Jueves, 13 Diciembre 2018
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Jueves, 28 Junio 2018 09:29

Política Cruel

La “sinrazón” de la separación familiar desde el barrio Latino de Washington.

No hay razón alguna que justifique separar a una mamá de su hijo”, dice Katherine Fuentes, de 14 años, desde un bar de Washington donde su madre, de origen hondureño, trabaja 12 horas diarias. “Como mis padres, solo (los inmigrantes) vienen aquí en busca de un futuro mejor para sus niños”, asegura, plenamente consciente, pese a su corta edad, de lo que está pasando en la frontera sur del país.

A unos minutos de Mount Pleasant, el barrio latino por excelencia de la capital, el presidente Donald Trump ejecuta desde la Casa Blanca su política de “tolerancia cero” con la inmigración, con la que ya ha provocado la separación de más de 2.500 niños de los brazos de sus padres en apenas dos meses.

Aunque el multimillonario firmó una orden ejecutiva para frenar las separaciones, la gran mayoría de esos menores siguen lejos de sus padres, internados en centros de acogida a lo largo de la frontera.

Fuentes tiene “la suerte” de haber nacido en Estados Unidos, sus padres se conocieron en Washington después de huir de El Salvador y Honduras, dos de los países con las cifras más altas de emigrantes hacia suelo estadounidense, y aunque no teme por los suyos, sufre por lo que escucha en las noticias. La adolescente recuerda el caso mediático de Beata Mariana de Jesús Mejía-Mejía, de nacionalidad guatemalteca, quien llegó al país en mayo en busca de asilo junto a su pequeño, pero ambos fueron separados por las autoridades.

Ante la situación, De Jesús decidió demandar la semana pasada a la Administración Trump para volver a ver a su hijo, y lo logró, por orden de un juez federal.

“Es triste que una mujer tenga que demandar a (al Gobierno de) Trump solo para poder volver a su hijo, para poder abrazarlo”, reflexiona la joven. “Eso no debería pasar jamás”. La madre de Katherine, Silvia Hernández, llegó hace más de 15 años a Washington, ha logrado regularizar su situación y ve con “mucha tristeza” lo que sus compatriotas y otros ciudadanos centroamericanos están viviendo en la frontera. Pero sobre todo, lo siente por los niños. “Sus vidas no serán iguales. Un niño no puede crecer igual si está lejos de su madre”, opina, mientras atiende a los clientes.

“Y todo es porque (Trump) quiere echarnos de aquí, devolvernos a nuestros países, donde hay tanta criminalidad y no hay trabajo. Hay razones para que la gente ponga en riesgo su vida para llegar a este país, incluso a sus niños”, argumenta. Hernández entiende la intención del presidente de impedir la entrada y deportar a los inmigrantes que hayan cometido delitos, pero, insiste: “No todos somos así”.

“Aquí también hay criminales, criminales que han nacido en este país y a los que no puede echar, la mayoría de nosotros solo queremos poder trabajar y tener una vida digna”, agrega. No obstante, en estos casi dos años de Gobierno del magnate, Hernández no siente que haya incrementado el odio hacia los latinos pese a la retórica y las medidas incendiarias que llegan desde la Casa Blanca.

“Yo no he notado que las cosas estén peor para nosotros. Pero sí para los que tratan de llegar. El señor (Barack Obama) no decía todas esas cosas sobre nosotros que ahora Trump dice. Pero ese rechazo hacia los inmigrantes ya existía antes, estaba ahí”, coincide María, que ya es abuela, y prefiere no dar su apellido. Ella llegó hace más de 25 años desde El Salvador, y el mensaje que manda para todas esas madres que intentan huir de su país es que no vengan a Estados Unidos.

“Yo les diría que no ven- gan. Que traten de arreglar sus cosas allá. Uno puede no tener dinero, y tener miedo a la vio- lencia -asegura-. Pero no hay nada peor para una madre que la separen de su hijo”.

Publicado en Nacionales
Jueves, 04 Enero 2018 09:50

¿Y ahora que pasará?

Un nuevo año y miles de jóvenes esperan una pronta respuesta del Congreso.

Antes de la Navidad alrededor de 60 personas de Oklahoma emprendieron el viaje a la ciudad de Washington D.C., con el propósito de pedir al gobierno una solución para los miles de Dreamers que han sido afectados por la cancelación de DACA.

A pesar de la negativa de algunos representantes y el silencio del Congreso al no expresar si harán o no la aprobación del Dream Act. Muchos de estos soñadores comentaron sentirse tranquilos y con la esperanza de que este año ocurra un cambio positivo. A su vez aseguraron que todo esfuerzo vale la pena y que saben que algo bueno debe de salir de esta movilización.

