Lunes, 14 Octubre 2019
BREAKING NEWS
El Proceso de un cambio

El Proceso de un cambio Destacado

Se dice que los cambios siempre son buenos, pero la verdad es que también debemos ser honestos y saber que estamos haciendo o que está sucediendo en nuestro entorno. Ya que así como existen cambios positivos también una decisión fuera de tiempo o en un mal momento, nos puede llevar a la peor consecuencia.

Las creencias que limitan tu forma de actuar son precisamente las mismas ideas que te pueden liberar. Cuando uno se aferra o justifica creencias, ideas y manera de ser, no importa cuantos cursos de superación asista, cuantas terapias tome, ni cuantos libros se lea. El cambio nunca se da en forma automática solo por reconocer aquello que se tiene que cambiar.

El reconocer el problema de una forma racional, es solo el inicio del proceso. Es necesario motivar al corazón para que emotivamente pueda soltar las ideas que no le permiten cambiar. No se trata de que la persona tenga algún tipo de limitación, ni alguien le haga imposible el cambio deseado. Simplemente su mente la limita y no le permite cambiar su manera de actuar.

Esto es una cuestión absolutamente personal. Bien se dice que el corazón tiene razones que la mente desconoce, y a pesar de que la mente es poderosa, el corazón en testarudo. Por esta razón, se puede decir que la gente no cambia simplemente porque no quiere.

Es más fácil entender, justificar, analizar, y seguir buscando razones que nutran y expliquen la manera de ser, que simplemente tomar la iniciativa y cambiar las viejas creencias que robustecen las acciones que no propician un cambio real. Hay un dicho anónimo que "El que no lucha por lo que desea, no merece lo que quiere". El luchar no es solo reconocer y aceptares motivar a la acción y hacerlo. No vasta con entender la raíz del problema, ni siquiera es necesario encontrar si es que hay culpables, si sabes que quieres cambiar, hay que hacerlo con acciones, no con palabras.

Las personas que quieren cambiar y no cambian, viven buscando nuevas razones para entender lo que hacen, pero esas razones solo son más justificaciones para no cambiar. Así viven "tranquilas" entendiendo, reconociendo etc. pero en realidad saben que nunca van a hacer lo que SABEN que deben de hacer.

La comodidad y el miedo que liberará las ideas que los ayuda a sobre vivir diariamente, es más fuerte que la posibilidad de tener una vida libre, responsable y sin cargas emocionales. El deseo no vale de nada, si no se le combina con acciones concretas que hagan el cambio posible y real. Uno no cambia por lo que él entiende, o por lo que otros dicen, piensan u opinan, uno cambia porque quiere cambiar y busca una mejor vida.

Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Aceptar errores y ser humilde

    Cuántas personas viven enojadas consigo mismas porque se equivocaron y tomaron una mala decisión en algún momento de su vida. Ahora se castigan o simplemente juzgan y critican a todas las personas para reafirmar que ellos no son los únicos que cometieron el mismo error.

    Vivir recordando los errores cometidos solo conduce a tener una vida llena de amargura y resentimientos y el dolor no deja soltar el enojo, por lo que el corazón se endurece al punto que deja de creer que puede componer y sanar cualquier situación que se dañó. Si te equivocaste es importante reconocer el error. Sin ciencia y sin orgullo, aceptar el hecho tal cual como es, como un error. No se le justifica, ni se le da muchas explicaciones. Al error se le asume, se le confronta y se busca lo que se pueda salvar.

    Todo el tiempo estamos expuestos a cometer errores, ya sea en el área laboral, escuela o quizás en la familia. Las decisiones no siempre serán fáciles y en ocasiones nos llevarán a equivocarnos. Sin embargo, debemos a aprender a enfrentar las consecuencias y ser humildes para aprender y corregir. 

    Estar consciente de las consecuencias y del daño que se ha causado y ser humilde para saber que por más incómoda que sea la situación, hay que saber disculparse y buscar una buena solución. Tú no eres los errores que haces, eres mucho más que eso. No tienes por qué cargar a tus errores ni por qué juzgarte en base a lo que hiciste.

    Tú tienes la posibilidad de arreglar (casi) cualquier situación que has dañado. Los errores son grandes maestros si aprendes a escucharlos. El problema más grande que hay es que muchas personas tienen tanto miedo a enfrentar el error que hicieron que cuando se equivocan, piensan que han hecho algo impresionantemente mal, que han fracasado y que lo han arruinado todo. Sin darse cuenta que una equivocación es solo una equivocación. Cuando esta se reconoce rápidamente, se le puede editar haciendo ajustes necesarios para continuar lo que se tenga que corregir. 

    Los errores son necesarios y nadie se salva de estos, la cuestión como todo, es la actitud con la que se enfrentan y se superan. Por tal motivo, no debemos permitir que los errores determinen nuestro futuro, más bien tratar de que, estos nos ayuden a ser mejores.

    No se trata de justificar malas decisiones, ni las equivocaciones mayores que pueden llegar a crear consecuencias irreparables. En la mayoría de los casos, se puede decir que los grandes errores y los problemas que parecen no tener arreglo, se iniciaron en una pequeña e insignificante equivocación que se descuidó y se convirtió en un resentimiento mayor.

  • Paz Interior

    La mayoría de las personas, tienen como meta alcanzar la estabilidad económica o inclusive obtener todo aquello que han anhelado desde que eran niños. Sin embargo, muchas veces, se nos olvida buscar la tranquilidad y la felicidad en nuestras vidas y sobretodo la de nuestra familia. Ya que, en ocasiones las cosas materiales nos apartan de disfrutar a aquellos que nos rodean

    Por ejemplo, dormir tranquilo se ha convertido en un reto, imposible para muchos. A la mayoría de las personas se les ha olvidado que la tranquilidad emocional y la felicidad son importantes para la salud y sobre todo, son trabajo y una responsabilidad personal.

