Sábado, 15 Diciembre 2018
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Jueves, 30 Agosto 2018 09:22

Confrontación

La confrontación continua de Trump como táctica para hacer “grande” a Estados Unidos.

Amenazas, sanciones, aranceles e incluso insultos forman parte de la estrategia de acoso y derribo que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha seguido desde su llegada a la Casa Blanca para lograr su objetivo de que EE.UU. “vuelva a ser grande otra vez”, también en el plano internacional.

Esta estrategia de confrontación en las relaciones internacionales, alejada del multilateralismo y de los grandes acuerdos globales, desconcierta a los expertos, que alertan de los riesgos que ello presenta para el futuro de los Estados Unidos.

“Es uno de los reveses más sorprendentes de nuestra política en los últimos 70 años. Trump ha hecho todo lo posible para destruir el sistema internacional y las relaciones que EE.UU. ha construido en las últimas décadas”, señaló Gordon Adams, profesor emérito de política exterior en la American University de Washington. Una de las medidas favoritas del presidente para presionar a otros países, ya sean aliados o rivales históricos de EE.UU., e intentar conseguir aquello que él considera “justo” para su país, son los aranceles comerciales.

En los últimos meses, EE.UU. ha aplicado gravámenes a las importaciones de aluminio y acero de todo el mundo, después de decidir poner fin a la exención a socios comerciales como la Unión Europea, Canadá y México, entre otros, ha castigado a China con dos rondas de multimillonarios aranceles y ha golpeado a Turquía. Para la economista del Peterson Institute de Washington, Monica DeBolle, si bien esta estrategia “está perfectamente alineada con las promesas de su campaña y se mantiene fiel a su base”, económicamente hablando “tiene poco sentido”. El Gobierno estadounidense ha justificado esos castigos asegurando que son necesarios para reequilibrar su balanza comercial con los respectivos países, un argumento que en algunos casos “no se ha ajustado a la realidad”, de acuerdo a entendidos en diplomacia y comercio. “Los gravámenes a Turquía tenían un motivo político inequívoco: devolverle el golpe por detener a un pastor estadounidense (Andrew Brunson). El uso de medidas económicas por razones políticas generalmente no funciona bien, y sin duda son desacertadas”, consideró DeBolle. La opinión de la experta fue compartida por Simon Lester, del centro conservador de pensamiento Cato Institute, dijo que este tipo de medidas “va en contra del espíritu de las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”.

Precisamente, Trump ha cargado en repetidas ocasiones contra la OMC, organismo internacional al que ha amenazado con “hacer algo” si no empieza a tratar “adecuadamente” a su país.

“La OMC ha tratado muy mal a Estados Unidos y espero que cambie su actitud. Nos han estado tratando muy mal durante muchos, muchos años, y por eso estamos en una desventaja muy grande”, aseguró el mandatario en una rueda de prensa en julio en la Casa Blanca.

Hasta ahora, la estrategia de confrontación ha significado un incremento de la fricción de EE.UU. con la UE, Canadá, México, China, Irán y Turquía, entre otros, aunque sí ha tenido resultados relativamente positivos con Corea del Norte y, en menor medida, con Rusia.

La intimidación e insultos de Trump hacia el líder norcoreano, Kim Jong-Un, eran comunes hace un año, un periodo en el que lo llegó a calificar abiertamente de “loco”, “hombrecohete” y de quien dijo que “no le importa matar a su pueblo”.

El pasado 12 de junio, sin embargo, Trump y Kim Jong-Un celebraron una histórica cumbre en Singapur, de la que ambos salieron satisfechos a pesar de los pocos avances tangibles alcanzados.

“Parece que solo valora la intimidación y lo que él llama líderes fuertes, como (el presidente ruso, Vladimir) Putin. Este enfoque puede funcionar en negocios inmobiliarios, pero es una forma inmadura de conducir la diplomacia”, sentenció Adams, que aseguró que la confrontación es una táctica “contraproducente”.

Publicado en Nacionales
Jueves, 18 Enero 2018 10:03

Urge Renovar

Activistas urgen a “sonadores” a renovar DACA.

Defensores de los derechos de los inmigrantes urgieron a los beneficiados con el programa de la Acción Diferida (DACA, en inglés) que, tras el anuncio de las autoridades, renueven su estatus si es que no lo hicieron cuando el programa que eliminado.

Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, en inglés), emitieron un comunicado en que anunciaban la reanudación de la aceptación de solicitudes para DACA, aunque solo a aquellos que hubieran gozado ya de sus beneficios con anterioridad. La medida se produce después de que el juez federal de California William Alsup emitiera una orden judicial bloqueando la decisión del presidente Trump de poner fin al programa impulsado por su predecesor, Barack Obama, por el que concedió suspen sión temporal a la deportación a cientos de miles de jóvenes conocidos como “soñadores”.

“Debido a una orden judicial federal, USCIS ha reanudado la aceptación de solicitudes para renovar la concesión de acción diferida en virtud de DACA”, en los mismos términos antes de que se rescindiera el pasado 5 de septiembre, dijo la agencia en el comunicado. Apenas se conoció el anuncio de USCIS organizaciones como el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, en inglés) y la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA, en inglés) instaron a los “soñadores” a realizar el trámite lo más pronto posible, pero buscando asesoría confiable.

El abogado especializado en inmigración Fernando Romo explicó que todos aquellos que se les venció el amparo antes del 5 de septiembre y no lograron renovar podrán enviar sus solicitudes, así como aquellos que no alcanzaron a cumplir con la extensión del 5 de octubre.

Otros grandes beneficiados son todos aquellos a los que se les vencerá su beneficio en los próximos seis meses.

Publicado en Inmigracion

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