Para aquellos que piensan que solo los jóvenes beneficiados con DACA son los únicos que luchan por una solución, no es así. Familias enteras viajaron a la capital del país para apoyar a sus hijos, sobrinos o conocidos. Durante la marcha pudimos ver niños y personas mayores apoyando a estos jóvenes.

Victor Acosta, quien forma parte del equipo de trabajo de esta casa editora, viajó a Washington y de primera mano nos comenta su experiencia y su punto de vista para el futuro de los Dreamers

“Fue una experiencia agridulce, ya que avanzamos en nuestra misión de unirnos y hacernos notar ante el Congreso, pero lamentablemente no obtuvimos la respuesta que queríamos. Uno de los líderes republicanos nos expresó que si pondría a Dream Act como tema de discusión ante los representantes y eso nos motiva a que algo bueno puede pasar de todo esto”, mencionó Victor, quien también manifiesta que se encuentran a la expectativa de los líderes políticos y a la espera de una decisión que los favorezca en los próximos meses.

Como lo hemos mencionado antes el Presidente Trump terminó con DACA el pasado septiembre 2017 dando al Congreso hasta el mes de marzo para tener una solución. Además a través de su cuenta de twitter el presidente Donald Trump expresó hace algunas semanas: “No puede haber un acuerdo de inmigración" sin su largo muro fronterizo y el fin de la migración en cadena, y el sistema de lotería de visas de Estados Unidos.  Así mismo el martes 2 de enero escribió nuevamente en sus redes sociales "Los demócratas no están haciendo nada por DACA, solo están interesados ​​en la política. ¡Los activistas de DACA y los hispanos irán en contra de Demócratas, comenzarán a "enamorarse" de los republicanos y su presidente. Estamos a punto de RESULTADOS ".

Aún no sabemos que pasará con el futuro de estos jóvenes y sus familias, pero es importante mencionarles que al cierre de esta edición líderes del Congreso tanto del partido republicano y demócrata se reunieron para discutir alguna acción ejecutiva para los soñadores que vinieron a este país desde muy temprana edad.

Publicado en Inmigracion
Jueves, 21 Diciembre 2017 09:52

Fuerza Soñadores

Jóvenes de todo Estados Unidos reunidos por un mismo propósito.

Mientras muchos se preparan para la Navidad y hacen la lista de regalos. Miles de jóvenes siguen firmes en su lucha y viajaron a la ciudad de Washington D.C. para hacer frente a los representantes del Congreso y pedir una solución inmediata para los millones de dreamers que se encuentran en estos momentos en el limbo.

Oklahoma no fue la excepción y aproximadamente 50 personas llegaron a la capital del país a inicio de esta semana para sumarse a esta iniciativa.

Ruth Cruces fue una de las jóvenes que viajó desde esta ciudad de Oklahoma. Ella expresó su sentimiento de formar parte de este momento histórico: “Vine a Washington D.C., porque quiero alzar mi voz y decirle a nuestros representantes el porqué es necesario que aprueben el Dream Act. Hoy represento a mis amigos, familiares y millones de jóvenes que están en este país buscando un mejor futuro. Me siento feliz y con fe al ver a mucha gente de todas partes del país apoyándonos y luchando junto a nosotros”.

Es importante mencionar que estos jóvenes soñadores están pidiendo al Congreso, aprobar un Dream Act que tenga tres características. Primero que no solo incluya a los que fueron beneficiados con DACA sino a todos los jóvenes inmigrantes que a su vez no pudieron calificar por la edad en la que llegaron a este país, segundo que sea una resolución bipartidista, que sea apoyado por los demócratas y republicanos y tercero que cuente con un “Family Friendly” para que no criminalicen a la comunidad o familiares de los dreamers.

“Muchos padres estamos viviendo la separación de nuestros hijos. Hace algún tiempo deportaron a mi hijo. Ha sido una pesadilla y no se lo deseo a nadie la verdad. Le pido al presidente de este país que nos de una solución cuanto antes, que esto que estamos haciendo toque su corazón y que nos apoye. No somos criminales como muchos piensan, somos personas trabajadoras, que lo único que queremos es buscar mejores oportunidades de vida. Me siento feliz por toda las personas que están apoyando esta propuesta, pero a la vez triste por que mi hijo no está aquí”, comentó Efigenia Gil, quien viajó desde Minnesota para apoyar a los miles de jóvenes.

“Todos estamos aquí por una misma razón. Esta no es solo nuestra lucha sino es la de nuestros padres, y las generaciones venideras. Es nuestra responsabilidad estar aquí luchando por una mejor vida. La decisión de venir a Washington, fue porque ya no puedo quedarme callada, quiero que nuestros representantes escuchen mi historia y que entiendan que necesitamos que apoyen el Dream Act”, manifestó Rosa Hernández, coordinadora de Dream Act Tulsa.

Publicado en Inmigracion

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