    Lejos de tomar medicamentos, buscar múltiples tratamientos para encontrar la paz y recuperar el sueño, es vital aprender a relajar la mente, dejar fluir la vida y deshacerse de los pensamientos negativos que nutren de angustia y crean conflictos internos.

    Uno de los placeres más grandes que hay es tener paz mental. No tenerla, crea una vida de torturas. Todos los logros y gustos que puedas tener solamente son valiosos cuando se tiene la posibilidad de disfrutarlos y eso viene cuando se vive con armonía y tranquilidad emocional.

    Una de las razones comunes que quitan el sueño, son las expectativas que tenemos de cómo debería de ser la vida. Estas esperanzas se convierten en exigencias, las cuales se transforman en berrinches. Si no son como uno desea, entonces todo está mal.

    Otra razón, es el miedo por lo que puede suceder, o el sufrimiento por lo que pasó y no se puede hacer nada al respecto. Estos eventos están fuera del control personal y sin embargo, el pensar continuamente en ellos crea angustia, dolor y preocupación. Existe otra razón más: la lucha con los pensamientos propios.

    El querer dormir en paz y no poder encontrar pensamientos calmados. Tener malas ideas, ideas que contraponen la responsabilidad personal, el ponerse en una posición de víctima donde la persona se quita el poder ante todo lo que puede hacer, ideas que contradicen los deseos, ideas que confunden a la mente. 

    Por ejemplo, pensar: ¿Por qué no consigo trabajo, si busco por todas partes? ¿Por qué no tengo novia, si soy tan buena persona? ¿Por qué no consigo los resultados que busco si hago todo lo que me dicen? Lo que parece una simple pregunta, en realidad es una afirmación negativa y el énfasis se encuentra en lo que no se tiene. Por lo que la mente escucha la parte negativa, la perpetua y entra en conflicto con lo que supuestamente se desea. Como resultado, uno pierde el sueño y la posibilidad de tener paz y fe.

    No te preocupes por lo que vendrá mañana, no te enfoques en lo que te falta por comprar sino con lo que tienes, disfrútalo. Los problemas tarde o temprano se solucionarán y cada día tiene su propio afán. Así que, deja entrar la paz y la felicidad a tu vida.

  • Supérate

    Si de algo puedes estar seguro, es que una persona admirada debido a sus cualidades, su carácter o su vida equilibrada y alineada con principios efectivos, no es el resultado del azar, sino la consecuencia natural de un esquema mental de abundancia, pensamientos positivos, disciplina, aprendizaje constante, consistentes esfuerzos y viajes fuera de los límites de su zona de confort.

    Superarte implica un proceso de transformación integral que abarca tus 4 cuerpos. Desde tus pensamientos, que son la semilla de tus acciones, hábitos y actitudes más frecuentes; tu estado físico, mental, tu superación emotiva, tus relaciones, tu bienestar financiero y hasta la parte espiritual. En algunos casos el deseo de superación surge de una gran necesidad, crisis o punto de inflexión. Sin embargo, y esta es una buena noticia, un evento difícil no tiene que ser siempre el origen o la motivación. Puedes decidir hoy que vas a trabajar cada día en tu desarrollo personal, establecer metas a corto y mediano plazo y dar seguimiento a estos compromisos para verificar si hay o no mejoras significativas.

    1. Realiza tu evaluación de fortaleza y debilidades:

    En el caso de las Fortalezas y Debilidades ambas son influenciables por ti. La primera se refiere a todo lo que te hace fuerte, tus talentos, habilidades y dones. Toda la capacidad instalada que hay en ti ya sea innata o desarrollada. Tus debilidades son tus áreas de oportunidad de mejora, aquello en lo que eres o te sientes menos competente, por decirlo de algún modo.

    2. Elige mentores y define las cualidades que admiras de ellos:

    Un mentor es un guía, un modelo o maestro. Puedes elegir mentores entre las personas que conoces y si tienes confianza con ellos coméntales que te gustaría que apoyaran tu proceso de crecimiento personal. Les dejas saber qué quieres lograr y cómo ellos podrían ayudarte. De paso analiza, por qué los escoges como mentores. Que cualidades poseen ellos que admiras mucho y que te gustaría imitar.

    3. Rodéate de personas que tengan esas cualidades que admiras:

    Si buscas ser más responsable únete con gente responsable; o si aspiras a ser más audaz, júntate con personas audaces. Así también puedes tener de primera mano ejemplos constantes de estas cualidades. Busca conocer un poco más las historias de estas personas y cómo llegaron a ser así, esto te puede ayudar a establecer un camino para que tú también desarrolles atributos similares.

    4. Cuida a diario lo que piensas:

    Empezamos diciendo que la superación personal implica una transformación integral que parte desde tus pensamientos. Ellos son la semilla de todo tu esquema de comportamiento. Cada mañana genera un ritual que te ayude a limpiar la casa de pensamientos pobres, derrotistas, negativos, pesimistas o escasos. Practica afirmaciones.

    5. Rétate y sal continuamente de tu zona de confort:

    La zona de crecimiento está más allá de tu zona de confort, nunca en ella. Tu zona de confort actual fue probablemente una antigua zona de miedo para ti. Te arriesgaste a conquistarla, creciste y te quedaste allí desde entonces. Si permaneces allí mucho tiempo, es poco probable lograr avances significativos y superación personal. Rétate a salir de tu zona de confort. No tienes que hacer cambios drásticos.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento