa más: el Dios de David es también el Dios suyo, y El le ofrece a usted alimento, alimento espiritual que es Su Santa Palabra. Jesucristo dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del ciclo. si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre.”

ORACION: Gracias Señor por Tu provisión. Especialmente gracias por Jesucristo mi pan de la vida, Quiero comer de Ti;beber de Ti; llenarme de Tí...

El apoyo divino

Jueves, 12 Julio 2018 14:50 Escrito por

“Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. -Salmo 23:4

     La expresión que sirve de tema a nuestro mensaje de hoy, está tomada del Salmo 23, pequeña y preciosa joya literaria de la pluma de David, el joven pastor de Belén, la verdad que él escribió el testimonio fehaciente de todo un ejército de hombres y de mujeres que han confiado en Dios.
     El escritor sagrado emplea aquí dos términos que aluden al equipo sencillo de un pastor de ovejas. La vara, o sea, un palo cualquiera, le servía al pastor para apartar las malezas y abrirse camino en el campo; y le servía también para guiar y a veces castigar a las ovejas díscolas y desobedientes. El cayado le servía para apoyarse y evitar así el caer a tierra. Instrumentos toscos y, sin embargo, muy útiles. El joven David hizo una aplicación de índole espiritual, de este hecho, a su vida de relación con Dios. ¡Cuántas veces, en su vida real, él reconoció que era oveja de Dios! Y de él recibía aliento en los momentos difíciles de su existencia.
     Para los cristianos, la vara y el cayado son la Palabra de Dios, la Biblia y ella desempeña un ministerio semejante. Como “vara”,es un instrumento de guía y reprensión. Sus enseñanzas son pautas en el camino que debemos seguir, y cuando hacemos lo malo, este Libro nos reprende. Todo pecado lo condena. Toda falta la desaprueba. Sus palabras hieren muy hondo y redarguyen a la conciencia culpable. Mi amigo, ¿no le parece que este ministerio es de suma importancia? En estos tiempos cuando aun los llamados moralistas se han aflojado y cuando la corrupción es como una sombra que se va extendiendo más y más, la Palabra de Dios se destaca casi como el único baluarte de defensa de lo decente, de lo puro y de lo verdadero.
     La Biblia, también, es como un “cayado” en el que nos apoyamos para no caer. Porque nosotros, ademas de rebeldes somos débiles, y los caminos por donde muchas veces transitamos son difíciles y tortuosos. Y las experiencias constantes de los hombres son las caídas en los muchos escollos de la vida. Y esto produce un desánimo muy grande, pero, “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. De modo que las Sagradas Escrituras, con su cúmulo de maravillosas verdades, son un poderoso auxilio a los hombres y mujeres de fe. Le invito a que ponga a prueba esto.

ORACION: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Gracias Señor por Tu Palabra. Sé que me puedo apoyar en Ti. Gracias Señor...

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