Sábado, 16 Noviembre 2019
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¿Qué puedo hacer?

¿Qué puedo hacer? Destacado

Es una de las preguntas que se escuchan comúnmente en las personas frente a una situación complicada, el ¿Qué puedo hacer?, es una manera de expresión que genera despreocupación o poco interés sobre algún tema o acontecimiento.
Durante este 2017 hay cosas que irán cambiando con el paso de los días, la llegada de un nuevo presidente de los Estados Unidos, los cambios en diversas leyes, las nuevas propuestas estatales por las cuales votaron miles de oklahomenses o las nuevas resoluciones que surgirán.
Muchos de nosotros como hispanos, llegamos a este país de maneras diferentes o situaciones, pero al pasar el tiempo nos dimos cuenta de que si estamos aquí es por un propósito especial, pero sobretodo para poder ayudarnos los unos a los otros.
El querer ser mejores no existe duda que es un sueño que todo ser humano desea, el esperar que las cosas mejoren para nuestros seres queridos es un anhelo; pero como individuos sabemos que las cosas no se logran solas sin hacer ningún esfuerzo.
Hoy en día existen cientos de organizaciones que luchan por el bien de los demás o por lograr un cambio que ayude a miles de personas, organizaciones que pelean por el derecho de los inmigrantes, fundaciones que luchan contra el cáncer, la violencia doméstica, el sida, el maltrato animal, etc.
Hay un tema que sigue generando comentarios y preguntas desde hace mucho tiempo pero que recientemente la organización Identity Coalition continúa con la tarea de que el proyecto de licencia de conducir pueda ser una realidad en este 2017.
Hace algunos días escuchaba y miraba un video en internet subido por la misma organización donde exponían este proyecto a la comunidad a través de un programa de radio llamado Sekuencia Urbana dirigido por la presidenta de la organización Identity Coalition, Claudia Mellado. Dentro de su programa se encontraba el representante del Distrito 72 el demócrata Monroe Nichols, el cual se une a favor de que se aprueben las licencia de conducir para inmigrantes.
“Hoy en día todos necesitamos un medio de transporte para trasladarnos a nuestro trabajo, escuela o etc., así que creo que todos deberíamos contar con una licencia de conducir, que no pongamos más barreras y que ojalá se pueda aprobar muy pronto esta propuesta”, fueron algunas de las palabras que dijo el representante Monroe Nichols.
Así como esta situación hay muchas que necesitan ser aprobadas, pero como comunidad que somos necesitamos más que conocimiento de ellas, debemos de cambiar el ¿qué puedo hacer?, por el ¡voy hacer!
Debemos mantenernos unidos, y estar de acuerdo para que realmente las cosas sucedan, el apoyar a las organizaciones, el asistir a las reuniones o eventos que se hace a favor de estas iniciativas y sobre todo el contribuir en lugar de criticar.
Y hay un texto bíblico que dice: “Si dos personas se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho…”

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  • Las caídas enseñan

    Cuando una persona llega a la cúspide, muchas veces envidiamos lo que tiene sin pensar en lo que tuvo que pasar para poder llegar a ese momento. La mayoría de las personas desean el éxito, pero no quiere pasar la prueba y nadie llega a ser exitoso sin pasar momentos que lo pondrán a prueba.

    El éxito siempre se inicia con el deseo auténtico para triunfar y ese deseo se encuentra dentro de cada uno. Nadie puede inspirar o motivar suficiente para que uno tenga el valor de actuar y hacer lo posible para lograr sus objetivos, si uno no lo desea. Cuando las personas pueden alinear sus pensamientos con sus sentimientos tienen una posibilidad mayor para poder triunfar.

    El secreto para esto radica en poder enfocar las ideas que tiene la mente y callar los miedos que solo hacen ruido y no dejan prosperar. Para que el corazón reconozca sinceramente lo que quiere, lo que le gusta y lo que de verdad lo haría feliz. Los triunfadores no nacen, se hacen. Son el tipo de personas que se caen siete veces o más y aprenden a levantar.

    Cada caída les enseña un nuevo ángulo, les abre su perspectiva y además aprenden a descubrir una manera para superar cualquiera que sea su condición, sin reproches ni resentimiento. Son gentes que no se dan por vencida fácilmente. Tienen objetivos claros y sus acciones están impregnadas con determinación, esfuerzo y dedicación.

    Pensar como triunfador implica desarrollar un compromiso a largo plazo uno mismo y con la vida. Es tener la responsabilidad más grande que la duda o el miedo. El compromiso genera carácter y ese carácter determina el avance que darás en tu próxima meta.

    Ser una persona triunfadora no siempre quiere decir que se vive en una mansión millonaria, tampoco quiere decir que se trata de ser el individuo más famoso o más prestigiado de la comunidad. Para ser un triunfador se tiene que tener confianza en uno mismo, fe en que la vida es buena y abundante, pero sobre todo se tiene que sentir gratitud y satisfacción por todo lo que se tiene y se ha logrado.

    A pesar de que toda persona tiene la potencialidad para triunfar, hay ocasiones que el triunfo se esfuma y se va de las manos. Muchas veces el resistir es más importante que el avanzar.

    Pareciera que triunfar es solo una condición para los demás. Pero no es así. Toda persona que quiere triunfar puede, aun cuando esta persona se sienta derrotada y pudiera haber olvidado como desarrollar su potencial y volver a tener la fe que se perdió para volver a luchar.

