Martes, 19 Noviembre 2019
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Avanza que llegarás a tu meta…

Avanza que llegarás a tu meta… Destacado

Durante esta semana estuve platicando con mucha gente que convirtió su sueños en visiones, personas que desde muy pequeños tenían en su mente lo que querían lograr ser en la vida. Muchos de ellos pasaron años esperando para ver su sueño cumplir, pero otros lo lograron en muy poco tiempo. Lo que caracteriza a quienes lo logran en corto, mediano o largo tiempo es el tener la visión correcta y la pasión por lograrla.
La vida está llena de obstáculos y desafíos que impedirán que uno logre lo que soñó o pensó desde muy corta edad, de nosotros depende poder identificar las circunstancias y encontrar la manera de avanzar, hasta lograr nuestro objetivo.
Visión se define como la capacidad de ver más allá, en tiempo y espacio, y por encima de los demás, significa visualizar, ver con los ojos de la imaginación, en términos del resultado final que se pretende alcanzar.
Así que no importa el momento que estés viviendo, cuando tienes una visión puedes ver más allá de tu presente y luchar con mucha determinación para que algún día llegues a la meta. Pero debes saber que si tu tienes un sueño en la vida necesitas que se convierta en una visión.
Joel A. Barker dijo: “Visión sin acción es simplemente un sueño. Acción sin visión solo es pasar el tiempo. La visión con acción, puede cambiar el mundo. ¿Tendrá razón?. Muchas veces es fácil soñar, el problema es hacer algo para que ese sueño se cumpla. En todos lados hay gente que quiere lograr hacer cosas, pero los que lo logran son aquellos que se esfuerzan por que las cosas sucedan.
Un gran ejemplo de que debemos luchar por conseguir que nuestros sueños se hagan realidad es la famosa fábula de la Oruga:
Una pequeña Oruga caminaba con paso lento y cansino un día rumbo al sol, cuando de pronto a un lado del camino se detuvo un Saltamontes, y le pregunto:– ¿Hacia dónde te diriges?
Sin dejar de caminar, la Oruga le contestó:  Tuve un sueño anoche, soñé
que desde la cima de aquella gran montaña que corona esta región, yo miraba todo el Valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el Saltamontes dijo mientras la Oruga se alejaba: ¡Debes estar loca! ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar?, ¿tú, una simple Oruga?… una piedra será para ti como una montaña, un charco como todo un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable…
Pero el pequeño gusanito ya estaba lejos y no escuchó estás palabras, su diminuto cuerpo no dejaba de moverse.
De pronto se escucho la voz de un Escarabajo preguntando también adonde iba con tanto empeño. La Oruga contó una vez más su sueño y su deseo y el Escarabajo no pudo soportar la risa y entre carcajadas dijo: Ni yo que tengo patas muy grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso.
Y se quedó ahí, tumbado de la risa mientras la Oruga continuaba su camino. Cuando se acercaba la noche, agotada, sin fuerzas y a punto de morir por todo lo que había andado, nuestra Oruga decidió descansar, sabía que las noches de primavera son frías y con las últimas fuerzas logró construir un refugio para pasar la noche, una vez dentro se dijo a si misma: Ahora estaré mejor – luego cerró los ojos y…murió.
Al día siguiente todos los animales del Valle, enterados de la historia de la Oruga, fueron al lugar donde estaba el refugio, duro, frío, silencioso.
¡Ahí yace el animal más loco del Valle! – dijeron algunos.
 Su tumba es un monumento a la insensatez – manifestaron otros.
Esa mañana fueron muchísimos los animales e insectos reunidos en el lugar, ya convertido en una advertencia para los atrevidos, los osados, para aquellos que deseaban algo distinto en su vida.
Cuando el sol primaveral comenzó a calentar con sus rayos todo el Valle, aquella concha dura y fría empezó a resquebrajarse y ante el asombro de todos se vio como unos ojos enormes y bondadosos comenzaron a asomar junto a unas largas antenas; algunos asustados dieron un paso atrás, otros corrieron despavoridos y se refugiaron cerca, pero sin perder detalle de lo que estaba sucediendo.
Al final, fueron saliendo del refugio unas hermosas alas, mostrándose por completo la más bella de las criaturas de la Región; aquella mariposa multicolor podría cumplir con el sueño de la Oruga , ese anhelo por el que había muerto y ahora volvía a vivir.
En la vida debemos continuar hasta ver nuestro sueño hecho realidad, no mirar a tras ni escuchar los comentarios que los demás digan, mantente enfocado y derriba cualquier obstáculo. Tarde o temprano llegarás a tu meta.

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    El secreto para esto radica en poder enfocar las ideas que tiene la mente y callar los miedos que solo hacen ruido y no dejan prosperar. Para que el corazón reconozca sinceramente lo que quiere, lo que le gusta y lo que de verdad lo haría feliz. Los triunfadores no nacen, se hacen. Son el tipo de personas que se caen siete veces o más y aprenden a levantar.

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    Tú tienes la fortaleza dentro de ti para dejar de conformarte con lo que tienes y cambiar tus resultados. Tú puedes encontrar nuevas ideas reemplazando lo que hasta ahora no te ha ayudado a vivir en paz y armonía. Busca la bondad en las personas, hasta en las que te caen mal. Reconoce que tú y solo tú puede tomar la decisión para planear tu vida. No dejes que el destino te imponga el camino. No busques culpables de lo que te sucede, más bien cambia la perspectiva de lo que te está sucediendo y aprovecha la situación para realizar un cambio positivo en tu vida.

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    Para sanar y dejar de sufrir por humillaciones irracionales, es necesario reconocer que nadie te puede lastimar si tú no lo permites. Hay que saber que hay diversos puntos de vista, los cuales pueden ser interesantes y diferentes al propio. Los gritos y las humillaciones son un reflejo de las carencias del otro, nunca son un problema propio.

    La persona que se siente humillada y lastimada debe separar el tono de voz del mensaje y la persona del mensaje que se escucha. Reconocer el valor, si lo hay, y desechar todo lo innecesario. Tener amor propio y dignidad, no es un camino fácil cuando se vive en un ambiente hostil, pero es la mejor opción para vivir sanamente.

    La agresión verbal y el abuso emotivo, crean heridas profundas, imponen palabras crueles, creencias irracionales que crean miedo, inseguridad y dolor. Aprender a quererse y respetarse es una responsabilidad y una obligación necesaria. Nadie tiene el derecho de lastimar.

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