    Afortunadamente, aunque no lo crean, la vida se encarga de volver a regalar nuevas oportunidades para poder triunfar. Así que, aunque te sientas que has caído y no puedes continuar. Levántate y camina, no permitas que el presente sea más fuerte que el futuro que realmente te espera. Aprovecha tus errores y lograrás el éxito.

  • Tu vida puede cambiar

    Muchas veces las situaciones de la vida producen cambios que ni siquiera esperamos. Cambios en nuestra actitud, en la forma en que vemos el presente y/o en las decisiones que haremos para nuestro futuro.

    Pero, para que las cosas cambien en tu vida tienes que cambiar tu forma de pensar. Cuando modificas la forma como recibes la información, transformas tus reacciones ante lo que sucede. Este proceso se inicia dentro de uno mismo, aceptando las debilidades, confrontando los miedos y luchando contra las creencias que limitan o paralizan.

    En corto, hay que redirigir los pensamientos y cambiar la forma de pensar para poder avanzar y vivir mejor. Desafortunadamente no es tan fácil cambiar y obtener los resultados deseados.

    No hay remedios inmediatos y el camino requiere mucho valor, flexibilidad, compasión propia y sobre todo determinación para poder cambiar la forma de pensar. Para cambiar los pensamientos hay que entrar a ese temido cuarto obscuro que es tu mente y confrontar tus ideas que solo te han limitado.

    Esto es un reto que no muchos están dispuestos hacer y que algunos, no saben que es posible. Esa lucha con uno mismo, tan difícil e incómoda, es precisamente la batalla que libera y permite el cambio y la superación personal. La vida es buena. Toda persona merece ser feliz. Todos tienen la posibilidad de encontrar y crear oportunidades para vivir mejor. No importa si la vida es injusta, ni siquiera te concierne cuánto tienen o como se ven los demás.

    Tú tienes la fortaleza dentro de ti para dejar de conformarte con lo que tienes y cambiar tus resultados. Tú puedes encontrar nuevas ideas reemplazando lo que hasta ahora no te ha ayudado a vivir en paz y armonía. Busca la bondad en las personas, hasta en las que te caen mal. Reconoce que tú y solo tú puede tomar la decisión para planear tu vida. No dejes que el destino te imponga el camino. No busques culpables de lo que te sucede, más bien cambia la perspectiva de lo que te está sucediendo y aprovecha la situación para realizar un cambio positivo en tu vida.

    Cuando comienzas a cambiar las verdades que rigen tus creencias y te enfocas en crear oportunidades, cuando aceptas que la vida es buena y tienes el derecho de ser feliz, tus pensamientos se convierten en realidades. Tu mente busca el equilibro, la salud emotiva y el éxito será tuyo. Recuerda nadie te debe nada. Tú tienes lo que tú haces por ti. Resetea tu mente, aprende a pensar positivo y deja de ser víctima del mundo que tú solo te has creado.

  • Aprender a quererse y respetarse

    En octubre diversas organizaciones se unen al mes de la concientización sobre la Violencia Doméstica, una problemática que afecta a mujeres, hombres y niños. Como muchos sabemos, existen muchas maneras de sufrir esta situación, ya sea física, psicológica, sexual, verbal, simbólica, etc.

    En esta ocasión queremos hablar del abuso verbal, el cual es uno de las más comunes actualmente y que se experimenta en diversos ámbitos sociales. 

    Vivir con abuso verbal es un problema muy común y difícil de tratar. Cuando se vive en un ambiente agresivo, uno tristemente cree, que esa es la única manera de vivir. Las personas que lastiman, generalmente son los seres cercanos familia, amigos, vecinos o colegas de trabajo (jefes, superiores, etc.) porque sienten que tienen el derecho de decir lo que creen es necesario insisten que "te quieren o te dicen las cosas por tu bien". Cuando una persona se siente criticada constantemente, se acostumbra a escuchar un lenguaje rudo, injusto y tóxico.

    Con el pasar del tiempo hasta hace suyo aquello que escucha. Esas falsas creencias, impactan profundamente el alma, causando dolor, miedo y una frustración terrible.

    Parecería que el abusador disfruta su forma de ser, que su manera de ver la vida es la correcta. No reconoce que su comportamiento agresivo causa dolor. Utiliza justificaciones y se auto convence de que la otra persona no sabe, no entiende, necesita ayuda, es él, el único que tiene la razón. En una situación de abuso emotivo no se trata de encontrar quién es el culpable para castigarlo, ya que lo único que se logra es perpetuar el círculo agresivo, que solo busca poder para imponerse.

    Para sanar y dejar de sufrir por humillaciones irracionales, es necesario reconocer que nadie te puede lastimar si tú no lo permites. Hay que saber que hay diversos puntos de vista, los cuales pueden ser interesantes y diferentes al propio. Los gritos y las humillaciones son un reflejo de las carencias del otro, nunca son un problema propio.

    La persona que se siente humillada y lastimada debe separar el tono de voz del mensaje y la persona del mensaje que se escucha. Reconocer el valor, si lo hay, y desechar todo lo innecesario. Tener amor propio y dignidad, no es un camino fácil cuando se vive en un ambiente hostil, pero es la mejor opción para vivir sanamente.

    La agresión verbal y el abuso emotivo, crean heridas profundas, imponen palabras crueles, creencias irracionales que crean miedo, inseguridad y dolor. Aprender a quererse y respetarse es una responsabilidad y una obligación necesaria. Nadie tiene el derecho de lastimar.

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